El BCE no fue informado con anticipación sobre la histórica intervención en el yen entre EE. UU. y Japón, según informa el Financial Times
Puntos clave
- •El Banco Central Europeo no fue notificado sobre la decisión de EE. UU. de vender euros para financiar la compra de yen hasta después de que la operación ya se hubiera ejecutado, informó el Financial Times.
- •El componente de venta de euros formó parte de una rara intervención conjunta en monedas entre EE. UU. y Japón realizada el viernes pasado para respaldar al yen, que se ha debilitado debido a una brecha persistente de tasas de interés entre el Banco de Japón y la Reserva Federal.
- •Estados Unidos optó por vender euros en lugar de dólares específicamente para evitar la apariencia de intentar debilitar el dólar, en consonancia con la postura de política de dólar fuerte del secretario del Tesoro, Bessent.
- •La ausencia de notificación previa al BCE representa una desviación significativa de la tradición del G7 posterior a la Segunda Guerra Mundial de consultar a los bancos centrales aliados antes de las intervenciones en el mercado de divisas.
- •Tanto Japón como Estados Unidos indicaron públicamente su disposición a tomar medidas de intervención adicionales si era necesario para respaldar al yen.

El Banco Central Europeo fue informado de la decisión de Estados Unidos de vender euros para comprar yen solo después de que la operación ya se hubiera ejecutado, informó el Financial Times el jueves, citando a varias personas familiarizadas con el asunto. Reuters señaló que no pudo verificar el informe de inmediato.
La revelación se relaciona con la rara intervención conjunta de Japón y Estados Unidos del viernes pasado, en la que las autoridades compraron yen en una operación histórica destinada a respaldar la moneda tras su sostenida depreciación. La debilidad del yen ha sido impulsada por una brecha persistente y amplia de tasas de interés entre la política monetaria ultra laxa del Banco de Japón y la postura de tasas más altas de la Reserva Federal, lo que ha favorecido los flujos de capital desde el yen hacia monedas de mayor rendimiento. Como parte de la intervención, EE. UU. supuestamente vendió euros para ayudar a financiar sus compras de yen, un paso que, según las fuentes del FT, no fue comunicado al BCE con anticipación.
Tanto Tokio como Washington se comprometieron en ese momento a tomar medidas adicionales si era necesario para respaldar al yen, lo que subraya la magnitud de la preocupación de los responsables de política económica ante la debilidad de la moneda. La intervención fue descrita como histórica en escala, y los funcionarios advirtieron que podrían seguir medidas adicionales si era necesario. Las intervenciones conjuntas en monedas entre EE. UU. y Japón son en sí mismas eventos poco comunes, con solo un puñado a lo largo de las últimas décadas, típicamente reservadas para momentos de aguda turbulencia en los mercados de divisas.
La brecha temporal descrita en el informe del FT —en la que el BCE se enteró del componente de venta de euros solo después de su ejecución— plantea interrogantes sobre cuán estrechamente coordinada estuvo la operación más allá de los dos países directamente involucrados, a pesar de que la intervención en sí fue llevada a cabo de manera conjunta y pública por Japón y EE. UU. El episodio apunta a una operación bilateral estrechamente coordinada en lugar de un esfuerzo multilateral más amplio, lo que podría llevar a los participantes del mercado de divisas a cuestionar cuánta coordinación previa existió entre los principales bancos centrales antes de que se realizara la intervención. El Grupo de los Siete países industrializados ha funcionado durante mucho tiempo como el principal foro de consulta en asuntos monetarios entre economías aliadas, lo que hace que la ausencia de notificación previa al BCE sea una desviación notable de esa tradición consultiva.
La falta de participación previa del BCE podría introducir incertidumbre en torno al posicionamiento del euro, dado que la operación involucró directamente la venta de euros para financiar compras de yen sin el conocimiento previo del BCE.
La decisión de EE. UU. de financiar la operación con euros probablemente será percibida como una ruptura sin precedentes con las normas de cooperación de larga data entre las autoridades monetarias occidentales. Desde la Segunda Guerra Mundial, los bancos centrales y los ministerios de finanzas occidentales han operado generalmente sobre la base de confianza mutua y consulta, con las intervenciones en el mercado de divisas típicamente coordinadas con anticipación entre instituciones aliadas.
Según el FT, EE. UU. eligió euros en lugar de dólares específicamente para evitar que la operación fuera interpretada como un intento de debilitar el dólar, una medida que habría chocado con la postura de dólar fuerte del secretario del Tesoro, Bessent.
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