Nóminas en EE. UU. saltan 162.000 en agosto y modifican las expectativas de recorte de tasas de la Fed
Puntos clave
- •Las nóminas no agrícolas de EE. UU. aumentaron 162.000 en agosto, muy por encima del pronóstico de unos 56.000.
- •La tasa de desempleo se mantuvo en 4,1% y las revisiones de junio y julio sumaron 55.000 empleos frente a las estimaciones previas.
- •Los servicios de alimentos y establecimientos de bebidas añadieron 59.000 empleos y la educación del gobierno local 42.000, mientras el sector de información perdió puestos.
- •Las ganancias promedio por hora subieron 0,3% en agosto y 3,1% interanual, hasta 37,75 dólares, lo que indica un crecimiento salarial moderado.
- •El informe puede influir en las expectativas sobre la política de tasas de la Reserva Federal y ya provocó un repricing en los mercados de cara a la reunión de septiembre.

El mercado laboral de Estados Unidos mostró una recuperación más fuerte de lo esperado en agosto, con un aumento de 162.000 empleos en las nóminas no agrícolas, según los últimos datos de la Oficina de Estadísticas Laborales. El incremento superó con creces los pronósticos cercanos a los 56.000 y revirtió la caída de 23.000 puestos reportada inicialmente para julio.
Las cifras indican que el empleo se mantiene más resiliente de lo que sugerían los informes recientes. La tasa de desempleo se mantuvo estable en 4,1%, mientras que el crecimiento de las nóminas también superó con holgura el aumento mensual promedio de 31.000 registrado en los 12 meses anteriores.
Se fortalece la recuperación del mercado laboral
Varios sectores impulsaron la mejora de agosto. Los servicios de alimentos y establecimientos de bebidas lideraron las ganancias con 59.000 empleos, mientras que la educación del gobierno local aportó otros 42.000 puestos. El sector de información, por su parte, registró pérdidas de empleo. Este patrón sectorial refleja la composición de más largo plazo del crecimiento del empleo en EE. UU., que en años recientes ha dependido en gran medida de los servicios y el empleo gubernamental, mientras que las industrias productoras de bienes y de información se han quedado atrás.
La Oficina de Estadísticas Laborales también revisó de manera significativa cifras anteriores. El crecimiento de las nóminas de junio se elevó a 31.000 desde 20.000, mientras que julio pasó de una caída de 23.000 empleos a un aumento de 21.000. En conjunto, las revisiones de junio y julio sumaron 55.000 empleos más de lo reportado previamente. Revisiones mensuales de esta magnitud son habituales en la encuesta de nóminas, por lo que los responsables de política y los mercados suelen analizar varios meses de datos en conjunto y no un solo informe.
La política de la Fed toma protagonismo
Las cifras de empleo más fuertes podrían complicar las expectativas en torno a la reunión de septiembre de la Reserva Federal. El empleo es una de las dos partes del doble mandato de la Fed, junto con la estabilidad de precios, por lo que los datos del mercado laboral inciden directamente en las decisiones de tasas. Un mercado laboral resiliente da a los responsables de política más margen para mantener la política monetaria restrictiva si la inflación persiste elevada.
Para los mercados financieros, el informe podría influir en la perspectiva sobre las tasas de interés, los rendimientos del Tesoro, el dólar estadounidense y los activos de riesgo, incluido Bitcoin, cuyo precio en ocasiones ha seguido los cambios en las expectativas de tasas. La reacción del mercado ya fue visible cuando los operadores reevaluaron las expectativas sobre el próximo paso de la Fed tras la publicación de los datos.
El crecimiento de los salarios se mantuvo moderado. Las ganancias promedio por hora aumentaron 0,3% en agosto y 3,1% frente al año anterior, hasta alcanzar 37,75 dólares.
El informe presenta, por lo tanto, una señal mixta para la economía: la contratación se recuperó con fuerza, pero el crecimiento salarial sigue contenido. Esa combinación podría mantener la atención de inversionistas y funcionarios de la Fed en si un empleo más fuerte se traduce en una renovada presión inflacionaria. Las próximas lecturas de inflación y las propias proyecciones económicas de la Fed ofrecerán los siguientes puntos de referencia para evaluar cómo se desplaza el equilibrio entre las dos partes del mandato.