Trump promete una nueva ofensiva económica contra Irán y advierte a sus aliados
Puntos clave
- •Trump dijo que a Irán se le ofrecieron repetidas oportunidades para alcanzar un acuerdo y afirmó que ahora está lanzando una dura campaña económica contra el país.
- •Advirtió que cualquier país o institución que brinde apoyo financiero, logístico o comercial a Irán podría enfrentar consecuencias económicas significativas.
- •Las medidas apuntarían a canales como el contrabando de petróleo, los intercambios de divisas, las transferencias de efectivo, las casas de cambio, los registros de buques y las empresas pantalla.
- •El anuncio retoma el enfoque de máxima presión aplicado después de que Estados Unidos abandonó en 2018 el acuerdo nuclear con Irán de 2015.
- •La noticia llega mientras suben los precios del petróleo por la preocupación sobre el transporte por el estrecho de Ormuz y las tensiones más amplias entre Estados Unidos e Irán.

El presidente Trump ha anunciado lo que describió como una amplia nueva campaña económica contra Irán, escalando su retórica hacia Teherán y advirtiendo que cualquier nación o institución que ayude a sostener la economía de Irán enfrentará severas consecuencias.
En una publicación en Truth Social, Trump dijo que a Irán se le había dado repetidamente la oportunidad de alcanzar un acuerdo y que no la había aprovechado. Dijo que por ello estaba lanzando lo que llamó la operación económica más contundente jamás emprendida contra cualquier país. Trump describió al ejército iraní como prácticamente desmantelado, afirmando que su armada ha sido eliminada, su fuerza aérea destruida, sus fábricas militares reducidas a escombros y su moneda sin valor, y añadió que el país cuelga de un hilo.
El núcleo del anuncio fue una advertencia dirigida mucho más allá de las fronteras de Irán. Trump dijo que cualquier país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales proporcionen cualquier forma de salvavidas a Irán enfrentará consecuencias económicas significativas. Nombró específicamente el contrabando de petróleo, las líneas de intercambio de divisas, las transferencias de efectivo, las casas de cambio, los registros de buques y las empresas pantalla como canales que deben detenerse de inmediato, y dijo que los involucrados saben quiénes son.
Trump presentó la campaña como un Día D económico y pidió a los aliados de Estados Unidos que se sumen a Washington para aislar y derrotar lo que llamó la amenaza iraní. Describió las medidas previstas como pasos históricos destinados a paralizar la capacidad de Teherán para proyectar terror a nivel internacional. Esta formulación revive el manual de máxima presión de su primer mandato, iniciado tras la retirada de Estados Unidos en 2018 del acuerdo nuclear con Irán de 2015, cuando las sanciones a compradores, transportistas y aseguradoras redujeron las exportaciones de crudo iraní a una fracción de sus niveles anteriores. La nueva advertencia va más lejos, al amenazar explícitamente con consecuencias no solo a empresas individuales, sino a países enteros cuyos sistemas financieros y de transporte tengan relación con Irán.
El anuncio llega en un contexto de tensión ya elevada en la región, con los precios del petróleo subiendo durante varias sesiones consecutivas en medio de la incertidumbre sobre el transporte por el estrecho de Ormuz y el estado más amplio del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Un esfuerzo por apuntar a intermediarios que faciliten las exportaciones de petróleo iraní y las transacciones financieras añadiría otra capa de presión de cumplimiento, incorporando el riesgo de sanciones secundarias además de las interrupciones militares y de transporte directas que ya están afectando al mercado. Eso incluye el tipo de actividad marítima discreta en Ormuz reportada por Axios earlier . Las sanciones secundarias de este tipo amenazan a bancos, transportistas y comerciantes de terceros países con perder acceso al sistema financiero de Estados Unidos si no cortan vínculos con el objetivo, el mecanismo que Washington utilizó anteriormente contra compradores de crudo iraní.
Trump también advirtió que cualquier país, banco o entidad naviera que ayude a Irán podría enfrentar sanciones, lo que eleva el riesgo de nuevas perturbaciones en flujos que actualmente podrían estar moviéndose a través de canales informales o encubiertos. China ha sido el principal destino del crudo iraní en los últimos años, con gran parte de él trasladado por buques cisterna que operan fuera de los sistemas occidentales de seguros y seguimiento, a menudo mediante transferencias de barco a barco y con orígenes ocultos. Si las medidas apuntan a intermediarios utilizados por China, Rusia o Estados del Golfo para mover crudo iraní, el resultado podría ser una oferta efectiva más ajustada independientemente de los volúmenes formales de tránsito por Ormuz. El alcance real de la campaña dependerá de si Washington publica designaciones específicas contra bancos, registros o casas de comercio con nombre propio, y de cómo respondan los gobiernos cuyas empresas aún hacen negocios con Irán.
Trump cerró la publicación reiterando una línea roja de larga data de Estados Unidos, al decir que Irán nunca tendrá permitido obtener un arma nuclear.