NoticiasMacroExpansión de defensa de Trump queda vinculada al impulso por minerales críticos, IA militar y acuerdos de su círculo cercano

Expansión de defensa de Trump queda vinculada al impulso por minerales críticos, IA militar y acuerdos de su círculo cercano

Autor: Alternet·

Puntos clave

  • El presupuesto de defensa propuesto por Trump para 2027 es de US$1.5 billones, casi el doble del nivel de 2023, según la hoja informativa de la Casa Blanca citada.
  • El artículo dice que las operaciones de Estados Unidos en Irán y otros países han reducido importantes reservas de municiones, aumentando la demanda de minerales críticos usados en sistemas de armas.
  • El Pentágono ha adjudicado contratos importantes para computación en la nube, programas de IA y centros de datos, con empresas como Palantir y Anduril registrando un rápido crecimiento en trabajos de defensa.
  • El artículo alega que familiares y asociados de Trump han obtenido acceso a contratos del Pentágono e inversiones relacionadas con minerales durante la expansión militar de la administración.
  • La fuente dice que la extracción de minerales críticos está asociada con daños ambientales, abusos de derechos humanos y riesgos para comunidades indígenas.
Expansión de defensa de Trump queda vinculada al impulso por minerales críticos, IA militar y acuerdos de su círculo cercano

Un presupuesto de defensa propuesto de US$1.5 billones y una búsqueda cada vez más amplia de minerales críticos se han convertido en elementos centrales de la agenda militar del segundo mandato del presidente Donald Trump, según el artículo fuente y un informe del Oakland Institute publicado recientemente. El artículo sostiene que Estados Unidos está persiguiendo minerales críticos con una urgencia que antes se asociaba con el petróleo, mientras que las decisiones militares están creando oportunidades financieras para aliados, amigos y familiares de Trump.

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una campaña de bombardeos en Irán que mató a más de 3,000 personas en 39 días, la mayoría de ellas civiles, según la fuente. Trump hizo campaña con la promesa de “poner fin a las guerras”, pero el artículo afirma que ha ampliado las intervenciones militares y escalado nuevos conflictos. En los primeros 11 meses de su segundo mandato, Trump ha bombardeado siete países: Irán, Irak, Nigeria, Somalia, Siria, Venezuela y Yemen. También amenazó con tomar Groenlandia por la fuerza para construir bases de defensa antimisiles y extraer minerales, una medida que generó preocupación entre aliados, según PBS NewsHour.

El artículo dice que las operaciones militares de la administración han aumentado la presión sobre los inventarios de armas. La acción militar en Asia Occidental, en particular la guerra con Irán, ha agotado municiones más rápido de lo que los fabricantes de defensa pueden reemplazarlas. Estados Unidos usó más del 45% de sus Precision Strike Missiles, cerca de la mitad de sus interceptores THAAD y Patriot PAC-3, casi un tercio de sus Tomahawks y más de una quinta parte de sus JASSMs en la guerra con Irán, según informes citados por la fuente. Esas armas dependen en gran medida de minerales críticos, lo que aumenta la demanda de suministros para reconstruir los arsenales.

El informe del Oakland Institute identifica al complejo militar-industrial como un motor clave de la actual carrera por los minerales críticos. El gasto militar de Estados Unidos está aumentando rápidamente, y la demanda de minerales críticos aumenta con él. El presupuesto de defensa propuesto por Trump para 2027 es de US$1.5 billones, casi el doble del nivel de 2023, según una hoja informativa general de la Casa Blanca para el año fiscal 2027. El artículo dice que un presupuesto de ese tamaño indica planes de expansión militar y campañas adicionales. Para respaldar ese crecimiento, hasta US$100 mil millones fueron asignados al Departamento de Guerra por la “One Big Beautiful Bill Act” de Trump para la producción de minerales críticos, industrias relacionadas y proyectos asociados.

El presupuesto militar récord también está vinculado a un giro hacia tecnología avanzada. Las fuerzas armadas están ampliando sus capacidades bajo un plan para una “fuerza de combate con IA primero”. La administración Trump ha dicho que su prioridad es asegurar minerales críticos para “actividades vitales de seguridad nacional y económicas, incluidas amenazas militares crecientes e industrias de alta tecnología en expansión, como inteligencia artificial, centros de datos, energía nuclear y nuevas tecnologías energéticas”, según una acción presidencial de la Casa Blanca. En ese marco, el acceso a minerales, la producción de armas, la infraestructura de IA y los sistemas energéticos se tratan como prioridades conectadas de seguridad nacional, no como áreas de política separadas.

La fuente describe una red emergente que vincula a agencias gubernamentales, empresas de tecnología e IA, firmas mineras, fondos de capital de riesgo e instituciones militares en torno al objetivo compartido de asegurar minerales críticos y promover el uso de IA en la guerra.

En 2022, el Pentágono adjudicó US$9 mil millones en contratos a Google, Oracle, Microsoft y Amazon para desarrollar y gestionar la infraestructura de computación en la nube del ejército estadounidense. Desde 2016, el Departamento de Guerra ha administrado US$75 mil millones para programas impulsados por IA y otros US$9 mil millones para centros de datos, según la fuente. Desde 2020, los contratos del Pentágono con empresas de IA han crecido con fuerza, con Palantir Technologies y Anduril Industries registrando el crecimiento más rápido.

Palantir fue el contratista principal del Maven Smart System, que permitió al ejército estadounidense procesar grandes volúmenes de datos y seleccionar rápidamente objetivos en el campo de batalla. Estados Unidos usó Maven en Irán, Irak, Siria, Ucrania y Yemen pese a serias preocupaciones sobre la precisión del sistema, según el artículo. El Pentágono no ha respondido si sistemas de IA como Maven tuvieron un papel en la masacre en la escuela de niñas Shajareh Tayyebeh en Irán, donde Estados Unidos bombardeó el sitio y mató a 156 personas, la mayoría niñas escolares, según la fuente y los reportes citados por ella.

La expansión del complejo militar-industrial también ha creado oportunidades de lucro para personas cercanas a Trump, dice el artículo. Socios comerciales, familiares, amigos cercanos y asociados han obtenido contratos gubernamentales y acceso preferencial a emprendimientos militares y mineros. La superposición importa porque el artículo presenta la contratación de defensa, el acceso minero y la inversión privada como procesos que avanzan dentro del mismo entorno de políticas, donde el gasto público y las decisiones estratégicas sobre recursos pueden moldear oportunidades comerciales.

Donald Trump Jr. estuvo muy involucrado en la selección de candidatos para puestos en el Pentágono en 2025, según la fuente. Poco después, empresas en las que su firma, 1789 Capital, había invertido —incluidas Vulcan Elements, Firehawk Aerospace, SpaceX y Anduril— obtuvieron contratos del Pentágono, según ProPublica. Los hijos de Trump también son propietarios de una sociedad pantalla que invirtió en Cove Capital, un grupo de inversión minera con sede en Nueva York que trabaja en un proyecto de tungsteno de US$1.6 mil millones en Kazajistán concedido por la administración Trump. La senadora estadounidense Elizabeth Warren (D-Mass.) calificó el arreglo como “corrupción a plena vista”.

La fuente sostiene que un mayor acceso a minerales críticos permite a Trump expandir la maquinaria de guerra mientras crea vías de lucro. Un memorando filtrado del Departamento de Estado de Estados Unidos de marzo de 2026 incluyó una propuesta para retener asistencia vital contra el VIH a Zambia si su gobierno negaba acceso a los minerales críticos del país, según The New York Times.

El artículo también dice que la búsqueda estadounidense de minerales críticos tiene consecuencias graves para la tierra y las comunidades indígenas. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, o IPCC, ha advertido que la minería tiene “impactos ambientales severos” y “a menudo […] pocos beneficios redistributivos, si es que hay alguno, para las comunidades en las regiones donde se realiza la extracción”. En lugar de producir desarrollo local, la extracción de minerales estratégicos ha sido vinculada con violencia, abusos de derechos humanos y conflicto. La fuente dice que estas consecuencias no han sido una prioridad para la administración Trump, y que el conflicto y la desestabilización pueden ayudar a asegurar el acceso y el control sobre minerales críticos, como se observa en el Congo.

El artículo concluye que la alineación entre gobierno, empresas de tecnología e IA, firmas mineras, capital de riesgo e instituciones militares debe tratarse como una preocupación global urgente. Dice que la búsqueda de minerales críticos profundizará el extractivismo, la militarización y la competencia geopolítica en un momento en que los gobiernos deberían enfocarse en poner fin a los conflictos, asegurar la paz y cooperar internacionalmente para abordar el cambio climático. La fuente también dice que la administración ha reducido el financiamiento para sectores como educación, cambio climático, salud y ciencia mientras persigue minerales críticos y fortalece la maquinaria de guerra.