NoticiasMacroEl trabajo más aburrido de la política: los secretarios de Estado se convierten en el próximo gran campo de batalla de Trump

El trabajo más aburrido de la política: los secretarios de Estado se convierten en el próximo gran campo de batalla de Trump

Autor: Alternet·

Puntos clave

  • •En la mayoría de los estados de EE. UU., el secretario de Estado actúa como el funcionario principal de elecciones, responsable de los registros de inscripción de votantes, los procedimientos electorales y el conteo y certificación de los resultados.
  • •La confrontación más prominente de Trump con el cargo ocurrió en Georgia, donde instó al secretario de Estado republicano Brad Raffensperger, en una llamada del 2 de enero de 2021, a "encontrar 11.780 votos", uno más que su margen de derrota, y sus desafíos legales relacionados fueron en gran parte rechazados por los tribunales.
  • •Los funcionarios electorales de todo Estados Unidos reportaron un aumento de amenazas y acoso tras la elección de 2020.
  • •Las contiendas de secretario de Estado se convirtieron en carreras seguidas a nivel nacional y con abundante financiamiento en las legislativas de 2022, y varios candidatos prominentes que hicieron eco de las afirmaciones no comprobadas de Trump sobre 2020 perdieron sus elecciones generales.
  • •Dado que la mayoría de los secretarios de Estado son elegidos para mandatos de cuatro años, el cargo seguirá apareciendo en las boletas estatales en los próximos ciclos electorales.
El trabajo más aburrido de la política: los secretarios de Estado se convierten en el próximo gran campo de batalla de Trump

Los secretarios de Estado —los funcionarios que supervisan las elecciones en la mayoría de los estados de EE. UU.— han sido descritos durante mucho tiempo como quienes ocupan el trabajo más aburrido de la política estadounidense. Según Alternet, ese cargo se ha convertido ahora en el próximo gran campo de batalla en los conflictos en curso de Donald Trump sobre cómo se administran las elecciones en Estados Unidos.

En la mayoría de los estados, el secretario de Estado funge como el funcionario principal de elecciones, responsable de mantener los registros de inscripción de votantes, administrar los procedimientos electorales y supervisar el conteo y la certificación de los resultados. El cargo también abarca labores mucho menos visibles, como el registro de empresas y el mantenimiento de los registros oficiales del estado, y sus titulares históricamente han atraído poca atención nacional. La administración electoral en Estados Unidos es descentralizada, con autoridad distribuida entre los estados y miles de jurisdicciones condales y locales, por lo que los funcionarios que mantienen los registros de votantes y establecen los procedimientos son autoridades estatales y no una única autoridad nacional. Dado que la certificación es el paso en el que los resultados electorales se vuelven oficiales, la identidad de quien ocupa el cargo tiene un peso práctico en cualquier contienda decidida por un margen estrecho.

Ese bajo perfil comenzó a desvanecerse tras la elección presidencial de 2020, cuando Trump disputó públicamente el resultado y chocó con los funcionarios que la administran. La confrontación más prominente ocurrió en Georgia, donde Trump instó al secretario de Estado republicano Brad Raffensperger, en una llamada telefónica del 2 de enero de 2021 cuyo audio se hizo público posteriormente, a "encontrar 11.780 votos" —exactamente uno más que su margen de derrota en ese estado. Los desafíos legales de Trump a los resultados electorales fueron rechazados abrumadoramente por los tribunales estatales y federales.

La politización del cargo ha tenido consecuencias más allá de los tribunales. Los funcionarios electorales de todo el país reportaron un aumento de amenazas y acoso tras la elección de 2020, y las contiendas de secretario de Estado se convirtieron en carreras seguidas a nivel nacional y con abundante financiamiento en las legislativas de medio mandato de 2022, con varios candidatos que hicieron eco de las afirmaciones no comprobadas de Trump sobre el resultado de 2020 buscando tomar el control de la administración electoral. Varios de los candidatos más prominentes perdieron posteriormente sus carreras en las elecciones generales, pero las contiendas atrajeron niveles de atención y gasto muy por encima del tradicionalmente discreto perfil del cargo. Dado que la mayoría de los secretarios de Estado son elegidos para mandatos de cuatro años, el cargo seguirá apareciendo en las boletas estatales en los próximos ciclos electorales.

El enfoque de Alternet subraya el cambio: un cargo que alguna vez se asoció con tareas administrativas ahora está en el centro de las luchas más trascendentales del país sobre la administración de las elecciones.

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