NoticiasMacroEl cambio de actitudes hacia los hijos y la realización personal se vincula a la caída de la fecundidad deseada, según un documento del NBER

El cambio de actitudes hacia los hijos y la realización personal se vincula a la caída de la fecundidad deseada, según un documento del NBER

Autor: Marginal Revolution·

Puntos clave

  • El documento examina cómo los cambios en las actitudes hacia los hijos, la crianza y la realización personal se relacionan con la fecundidad deseada.
  • Las personas son cada vez más propensas a ver los hijos como una limitación de la libertad de los padres.
  • Las opiniones sobre el trabajo de las madres con niños pequeños se han vuelto más progresistas y explican una mayor parte del descenso entre los encuestados con educación terciaria.
  • La creencia de que los hijos son necesarios para una vida realizada fue la que más disminuyó durante la década y fue el mayor factor de la menor fecundidad deseada.
  • El efecto de este cambio de actitud fue más pronunciado entre las mujeres con menor nivel educativo.
El cambio de actitudes hacia los hijos y la realización personal se vincula a la caída de la fecundidad deseada, según un documento del NBER

Marginal Revolution, en un artículo titulado “Common sense in charge”, destacó hallazgos de un nuevo documento de trabajo de Raquel Fernández, Inés Berniell y Milagros Onofri, difundido por la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés). El documento (w35651) examina cómo la evolución de las actitudes hacia los hijos, la crianza y la realización personal se relaciona con el descenso de la fecundidad deseada —el número de hijos que las personas dicen tener planeado, una medida basada en encuestas que los demógrafos siguen junto con las tasas de natalidad efectivas—.

Como cita Marginal Revolution:

“…los hijos son percibidos cada vez más como una interferencia en la libertad de los padres; las opiniones sobre si las madres de niños pequeños deberían trabajar se han vuelto notablemente más progresistas y explican una parte sustancialmente mayor del descenso entre las personas con educación terciaria; y cada vez menos personas creen que las mujeres o los hombres necesitan hijos para llevar una vida realizada. Esta última actitud fue la que más cambió durante la década y es el mayor factor de la caída de la fecundidad deseada, sobre todo entre las mujeres con menor nivel educativo.”

El pasaje identifica tres cambios de actitud interrelacionados: los hijos son vistos cada vez más como una limitación de la libertad de los padres; las opiniones sobre si las madres de niños pequeños deberían trabajar se han vuelto notablemente más progresistas, lo que explica una parte sustancialmente mayor del descenso entre las personas con educación terciaria; y cada vez menos personas creen hoy que las mujeres o los hombres necesiten hijos para llevar una vida realizada.

De estos cambios, los autores informan que la última actitud —si los hijos son necesarios para una vida realizada— fue la que más cambió durante la década estudiada y constituye el mayor factor individual de la caída de la fecundidad deseada, con un efecto más pronunciado entre las mujeres con menor nivel educativo.

El NBER, una organización privada sin fines de lucro dedicada a la investigación económica con sede en Cambridge, Massachusetts, distribuye documentos de trabajo para difundir investigaciones con fines de discusión y comentario; como es habitual en esta serie, el documento no ha sido sometido a revisión por pares y sus hallazgos podrían modificarse a medida que circula.

El tema del documento se enmarca en un contexto demográfico más amplio y ampliamente documentado: las tasas de fecundidad han disminuido en muchos países de ingresos altos en las últimas décadas, y los investigadores han examinado en consecuencia si los cambios en las normas en torno al trabajo, la familia y la realización personal están contribuyendo a esa tendencia. La baja fecundidad sostenida es monitoreada de cerca por demógrafos y responsables de políticas públicas porque reduce la población futura en edad de trabajar en relación con los jubilados, lo que plantea cuestiones de largo plazo sobre el financiamiento de las pensiones y de la atención de salud. El artículo de Marginal Revolution fue publicado el 24 de agosto de 2026.