Lord Jim O'Neill rechaza un cargo en el gobierno de Andy Burnham alegando sus intereses en el sector privado
Puntos clave
- •Lord Jim O'Neill ha rechazado un cargo formal en el gobierno de Andy Burnham tras haberse desempeñado previamente como asesor informal.
- •O'Neill dijo que no quería colocar sus activos en un fideicomiso ciego y que deseaba mantener el control de sus inversiones.
- •Señaló que su decisión no se basó en desacuerdos de política y expresó su apoyo a la agenda de devolución de competencias de Burnham.
- •Su negativa llega mientras Burnham busca construir credibilidad ante los mercados y los líderes empresariales de cara al Presupuesto.
- •Otros economistas vinculados al equipo de Burnham tampoco han asumido cargos oficiales, mientras algunos asesores han dejado el 10 de Downing Street y otros puestos económicos relacionados.

Lord Jim O'Neill, exdirectivo de Goldman Sachs y exministro conservador de Hacienda —conocido sobre todo por acuñar el acrónimo "BRIC" para describir a las economías emergentes de Brasil, Rusia, India y China—, ha rechazado un cargo en el gobierno de Andy Burnham, en lo que supone un revés para el primer ministro mientras busca ganarse al mundo empresarial de cara al Presupuesto.
O'Neill se desempeñó como asesor económico informal de Burnham antes de su elección como líder del Partido Laborista y había mantenido conversaciones para asumir un papel económico clave en el nuevo gobierno, tal como informó primero City AM. Ahora se ha confirmado que ha rechazado un cargo formal.
Según pudo saber City AM, la decisión responde a su deseo de mantener el control de sus propias inversiones y no a un enfrentamiento por cuestiones de política.
O'Neill dijo al Financial Times el viernes que disfruta "demasiado" de sus actuales cargos en el sector privado, y añadió que no quería colocar sus activos en un fideicomiso ciego mientras desempeñara un cargo oficial. Según el Código Ministerial, se espera que los ministros eviten que sus intereses privados entren en conflicto con sus funciones públicas, y los fideicomisos ciegos son uno de los mecanismos habituales para lograrlo.
"No se debe a desacuerdos de política. Soy un gran defensor del enfoque en la devolución de competencias y espero que Andy y su equipo sean audaces en esto y en todo lo demás", declaró O'Neill. Su apoyo a la devolución es de larga data: como secretario comercial del Tesoro bajo el gobierno de David Cameron, encabezó los trabajos de la agenda de la Northern Powerhouse y dejó el cargo en 2016 tras expresar su frustración por el ritmo del compromiso del gobierno con el proyecto.
La negativa del economista será un golpe para Burnham, en tanto el primer ministro busca ganarse la confianza de las empresas y los inversionistas. O'Neill era uno de los tres asesores de peso que, según los informes, asesoraban a Burnham poco antes de que fuera elegido diputado por Makerfield. Los otros dos economistas, el expresidente de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR), Richard Hughes, y el execonomista jefe del Banco de Inglaterra, Richard Hughes, tampoco se han incorporado al equipo de Burnham en ningún cargo oficial, como informó City AM a comienzos de mes.
Minouche Shafik, exsubgobernadora del Banco de Inglaterra, también ha dejado el 10 de Downing Street como asesora económica, lo que deja un vacío de experiencia económica en los equipos asesores de Burnham y del ministro de Hacienda, John Healey. Otros economistas clave, como John van Reenen y Anna Valero, que formaban parte de un consejo económico que asesoraba a Rachel Reeves, ya no ocupan cargos en el gobierno. Neil Amin-Smith, exasesor de Reeves en el Tesoro, se ha mantenido como asesor económico de Burnham, según se ha informado ampliamente.
Burnham 'necesita experiencia económica'
Una fuente laborista dijo a City AM que teme que Burnham aún necesite incorporar a figuras económicas clave en sus equipos para mantener la credibilidad ante los mercados y las empresas.
Los preparativos del Presupuesto ya están bien avanzados, y un periodo final de dos meses someterá a presión a John Healey mientras la guerra de Irán se prolonga, el crecimiento se desacelera y se intensifican los temores a una subida de las tasas de interés.
Varios economistas han señalado que, si bien es probable que el margen fiscal de £22.700 millones se haya erosionado desde marzo, Healey no necesita subir impuestos para mantener a flote las finanzas públicas. Sin embargo, con un amplio paquete de medidas de gasto en materia de costo de vida y con pedidos de un aumento del gasto en defensa, aun así podrían subirse los impuestos para financiarlas.