Las grandes tecnológicas de EE. UU. podrían desplazar a otros emisores en el mercado de bonos en euros y elevar el riesgo crediticio
Puntos clave
- •Los analistas de crédito proyectan que las principales hyperscalers de EE. UU., como Google, Amazon y Microsoft, podrían gastar hasta 1 billón de dólares en inversiones relacionadas con la IA para 2028.
- •La escala del gasto en IA está llevando a las hyperscalers a endeudarse en los mercados de deuda globales, incluido el mercado de bonos en euros.
- •Una fuerte emisión en euros por parte de las tecnológicas estadounidenses de alta calificación podría desplazar a los prestatarios corporativos europeos más pequeños o de menor calificación, encareciendo su financiamiento o limitando su acceso al capital.
- •Las hyperscalers, históricamente con abundante efectivo y altas calificaciones crediticias, están dependiendo cada vez más de la emisión de bonos en EE. UU. y en el exterior para financiar centros de datos, semiconductores y capacidad energética.
- •Las señales clave para los observadores del mercado incluyen el ritmo de emisión en euros de los emisores tecnológicos de EE. UU., los diferenciales de las corporaciones europeas de menor calificación y los comentarios de las agencias de calificación sobre los perfiles crediticios de las hyperscalers.

Las principales empresas tecnológicas de EE. UU., como Google, Amazon y Microsoft —conocidas a menudo como hyperscalers— podrían gastar hasta 1 billón de dólares en inversiones relacionadas con la inteligencia artificial para 2028, según analistas de crédito, un nivel de gasto que las está obligando a recurrir a los mercados de deuda de todo el mundo.
El previsto aumento del gasto de capital en IA tiene implicaciones significativas para el mercado europeo de bonos corporativos. Si las hyperscalers emiten grandes volúmenes de deuda denominada en euros para financiar centros de datos, chips e infraestructura de IA, podrían desplazar a otras empresas que buscan financiamiento, advierten los analistas de crédito, al tiempo que aumentarían el riesgo crediticio general del mercado.
Las hyperscalers han figurado históricamente entre las empresas con mayor liquidez del mundo, y su deuda ha tenido tradicionalmente altas calificaciones crediticias. Para los emisores estadounidenses, el mercado de bonos en euros ha servido desde hace tiempo como vía para diversificar fuentes de financiamiento y llegar a una base distinta de inversionistas, y los prestatarios estadounidenses de alta calificación han sido emisores habituales —y a menudo de gran volumen— de deuda en euros. Sin embargo, la escala del gasto requerido para la infraestructura de IA —que incluye centros de datos, semiconductores especializados y capacidad energética— ha comenzado a cambiar sus patrones de financiamiento, con una mayor dependencia de la emisión de bonos tanto en Estados Unidos como en el extranjero.
La preocupación para el mercado de bonos en euros es una cuestión de oferta y apetito de los inversionistas: si un pequeño número de gigantes tecnológicos de alta calificación absorbe una parte desproporcionada de la demanda inversora, otros prestatarios corporativos —en particular los emisores de menor calificación o más pequeños— podrían enfrentar costos de financiamiento más altos o un acceso reducido al capital. Esta dinámica importa más allá de las mesas de bonos, porque la deuda corporativa es un canal clave mediante el cual las empresas financian su expansión, la refinanciación y sus operaciones cotidianas, por lo que los cambios en el costo y la disponibilidad de ese financiamiento pueden repercutir en toda la economía europea.
La tendencia refleja la carrera global más amplia por construir capacidad de cómputo para IA, en la que las mayores empresas tecnológicas se han comprometido con programas de inversión plurianuales que ascienden a cientos de miles de millones de dólares. Para los observadores del mercado, las señales a seguir incluyen el ritmo de emisión en euros de los emisores tecnológicos estadounidenses, los diferenciales de crédito de las corporaciones europeas de menor calificación y cualquier comentario de las agencias de calificación sobre cómo el gasto de capital sostenido en IA afecta los perfiles crediticios de las propias hyperscalers.