IPC final de septiembre en la eurozona confirmado en 3,8% interanual; subyacente en 2,5%
Puntos clave
- •Las cifras finales confirmaron una inflación general en la eurozona de 3,8% interanual en septiembre, sin cambios respecto de la estimación preliminar y al alza desde el 3,2% de agosto.
- •El IPC subyacente, que excluye energía, alimentos, alcohol y tabaco, se confirmó en 2,5% interanual, un aumento frente al 2,4% de agosto.
- •Los precios de la energía se dispararon 18,9% interanual y 4,0% mensual, acelerando desde un ritmo anual de 14,3% y siendo el principal motor del repunte del dato general.
- •La inflación de servicios subió a 3,2% interanual desde 3,0%, explicando gran parte del incremento de la medida subyacente.
- •Los datos confirmados subrayan la dificultad que enfrenta el Banco Central Europeo para alcanzar meta de inflación del 2% mientras evalúa su postura de política rumbo al próximo año.

La inflación general de precios al consumidor de la eurozona se confirmó en 3,8% interanual en septiembre, en línea con la estimación preliminar y con una aceleración marcada respecto del ritmo de 3,2% de agosto, según las cifras finales. Sin revisiones respecto de la lectura anticipada anterior, el dato final deja el panorama inflacionario tal como se informó inicialmente, lo que brinda a los responsables de política una línea de base definida —y menos cómoda— de cara al tramo final del año.
El IPC subyacente, que excluye los precios volátiles de energía, alimentos, alcohol y tabaco, también se confirmó en 2,5% interanual, en consonancia con la lectura preliminar y al alza frente al 2,4% de agosto. Dado que la medida subyacente filtra las oscilaciones que pueden introducir la energía y los alimentos, a menudo se la considera una señal más limpia de la dinámica subyacente de los precios internos.
Los precios de la energía fueron el principal responsable del repunte del dato general. Los costos energéticos subieron 4,0% mensual en septiembre y saltaron 18,9% interanual, un aumento notable frente al ritmo anual de 14,3% registrado en agosto. La velocidad de ese movimiento ayuda a explicar por qué la inflación general se ha alejado tanto de la meta del 2% del BCE, mientras el subyacente permanece comparativamente cerca de ella.
La inflación de servicios también siguió en aumento, al subir a 3,2% interanual desde 3,0% del mes anterior, lo que explica gran parte del incremento de la medida subyacente. Dado que los servicios suelen estar menos expuestos a las oscilaciones de las materias primas que los bienes, este cambio mantiene la atención fijada en las presiones subyacentes de costos y no solo en la energía importada.
La confirmación subraya el desafío que enfrenta el Banco Central Europeo, que tiene una meta de inflación del 2%. Si bien el BCE podría pasar por alto la aceleración de los precios generales, impulsada en gran parte por la energía, será difícil que los responsables de política sigan desestimando nuevos aumentos de la inflación subyacente, ampliamente vista como un termómetro de las presiones de precios de fondo.
El informe final refuerza la idea de que el BCE no puede conformarse de cara al tramo final del año. Con presiones inflacionarias en aumento, y con el agravamiento de las condiciones económicas y de los riesgos fiscales, los responsables de política enfrentan un delicado acto de equilibrio rumbo al próximo año. La evolución de las lecturas mensuales posteriores —en particular de energía y servicios— ayudará a moldear el escenario sobre el cual el BCE evaluará su postura.
Fuente: ForexLive