Estudio encuentra que los precios relacionados con los hijos no han subido más rápido que los de los adultos en términos relativos
Puntos clave
- •El índice de costo de los hijos del estudio mide los cambios en el costo de criar hijos en relación con el consumo adulto.
- •La inflación en cuidado infantil y matrícula se compensa con una menor exposición de los niños a la vivienda y un crecimiento de precios más lento en otras categorías relacionadas con los hijos.
- •Los hogares gastan más recursos reales en los hijos que en 1990, pero este aumento ha coincidido en términos generales con el crecimiento del consumo adulto.
- •El trabajo de mercado no realizado contribuye poco al crecimiento del costo relativo porque los mayores valores del tiempo de las mujeres se ven compensados en gran medida por menores penalizaciones por maternidad.
- •La mayor desviación respecto de la estabilidad de costos proviene de valorar el tiempo de ocio desplazado por el cuidado infantil.

Un nuevo estudio de Christina Patterson y Heather Sarsons concluye que, en términos relativos, los hijos quizá no cuesten más que antes, pese a la rápida inflación en los precios del cuidado infantil y la matrícula educativa.
El estudio analiza un índice de costo de los hijos, o CCI, diseñado para comparar cómo ha cambiado el costo de criar hijos en relación con el consumo adulto. Esa distinción es importante porque las familias pueden gastar más en los hijos con el tiempo incluso cuando los precios de los bienes y servicios relacionados con los niños no han aumentado más rápido que los precios que enfrentan los adultos.
El estudio señala que el CCI de bienes y servicios sigue de cerca los precios de los adultos. Según las autoras, los aumentos en los precios del cuidado infantil y la matrícula se ven compensados por la menor exposición de los niños a los costos de vivienda y por un crecimiento de precios más lento en otras partes de la canasta de consumo infantil.
Los hogares ahora destinan sustancialmente más recursos reales a los hijos que en 1990. Sin embargo, el estudio encuentra que este aumento ha avanzado en paralelo con el crecimiento del consumo adulto real, en lugar de reflejar un alza de precios específica de los niños.
Un patrón de compensación similar aparece en los costos de tiempo de los padres. El creciente valor del tiempo de las mujeres se ve compensado en gran medida por la reducción de las penalizaciones por maternidad en ingresos y horas trabajadas, dice el estudio, lo que significa que el trabajo de mercado no realizado aporta poco al crecimiento del costo relativo.
La principal desviación respecto de este patrón de estabilidad proviene de la cantidad creciente de ocio desplazado por el cuidado infantil. Valorar ese tiempo eleva el CCI, aunque el tamaño del aumento depende del valor sombra asignado al ocio.
Marginal Revolution describió el hallazgo como “un resultado sorprendente e importante” del nuevo estudio de Christina Patterson y Heather Sarsons.