La temporada de huracanes del Atlántico se acerca mientras el NHC monitorea dos sistemas con probabilidades elevadas de ciclón
Puntos clave
- •El Centro Nacional de Huracanes ha identificado un sistema meteorológico en el Atlántico medio con una probabilidad del 60% de desarrollo de un ciclón tropical dentro de su ventana de pronóstico de siete días.
- •Un segundo sistema, con una probabilidad de formación del 10%, está siendo monitoreado de cerca porque su trayectoria podría llevarlo al Golfo de México, hogar de una importante infraestructura energética de Estados Unidos.
- •La temporada de huracanes del Atlántico se desarrolla oficialmente del 1 de junio al 30 de noviembre, con la actividad máxima típicamente entre mediados de agosto y finales de octubre.
- •Estados Unidos ha estado recurriendo a sus reservas de petróleo para respaldar los suministros internacionales, lo que aumenta el posible impacto en el mercado de cualquier interrupción relacionada con tormentas en la producción y refinación del Golfo.
- •El NHC tiene programado publicar su pronóstico estacional, que proporcionará una orientación general sobre la frecuencia e intensidad esperadas de las tormentas para la próxima temporada.

La cuenca del Atlántico se acerca a la temporada de huracanes, y los meteorólogos ya están monitoreando dos sistemas meteorológicos en el Atlántico medio que podrían señalar un inicio temprano de la actividad de tormentas.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) ha identificado un sistema con una probabilidad del 60% de convertirse en un ciclón tropical dentro de su ventana típica de pronóstico de siete días, actualmente destacado en color naranja en su mapa de avisos. Un segundo sistema tiene una probabilidad del 10% de formación de ciclón. De los dos, el segundo sistema atrae especial atención debido a su trayectoria, que potencialmente podría llevarlo al Golfo de México, una región densamente poblada de infraestructura energética. El primer sistema parece desplazarse hacia el norte por una ruta que típicamente dirige las tormentas hacia el Atlántico Norte abierto. La formación de tormentas antes del inicio oficial de la temporada de huracanes no es algo inédito, aunque a menudo suscita mayor atención tanto de los meteorólogos como de los participantes del mercado que evalúan el riesgo en la etapa inicial de la temporada.
La temporada de huracanes del Atlántico se desarrolla oficialmente del 1 de junio al 30 de noviembre, con un pico de actividad generalmente entre mediados de agosto y finales de octubre. Durante este período, el NHC monitorea continuamente las perturbaciones tropicales y emite avisos sobre los sistemas en desarrollo, clasificándolos como depresiones tropicales, tormentas tropicales o huracanes según la velocidad sostenida del viento.
La temporada de este año tiene una importancia especialmente relevante para los mercados energéticos mundiales. Estados Unidos ha estado recurriendo a sus reservas de petróleo para ayudar a fortalecer los suministros internacionales, lo que significa que cualquier interrupción relacionada con el clima en la infraestructura de producción, refinación o transporte podría tener efectos desproporcionados en los precios globales de los productos derivados del petróleo y en los mercados de gas natural licuado (GNL). El Golfo de México representa una parte sustancial de la producción de petróleo crudo y gas natural de Estados Unidos, lo que lo convierte en una zona crítica de vulnerabilidad durante los períodos de tormentas activas.
Los meteorólogos y analistas de energía estarán siguiendo de cerca la evolución de ambos sistemas en los próximos días, junto con la publicación programada del pronóstico estacional del NHC, que ofrece una orientación general sobre la frecuencia e intensidad esperadas de las tormentas.
Fuente: ForexLive / InvestingLive