El argumento de seguridad nacional de Trump para el arco propuesto en Washington D.C. enfrenta desafíos legales
Puntos clave
- •Los veteranos comenzaron a protestar el Día de los Caídos contra un arco propuesto de 25 pisos que, según dicen, bloquearía permanentemente la línea de visión posterior a la Guerra Civil que conecta el Monumento a Lincoln con el Cementerio Nacional de Arlington.
- •Un panel federal que incluía nombrados por Trump aprobó los planes en mayo, el Servicio de Parques Nacionales identificó efectos adversos sobre sitios históricos en agosto, y la FAA aprobó el proyecto pese a preocupaciones de seguridad aérea cerca de la pista de un aeropuerto concurrido.
- •Veteranos de la guerra de Vietnam presentaron una demanda argumentando que el arco carece de la autorización del Congreso requerida para grandes obras conmemorativas en terrenos federales, y un juez federal ordenó a la administración dar 48 horas de aviso antes de actividades relacionadas.
- •Trump declaró que convertiría la estructura en un complejo militar que albergaría drones y francotiradores, invocando la seguridad nacional más de un año después de que el proyecto fuera revelado.
- •La decisión de la Corte Suprema que permitió la construcción del salón de baile de la Casa Blanca de Trump, que negó la legitimación procesal al National Trust for Historic Preservation, podría determinar si los opositores al arco pueden sostener su desafío legal.

Veteranos en Memorial Circle de Washington D.C. denuncian los planes del arco propuesto por el presidente Donald Trump, argumentando que dañaría el significado histórico de la zona. Su protesta comenzó el Día de los Caídos e incluye un arco de réplica y un llamado a "proteger y defender la solemnidad y el honor de este suelo sagrado".
Según el artículo, la estructura propuesta tendría 25 pisos de altura y disminuiría la relevancia de los monumentos circundantes, además de obstruir permanentemente líneas históricas de visión establecidas tras la Guerra Civil como símbolos de la sanación nacional. Una estructura de esa escala destacaría en Washington, donde los límites federales de altura han mantenido el horizonte urbano bajo y los monumentos prominentes durante más de un siglo.
La coronel retirada del Ejército Ann Wright, oficial de Operaciones Especiales durante 29 años, ha participado en la protesta cargando una pancarta que dice "sobre nuestros cadáveres", refiriéndose a Trump como "el señor Espuela Ósea, con cinco aplazamientos del servicio militar". Un portavoz de los veteranos dijo: "Colocar un monumento que obstruya la línea de visión ininterrumpida desde el Monumento a Lincoln hasta el Cementerio de Arlington destruiría por completo todo lo que este espacio representa".
Una disputa por el paisaje histórico de Arlington
La línea de visión en disputa corre ininterrumpida a través del río Potomac por el Puente Conmemorativo de Arlington. Fue creada dos generaciones después de la Guerra Civil como símbolo de la reconciliación nacional. El Monumento a Lincoln, dedicado al presidente que preservó la Unión, mira hacia Arlington, la antigua finca del general confederado Robert E. Lee y los terrenos de entierro de las tropas de ambos bandos del conflicto.
La alineación fue concebida para representar el triunfo perdurable de la unidad nacional sobre la división. El monumento a Lincoln, asociado con las palabras "Una casa dividida contra sí misma no puede mantenerse en pie", domina el terreno compartido donde descansan los muertos de Arlington.
Los veteranos afirman que un arco gigante que domine el Cementerio Nacional de Arlington opacaría el significado de los sacrificios representados allí. El cementerio es el lugar de descanso final de más de 400,000 veteranos militares, muchos de los cuales murieron en combate.
El mayor general retirado del Ejército Paul Eaton calificó el arco propuesto de "completamente inapropiado, (rozando) el sacrilegio hacia los hombres y mujeres enterrados" en Arlington. Una madre Estrella Dorada cuyo hijo está enterrado allí también se opuso a la plataforma de observación planificada, señal que podría permitir que turistas se tomen selfies mientras se realizan entierros.
"No necesitamos turistas observando funerales. Estoy consternada", dijo. "Necesitamos que todos hablen sobre esto".
La batalla legal por el proyecto
En mayo, un panel federal que incluía nombrados por Trump aprobó los planes del arco. En agosto, el Servicio de Parques Nacionales determinó que el proyecto tendría "efectos adversos" sobre varios sitios históricos.
Expertos en aviación también expresaron preocupación por los riesgos de una estructura de 250 pies cerca de la pista de uno de los aeropuertos más congestionados del país. Sin embargo, la semana pasada, la Administración Federal de Aviación de Trump aprobó los planes.
Veteranos de la guerra de Vietnam han demandado para detener el proyecto, argumentando que carece de autorización del Congreso y bloquearía líneas de visión de monumentos históricamente significativos. Ese reclamo de autorización se basa en una regla de larga data de la planificación de la capital: las grandes obras conmemorativas en terrenos federales de Washington requieren la aprobación del Congreso. A principios de este mes, un juez federal ordenó a la administración dar al menos 48 horas de aviso antes de realizar actividades relacionadas con el arco planeado mientras el caso avanza. Cómo ponderen los tribunales el argumento de autorización, y si algún demandante puede superar el obstáculo de legitimación procesal, sigue sin resolverse por ahora.
Más de un año después de que Trump revelara los planes, y después de que la Corte Suprema permitiera continuar la construcción de su salón de baile de la Casa Blanca por razones de seguridad nacional, Trump invocó la seguridad nacional como justificación para el arco también.
El domingo pasado, Trump dijo que había "acordado", a "solicitud firme" de los militares, convertir la estructura propuesta "en un Complejo Militar/Arco Triunfal de primera categoría". Escribió:
"(P)ara fines de Seguridad Nacional, he acordado convertir el magnífico Arco Triunfal, planeado desde la época de la Guerra Civil hace muchos años, ( risiblemente falso )… en un Complejo Militar/Arco Triunfal de primera categoría..."
Trump dijo que la estructura "albergaría, almacenaría y tendría la capacidad rápida de usar grandes cantidades de drones, además de francotiradores, tanto en el techo como en las áreas de la plaza, y además tendría y almacenaría grandes cantidades de munición de francotirador".
El artículo argumenta que esta función militar propuesta entra en conflicto con el mensaje histórico de sanación nacional de Arlington. También sostiene que un monumento inspirado en arcos triunfales autoritarios podría desalentar el turismo si los visitantes creyeran que habría francotiradores posicionados sobre ellos.
El argumento de seguridad nacional
Los tribunales históricamente han dado amplio margen al poder ejecutivo en asuntos de seguridad nacional, una postura que refleja el acceso limitado del poder judicial a la inteligencia y su tradicional renuencia a cuestionar los juicios de seguridad tomados por las ramas políticas. En 1936, la Corte Suprema dijo que los presidentes deben tener "amplio margen en asuntos de seguridad", y reiteró ese principio en 1988 y 2018.
En consecuencia, Trump ha descrito el arco como "necesario para proteger la seguridad nacional de EE.UU.". Los críticos cit en el artículo argumentan que la justificación surgió más de un año después del anuncio del proyecto y se utiliza como estrategia litigiosa.
Trump también ha invocado la seguridad nacional para defender medidas migratorias y su decisión de prohibir el acceso de varios medios de comunicación a la Casa Blanca. Argumentó que las relaciones comerciales creaban una "amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional" para justificar sus aranceles, pero la Corte Suprema rechazó ese argumento.
El caso del salón de baile y la legitimación para demandar
El artículo señala que la decisión de la Corte Suprema de permitir continuar la construcción del salón de baile de Trump podría afectar los desafíos legales contra el arco, ya que la legitimación procesal —el requisito de que un demandante demuestre un daño concreto y particularizado en lugar de mero desagrado— a menudo decide estos casos antes de llegar al fondo del asunto. Aunque el presidente del tribunal John Roberts escribió que el salón de baile era "probablemente ilegal", los demás jueces conservadores fallaron que el National Trust for Historic Preservation no podía bloquear el proyecto porque "el mero ofendido desacuerdo o desagrado" no establecía un daño suficiente para la legitimación procesal.
Según el artículo, el fallo se apartó de décadas de precedentes bajo los cuales grupos de preservación histórica demandaron con éxito para proteger puntos de referencia. Plantea la cuestión de si un National Trust creado por el Congreso para ayudar a proteger monumentos históricos puede presentar una demanda para defenderlos.
El artículo argumenta además que la aprobación del arco bajo la teoría del "ejecutivo unitario" entraría en conflicto con la oposición de los fundadores a una monarquía permanente. Especula que un fallo así podría ser seguido por monumentos presidenciales adicionales, incluido el nombre de Trump en el Monumento a Washington, una estatua de Trump en el Monumento a Lincoln o su rostro en el Monte Rushmore.\nConcluye, en términos deliberadamente satíricos, que el único "lado positivo" sería la supuesta autoridad legal de un futuro presidente para construir una celda de prisión permanente alrededor de Trump por razones de seguridad nacional, una que podría abrirse al público durante los horarios de alimentación.
Se identifica a Sabrina Haake como analista política y abogada litigante federal con más de 25 años de experiencia especializada en defensa de la Primera y la Decimocuarta Enmienda. El artículo original fue publicado por Alternet: https://www.alternet.org/alternet-exclusives/trump-lock-him-up/