El Vaticano y Rusia reanudan el contacto diplomático tras cinco años de silencio en medio del conflicto en Ucrania
Puntos clave
- •La reunión en Moscú entre Paul Gallagher y Serguéi Lavrov puso fin a cinco años de silencio diplomático entre el Vaticano y Rusia.
- •Las conversaciones se centraron en la guerra en Ucrania y se realizaron a nivel de cancilleres, a diferencia de anteriores misiones humanitarias del Vaticano.
- •La Santa Sede ha mantenido relaciones tanto con Moscú como con Kiev y tiene una larga historia de mediación en disputas internacionales.
- •El precio de mercado de un alto el fuego entre Rusia y Ucrania antes del 31 de diciembre de 2026 subió al 26,5% en la opción YES, desde el 24% del día anterior.
- •Los observadores están atentos a cualquier declaración adicional del Vaticano, Rusia o Ucrania que pueda señalar avances en las conversaciones sobre un alto el fuego.

El arzobispo Paul Gallagher, ministro de Relaciones Exteriores del Vaticano, se reunió en Moscú con el canciller ruso, Serguéi Lavrov, poniendo fin a cinco años de silencio diplomático entre el Vaticano y Rusia. Las conversaciones se centraron en el conflicto en curso en Ucrania.
El encuentro es visto como un posible paso hacia el descongelamiento de las relaciones entre ambas partes y podría influir en las discusiones sobre un alto el fuego entre Rusia y Ucrania. La participación del Vaticano es notable dado su histórico papel como mediador en conflictos internacionales. La Santa Sede mantiene uno de los servicios diplomáticos más antiguos del mundo, con relaciones formales que abarcan a la mayoría de los estados del planeta, y históricamente se ha ofrecido a mediar en disputas internacionales. Su trayectoria incluye la mediación en la disputa del Canal Beagle, que evitó una guerra entre Argentina y Chile a fines de la década de 1970 y comienzos de la de 1980, y su contribución a facilitar el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba anunciado en 2014. Rusia y el Vaticano elevaron sus vínculos a relaciones diplomáticas plenas a nivel de embajadas en 2009, y la Santa Sede, que no es parte en la guerra, mantiene relaciones tanto con Moscú como con Kiev.
El encuentro sugiere un posible cambio en la dinámica diplomática en torno al conflicto en Ucrania. Se produce tras un sostenido involucramiento del Vaticano en la guerra desde la invasión rusa a gran escala de febrero de 2022, cuando el papa Francisco ofreció repetidamente la mediación de la Santa Sede y señaló que Roma podría servir como sede de negociaciones. En 2023 envió al cardenal Matteo Zuppi en una misión de paz a Kiev, Moscú y Washington centrada en cuestiones humanitarias, incluida la devolución de los niños ucranianos trasladados a Rusia. A diferencia de esos esfuerzos anteriores de enfoque humanitario, las nuevas conversaciones se llevaron a cabo a nivel de cancilleres. El precio de mercado de un alto el fuego entre Rusia y Ucrania antes del 31 de diciembre de 2026 ha subido al 26,5% en la opción YES, desde el 24% del día anterior, lo que indica la percepción de que los esfuerzos diplomáticos podrían conducir a un cese al fuego. El involucramiento del Vaticano podría señalar una apertura para un mayor diálogo, en línea con el incremento de la confianza del mercado en un acuerdo de alto el fuego.
Los observadores estarán atentos a si este encuentro conduce a conversaciones renovadas con la participación de actores internacionales clave, incluidos Ucrania y Rusia, y a si el Vaticano sigue desempeñando un papel activo de mediación, sobre la base de su declarada disposición a acoger negociaciones directas entre las partes en conflicto. Cualquier declaración venidera del Vaticano o de Rusia podría influir aún más en las percepciones del mercado.
Los avances en esfuerzos diplomáticos relacionados, como posibles reuniones entre los presidentes Zelenski y Putin, podrían ofrecer más indicios de progreso hacia un alto el fuego. Anuncios oficiales o cambios de postura de las partes involucradas también podrían afectar las probabilidades de un acuerdo de alto el fuego.