USFK confirma que no se encontró fósforo blanco en la base aérea de Osan tras alerta de presunta fuga
Puntos clave
- •Las Fuerzas Estadounidenses en Corea determinaron que los residuos encontrados durante una inspección rutinaria de municiones en la base aérea de Osan el 28 de julio eran corrosión superficial no peligrosa y no fósforo blanco.
- •El gobierno municipal de Pyeongtaek emitió una alerta pública el 28 de julio advirtiendo a los residentes sobre una posible fuga de fósforo blanco basándose en un informe inicial del ejército estadounidense.
- •No se reportaron heridos y las operaciones en la base aérea de Osan continúan desarrollándose con normalidad tras la investigación.
- •El fósforo blanco es una sustancia química utilizada en municiones militares como pantallas de humo y proyectiles de iluminación que representa graves riesgos para la salud por contacto con la piel o inhalación.
- •El incidente subraya la importancia de la coordinación entre las autoridades militares estadounidenses y los gobiernos locales surcoreanos en las comunicaciones de seguridad cerca de instalaciones militares reguladas por el Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas.

Las Fuerzas Estadounidenses en Corea (USFK) confirmaron el jueves que no se encontró fósforo blanco en la base aérea de Osan en Pyeongtaek, provincia de Gyeonggi, tras una alerta de emergencia emitida la semana pasada por una presunta fuga de la sustancia en la instalación.
La USFK dio a conocer los resultados en el sitio web oficial de la base aérea de Osan después de que el gobierno municipal de Pyeongtaek emitiera una alerta pública el 28 de julio notificando a los residentes sobre una posible fuga de fósforo blanco en la base. La alerta se activó a partir de un informe del ejército estadounidense.
"Tras una inspección y pruebas exhaustivas, podemos confirmar que la cristalización y los residuos identificados durante una inspección rutinaria de municiones el 28 de julio no eran fósforo blanco ni contenían rastros de fósforo blanco", señaló la USFK.
"Después de un análisis de seguimiento, estamos seguros de que los residuos eran corrosión superficial no peligrosa resultante de la exposición ambiental con el paso del tiempo", continuó la declaración.
La USFK señaló que los profesionales de respuesta a emergencias actuaron de inmediato para garantizar la contención total de las municiones. Las operaciones de la base continúan con normalidad y no se reportaron heridos.
"Valoramos profundamente la confianza de nuestros vecinos de Pyeongtaek y estamos comprometidos a mantener a todos seguros, informados y actualizados", añadió la USFK.
La base aérea de Osan, situada a aproximadamente 64 kilómetros al sur de Seúl, es una de las principales instalaciones militares estadounidenses en la península de Corea. Sirve como sede de la Séptima Fuerza Aérea de los Estados Unidos y también alberga operaciones de la Fuerza Aérea de la República de Corea. La base ha sido un punto central de la alianza militar entre Estados Unidos y Corea del Sur desde la época de la Guerra de Corea.
El fósforo blanco es una sustancia química utilizada en diversos tipos de municiones militares, incluidas pantallas de humo y proyectiles de iluminación. Se sabe que representa graves riesgos para la salud al entrar en contacto con la piel o al ser inhalado, lo que motivó la alerta pública preventiva emitida por las autoridades locales.
El incidente pone de relieve la continua coordinación entre las autoridades militares estadounidenses y los gobiernos locales surcoreanos en materia de comunicaciones de seguridad cerca de las instalaciones militares. Las tensiones civil-militares por preocupaciones ambientales y de seguridad en las bases estadounidenses en Corea del Sur han surgido de manera periódica, y el Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas entre Washington y Seúl regula la manera en que los incidentes relacionados con instalaciones militares estadounidenses se reportan y coordinan con las autoridades surcoreanas. La rapidez con la que el gobierno municipal de Pyeongtaek emitió la notificación pública reflejó la alta sensibilidad que suscita la seguridad de las bases entre las comunidades densamente pobladas que rodean instalaciones como Osan.
Fuente: The Korea Times