Funcionario de EE. UU. reafirma el estrecho de Ormuz como vía navegable internacional en medio de las tensiones con Irán
Puntos clave
- •Un funcionario de EE. UU. ha reafirmado que el estrecho de Ormuz es una vía navegable internacional en la que ninguna nación controla los canales de navegación y el tránsito debe permanecer sin obstáculos.
- •Aproximadamente una quinta parte del consumo mundial diario de petróleo transita por el estrecho de Ormuz, lo que convierte cualquier interrupción en una preocupación inmediata para los mercados energéticos globales.
- •Según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, todas las naciones tienen derechos de paso en tránsito por el estrecho, aunque Estados Unidos no ha ratificado el tratado y aun así reconoce esos derechos como derecho internacional consuetudinario.
- •Irán ha amenazado previamente con cerrar la vía navegable durante periodos de tensión elevada y ha sido vinculado con múltiples incidentes, incluidos la incautación de petroleros, ataques con minas lapa y el hostigamiento de buques comerciales.
- •Los precios del mercado sugieren que los participantes creen que la última declaración de EE. UU. puede aumentar la probabilidad de que se alcance un acuerdo entre EE. UU. e Irán para el 15 de agosto.

Un funcionario de EE. UU. ha reafirmado que el estrecho de Ormuz es una vía navegable internacional, destacando que ninguna parte controla sus canales de navegación y que las rutas de tránsito permanecerán abiertas sin interferencias.
La declaración se produce en el contexto de las persistentes tensiones entre Estados Unidos e Irán por el control y el acceso a este paso estratégico. El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán al norte y Omán y los Emiratos Árabes Unidos al sur, conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo. En su punto más angosto, el canal de navegación mide aproximadamente 21 millas de ancho, con el tráfico de entrada y salida separado por un margen de dos millas. Es uno de los corredores energéticos y marítimos más importantes del mundo, por el que transita diariamente aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo, lo que hace que cualquier interrupción sea una preocupación inmediata para los mercados energéticos y las economías de consumo en todo el mundo.
Según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), el estrecho está clasificado como un estrecho internacional, lo que significa que los buques de todas las naciones disfrutan del derecho de paso en tránsito. Irán es signatario de UNCLOS, aunque Estados Unidos no ha ratificado el tratado y, aun así, reconoce los derechos de paso en tránsito como derecho internacional consuetudinario. La posición de EE. UU. subraya el compromiso de garantizar una navegación sin obstáculos por la vía navegable, una postura que podría influir en el diálogo diplomático en curso con Irán sobre políticas marítimas regionales. La Quinta Flota de la Armada de EE. UU., con sede en Baréin, ha realizado históricamente patrullas destinadas a proteger el transporte comercial dentro y alrededor del estrecho.
El anuncio también puede señalar una estrategia más amplia de EE. UU. destinada a contrarrestar las afirmaciones iraníes de autoridad sobre el estrecho. Irán ha amenazado previamente con cerrar la vía navegable durante periodos de tensión elevada, y en los últimos años se han documentado múltiples incidentes que involucraron la incautación de petroleros, ataques con minas lapa y hostigamiento a buques comerciales atribuidos a fuerzas iraníes. Un intento real de cierre tendría importantes ramificaciones económicas y militares, afectando no solo a los productores de petróleo del Golfo, sino también a grandes importadores de Asia y Europa.
Los precios del mercado indican que los participantes consideran que el último desarrollo podría aumentar la probabilidad de un acuerdo entre EE. UU. e Irán para el 15 de agosto. Entre los desarrollos clave a seguir se incluyen cualquier declaración conjunta o acuerdo entre ambas naciones, así como acciones militares o diplomáticas que puedan señalar cambios en el statu quo. Declaraciones adicionales de funcionarios de EE. UU. o de Irán podrían aportar más claridad sobre las perspectivas de una resolución o una escalada en la región.