Informe: EE. UU. prepara una respuesta militar más grande contra Irán ante la escalada en múltiples frentes
Puntos clave
- •Un alto funcionario de seguridad israelí informó que los Estados Unidos están valorando una operación militar más grande que cualquier respuesta anterior a la agresión iraní y de grupos proxy.
- •Los funcionarios israelíes atribuyeron el aumento del nivel de amenaza a múltiples incidentes en el Golfo, el Levante, el Cáucaso y el norte de África que involucran a Irán y sus milicias aliadas.
- •El Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto focal de tensión, ya que aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo transita por esa vía navegable y Teherán se ha negado a llegar a un acuerdo al respecto.
- •Los índices bursátiles de EE. UU. cayeron bruscamente, con el Dow Jones Industrial Average disminuyendo 750 puntos o 1,43 por ciento, antes de recuperarse parcialmente a medida que los inversores evaluaban la probabilidad de una acción inminente.
- •Los precios del petróleo crudo se dispararon 5,30 dólares a 84,51 dólares por barril por temores a que la escalada pudiera interrumpir los envíos de los principales productores del Golfo, incluyendo Arabia Saudita, los EAU, Kuwait e Irak.

Un alto funcionario de seguridad israelí declaró a i24 que los Estados Unidos se están preparando para "algo más grande que cualquier cosa que hayamos visto hasta ahora", lo que señala un posible cambio en el enfoque de Washington hacia el conflicto ascendente con Irán.
Según las fuentes, Washington está valorando una operación militar más significativa en lugar de otro ataque de represalia limitado. La evaluación se basa en una serie de desarrollos en lugar de un único evento desencadenante. El cambio reportado se produce después de años en los que las respuestas de EE. UU. a la agresión iraní y de grupos proxy han consistido en gran medida en sanciones selectivas, operaciones cibernéticas y ataques limitados, lo que ha llevado a los analistas a debatir si la disuasión se ha erosionado a medida que las actividades de Teherán se han expandido.
Los funcionarios israelíes han identificado varios incidentes clave que contribuyen a las crecientes tensiones:
- El ataque con misiles balísticos de Irán a las fuerzas estadounidenses estacionadas en Jordania.
- Ataques de una milicia iraquí respaldada por Irán contra objetivos en Arabia Saudita.
- Amenazas iraníes dirigidas contra Azerbaiyán y Ucrania.
- La negativa de Teherán a llegar a un acuerdo sobre el Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento marítimo crítico por el cual transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
- El último ataque en Egipto.
Los funcionarios israelíes creen que el efecto acumulativo de estas acciones demuestra que Irán está escalando las tensiones en múltiples frentes simultáneamente, aumentando así la probabilidad de una respuesta militar estadounidense más amplia. La lista de incidentes abarca el Golfo, el Levante, el Cáucaso y el norte de África, lo que subraya el alcance geográfico de la red de Irán de milicias aliadas y socios estatales, a menudo denominada "Eje de la Resistencia", que incluye a Hezbolá en el Líbano, los hutíes en Yemen y Kataib Hezbolá en Irak.
El informe ha tenido repercusiones en los mercados financieros globales. Los índices bursátiles de EE. UU. disminuyeron pero se recuperaron de los mínimos de la sesión. El Dow Jones Industrial Average cayó 750 puntos, o -1,43%. El índice S&P 500 disminuyó 50 puntos, o -0,67%. El índice NASDAQ cayó 179 puntos, o -0,72%. Las acciones redujeron las pérdidas a medida que los inversores evaluaban si las señales se traducirían en acción inminente, aunque la volatilidad persistió en los sectores defensivos y en las acciones de aerolíneas.
Los precios del petróleo crudo se dispararon con la noticia, negociándose 5,30 dólares más alto a 84,51 dólares, con un máximo en la sesión de 85,57 dólares. Los mercados energéticos han demostrado repetidamente su sensibilidad a cualquier amenaza de interrupción cerca del Estrecho de Ormuz, ya que cualquier escalada allí podría afectar los envíos de los principales productores del Golfo, incluyendo Arabia Saudita, los EAU, Kuwait e Irak.