Las afirmaciones de Trump sobre el hackeo electoral chino se desmoronan a medida que los estados niegan violaciones de datos
Puntos clave
- •Doce de los quince estados identificados por Trump como comprometidos declaran que nunca fueron notificados de ninguna violación de datos que afectara sus sistemas.
- •Los materiales de inteligencia indican que China pudo haber adquirido datos de votantes a través de canales no gubernamentales como partidos políticos y empresas de datos comerciales, en lugar de hackear la infraestructura electoral.
- •Los expertos en seguridad electoral concluyeron que las actividades eran consistentes con la recopilación de inteligencia en lugar de interferencia electoral, sin evidencia de que se hubiera modificado o eliminado algún dato.
- •La Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura declaró previamente que las elecciones de 2020 fueron las más seguras de la historia estadounidense, y múltiples demandas judiciales que impugnaban los resultados fueron desestimadas tanto a nivel estatal como federal.

Las acusaciones del presidente Donald Trump de que China conspiró para socavar las elecciones de 2020 en Estados Unidos mediante hackeo están siendo objeto de un cuestionamiento significativo, según lo reportado por The Washington Post.
Doce de los 15 estados que Trump identificó como "comprometidos" en documentos desclasificados han declarado que nunca fueron notificados de ninguna violación de datos que afectara sus sistemas. El Departamento de Estado de Florida emitió una negación explícita, afirmando que los datos de registro de votantes "no han sido hackeados".
Los materiales de inteligencia desclasificados y las respuestas de los funcionarios estatales indican que China pudo haber adquirido datos de votantes a través de canales no gubernamentales, como partidos políticos y empresas comerciales de recopilación de datos, en lugar de penetrar la infraestructura electoral. Esta distinción es importante porque la información de registro de votantes es parcialmente pública en la mayoría de los estados, y los perfiles detallados de datos de consumidores son ampliamente vendidos por corredores comerciales, lo que hace posible obtener grandes volúmenes de datos relacionados con votantes sin acceder a ningún sistema gubernamental. Los expertos que revisaron la evidencia disponible concluyeron que estas actividades eran consistentes con la recopilación de inteligencia más que con la interferencia electoral.
Pamela Smith, presidenta de Verified Voting, una organización no partidista enfocada en la integridad electoral, le dijo a The Washington Post: "No han cambiado datos. No han modificado datos. No han eliminado datos. Solo tienen algunos datos".
Estos hallazgos representan otro revés para las afirmaciones más amplias de Trump sobre el fraude electoral, que han enfrentado repetidos desafíos de verificación de hechos. Las acusaciones fueron presentadas durante un discurso presidencial en horario estelar, donde posteriormente fueron cuestionadas por expertos en seguridad electoral y funcionarios.
Las elecciones presidenciales de 2020 en Estados Unidos han sido objeto de una revisión exhaustiva por parte de agencias federales, tribunales y autoridades electorales estatales. La Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura (CISA), que opera bajo el Departamento de Seguridad Nacional y coordina los esfuerzos de seguridad electoral con los gobiernos estatales y locales, anteriormente calificó las elecciones de 2020 como "las más seguras de la historia estadounidense". Múltiples demandas legales que impugnaban los resultados fueron desestimadas por tribunales tanto a nivel estatal como federal.