NoticiasMacroEl Tiempo de la Creación 2026 se centra en el “Agua Viva” ante la crisis hídrica mundial

El Tiempo de la Creación 2026 se centra en el “Agua Viva” ante la crisis hídrica mundial

Autor: The Korea Times Business·

Puntos clave

  • Según las Naciones Unidas, 2100 millones de personas todavía carecen de acceso a agua potable segura y 1700 millones no tienen servicios básicos de higiene en el hogar.
  • El artículo señala la escasez de agua, la contaminación, las sequías, las inundaciones, el aumento del nivel del mar y la asequibilidad como componentes principales de la crisis hídrica mundial.
  • Grupos cristianos de tradiciones anglicana, luterana, reformada, evangélica y católica participan en el Tiempo de la Creación de este año.
  • El tema de 2026 es “Agua Viva”, y el programa “Inmersión en el Agua Viva” llama a la oración, el arrepentimiento y el cuidado ecológico.
  • El Tiempo de la Creación se celebra cada año del 1 de septiembre al 4 de octubre e incluye acciones comunitarias como limpiezas de ríos, conservación del agua e incidencia climática.
El Tiempo de la Creación 2026 se centra en el “Agua Viva” ante la crisis hídrica mundial

El agua es el elemento más básico, esencial y valioso de la vida, y representa renovación, bendición, restauración, vitalidad y esperanza. La autora se pregunta cómo alguien podría sobrevivir un solo momento sin ella, y señala que bebe dos botellas de agua temprano cada mañana al despertar y agradece profundamente la vitalidad que el agua le brinda cada día.

La escala del problema es global. Según las Naciones Unidas, 1700 millones de personas carecen de servicios básicos de higiene en el hogar y 2100 millones todavía no tienen acceso a agua potable segura. La escasez de agua figura entre los problemas más graves del mundo actual. Entre los desafíos mencionados están el costo inaccesible del agua para los pobres, la descarga industrial de químicos y otros contaminantes en los ríos, el aumento del consumo de agua, las sequías e inundaciones severas y el incremento del nivel del mar. El acceso al agua también tiene un lugar formal en la agenda política internacional: el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de la Agenda 2030 de la ONU exige la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos.

Este año, los cristianos de diversas tradiciones —anglicanos, luteranos, reformados, evangélicos y católicos— responden juntos. Catorce organizaciones cristianas integran el Comité Ecuménico de Coordinación del Tiempo de la Creación, que trabaja en el tema de este año: “Agua Viva”.

El Tiempo de la Creación fue iniciado por la Iglesia Ortodoxa en 1989, cuando el patriarca ecuménico Dimitrios I proclamó el 1 de septiembre como día de oración por la protección de la creación. El papa Francisco lo convirtió en un movimiento ecuménico global con la publicación de “Laudato Si' (Alabado seas)” en 2015, y en 2019 le dio su respaldo oficial. Desde entonces, cada año del 1 de septiembre (Día Mundial de Oración por la Creación) al 4 de octubre (Fiesta de San Francisco de Asís, el fraile del siglo XIII venerado como patrono de la ecología), toda la familia cristiana, unida en solidaridad ecuménica, celebra un mes mundial de oración y acción para proteger nuestro hogar común, la tierra.

El tema del programa de este año, centrado en el agua, es “Inmersión en el Agua Viva”, que llama a las personas a adentrarse más en un cuidado ambiental impulsado por la fe, orientado a la renovación, el arrepentimiento y la sanación. Los cristianos de todo el mundo se unen en oración y acción por la restauración ecológica, la protección de la biodiversidad y la justicia climática, inspirados en la visión profética de Ezequiel 47:1-12, que describe un río que da vida y brota del santuario de Dios para sanar tierras áridas y revivir los ecosistemas.

“Todo lo que vive donde pasa el río vivirá… A ambas orillas del río crecerá toda clase de árboles frutales… Cada mes darán frutos nuevos, porque las aguas del río brotan del santuario” (Ezequiel 47:9-12).

En esa visión, el agua que fluye transforma la tierra árida, sana los ecosistemas acuáticos y produce árboles frutales cuyas hojas traen sanación. Enraizada en esa visión, la iniciativa invita a orar, actuar y abogar por la restauración ecológica y la gestión del agua: adentrarse más en el agua mientras se reconoce la interconexión entre la vida humana y los sistemas hídricos de la tierra.

Los objetivos del Tiempo de la Creación son triples: reconocer la crisis mundial de escasez de agua, la contaminación y la degradación de los ecosistemas de agua dulce; dedicar un tiempo especial de oración y culto más allá de las fronteras denominacionales; y actuar de manera práctica mediante esfuerzos comunitarios locales como limpiezas de ríos, proyectos de conservación del agua, iniciativas de sostenibilidad e incidencia climática por la sanación de la tierra. Para facilitar esa participación, el comité ecuménico de coordinación del movimiento publica cada año una guía de celebración con materiales de oración y litúrgicos que parroquias, escuelas y grupos locales pueden adaptar.

El Tiempo de la Creación se fundamenta en un llamado compartido a cuidar la creación de Dios. Celebra a Dios como creador y reconoce la creación como el acto divino que invita a los seres humanos a ser colaboradores, amando y cuidando el don que se les ha dado.

Como dijo el papa León XIV, quien sucedió al papa Francisco en 2025, el cuidado de la creación es “una necesidad urgente que implica mucho más que simplemente proteger el medio ambiente. Porque se trata de un asunto de justicia: social, económica y humana”.

La autora es miembro de las Hijas de San Pablo (Figlie di San Paolo), que viven y llevan la buena nueva al mundo.

Fuente: The Korea Times