Sam Altman de OpenAI Pronostica un Crecimiento Exponencial en el Uso de Tokens de IA, Equiparando la Inteligencia con un Servicio Medido
Puntos clave
- •El usuario interno más intensivo de OpenAI procesa aproximadamente 100 mil millones de tokens de IA al mes hasta mediados de 2026, lo que representa un aumento de un millón de veces respecto al pico de finales de 2019, que fue de unos 100.000 tokens.
- •Un solo usuario externo consumió 603 mil millones de tokens en un mes, generando una factura de 1,3 millones de dólares que superó el uso del principal consumidor interno de OpenAI.
- •Los principales proveedores de tecnología, incluidos Microsoft, Google y Amazon, han pasado de las licencias de software de tarifa plana a modelos de precios basados en el consumo, donde se cobra a los clientes por cada token procesado.
- •Altman proyecta que los usuarios individuales podrían promediar 500 mil millones de tokens mensuales hacia 2032 o 2033, y algunos usuarios de vanguardia podrían consumir cuatrillones de tokens mensualmente.
- •Altman identificó la 'IA proactiva de funcionamiento continuo' —sistemas que operan de manera constante en segundo plano sin consultas iniciadas por humanos— como el principal catalizador del crecimiento futuro en el consumo de tokens.

En junio de 2026, el CEO de OpenAI, Sam Altman, destacó una métrica sorprendente que refleja la rápida escalada en el uso de la inteligencia artificial. El usuario interno más intensivo de la empresa procesa ahora aproximadamente 100 mil millones de tokens de IA cada mes. En comparación, el pico de consumo mensual de tokens a finales de 2019 se situaba en torno a los 100.000 tokens: un aumento de un millón de veces en un periodo de unos seis años y medio.
Los Tokens de IA como el Nuevo Servicio Medido
Los tokens de IA son las unidades fundamentales de texto y datos que los grandes modelos de lenguaje manejan al generar respuestas, componer código o analizar documentos. Altman y otros líderes de la industria describen cada vez más la inteligencia basada en IA como un servicio medido, estableciendo comparaciones con la electricidad más que con el software tradicional. Esta caracterización refleja un cambio más amplio en la industria de la IA, donde los principales proveedores —incluidos Microsoft, Google y Amazon— han abandonado las licencias de software de tarifa plana en favor de modelos de precios basados en el consumo, en los que los clientes pagan por cada token procesado.
El techo de 100.000 tokens que representaba el límite absoluto del uso de IA a finales de 2019 ahora corresponde al promedio mundial per cápita. Mirando al futuro, Altman proyecta que los usuarios individuales podrían promediar 500 mil millones de tokens al mes hacia 2032 o 2033. En la vanguardia, algunos usuarios podrían consumir cuatrillones de tokens mensualmente.
Una Factura Mensual de 1,3 Millones de Dólares
La escala del consumo externo ya supera al uso interno. Según los informes, un usuario externo consumió 603 mil millones de tokens en un solo mes, generando una factura de 1,3 millones de dólares. Esa cifra supera los 100 mil millones de tokens procesados por el principal usuario interno de OpenAI, lo que indica que el uso más intensivo está ocurriendo fuera de la propia empresa.
A lo largo de 2026, las empresas de múltiples sectores se han apresurado a implementar controles de consumo, límites de uso y estrategias de medición para evitar un gasto descontrolado relacionado con la IA. El aumento del volumen de tokens también ha intensificado el escrutinio sobre la infraestructura física —capacidad de centros de datos, suministro de semiconductores y consumo de energía— que sustenta la entrega de IA a gran escala.
La "IA Proactiva de Funcionamiento Continuo" como Motor de Crecimiento
Altman identificó un concepto que denominó "IA proactiva de funcionamiento continuo" como un importante catalizador del crecimiento futuro. Bajo este modelo, los sistemas de IA no se limitarían a reaccionar a las consultas de los usuarios, sino que operarían de forma continua en segundo plano: monitoreando sistemas, generando análisis y ejecutando acciones sin requerir que una persona inicie una consulta. El concepto se alinea con la categoría emergente de IA agéntica, en la cual los sistemas autónomos están diseñados para realizar tareas de múltiples pasos con mínima intervención humana, un área prioritaria que múltiples laboratorios de IA y proveedores empresariales han destacado públicamente.