Las protestas en Libia amenazan el suministro de petróleo y gas mientras el complejo de Mellitah queda bajo presión
Puntos clave
- •Las protestas en Trípoli comenzaron por los cortes frecuentes de energía y las altas tarifas eléctricas, y se han dirigido contra el Gobierno de Unidad Nacional encabezado por Abdul Hamid Dbeibah.
- •Los manifestantes ingresaron al complejo Mellitah Oil and Gas y, según informes, buscaron detener las exportaciones de gas natural a Italia.
- •Hasta la mañana del martes, no estaba claro si se había interrumpido algún suministro de gas o petróleo.
- •Cualquier interrupción en Mellitah podría ralentizar la reciente recuperación del petróleo y gas de Libia tras años de guerra civil.
- •Una mayor disrupción en Libia podría añadir presión a los mercados energéticos mundiales, ya afectados por pérdidas de suministro en Oriente Medio.

Las protestas contra el gobierno en Libia por los cortes de energía y las elevadas facturas de electricidad se intensificaron el martes, cuando los manifestantes ingresaron al complejo Mellitah Oil and Gas y amenazaron con suspender el suministro de gas y combustible para los mercados doméstico e internacional.
Trípoli, la capital de Libia, ha sido el principal foco de las manifestaciones contra el Gobierno de Unidad Nacional encabezado por Abdul Hamid Dbeibah. A comienzos de esta semana, los manifestantes bloquearon calles y carreteras a la salida de la capital en respuesta a los cortes de energía frecuentes y generalizados, así como a las altas tarifas eléctricas.
El malestar se ha extendido ahora a la planta de procesamiento de gas de Mellitah, donde, según informes, los manifestantes intentan detener las exportaciones de gas natural a Italia a través de un gasoducto como forma de abordar la escasez de gas y electricidad de Libia. De acuerdo con fuentes entre los manifestantes citadas por Middle East Online el martes, las protestas se están expandiendo al complejo Mellitah Oil and Gas con el objetivo de frenar las exportaciones de gas a Italia y aumentar la presión económica sobre el Gobierno de Unidad Nacional para forzar su dimisión. El sitio de Mellitah es importante porque forma parte de la red más amplia de exportación de petróleo y gas de Libia, por lo que cualquier interrupción allí puede dejar de ser rápidamente una protesta local.
Hasta la mañana del martes, hora local, no estaba claro si los manifestantes habían logrado interrumpir algún suministro de gas o petróleo.
Cualquier nueva escalada, y cualquier posible suspensión de la actividad de petróleo y gas, supondría un revés importante para la recuperación de los hidrocarburos de Libia, que apenas había comenzado a tomar forma en condiciones relativamente más seguras tras años de guerra civil. Esa recuperación ha dependido de mantener en funcionamiento los campos, los oleoductos y las terminales de exportación a pesar de la agitación política periódica, lo que convierte la situación en Mellitah en una prueba de cuán resilientes son esos flujos energéticos bajo presión interna.
A principios de este mes, la National Oil Corporation de Libia, o NOC, y la empresa energética austriaca OMV declararon comercialmente viable el descubrimiento petrolero de Essar, mientras el miembro de la OPEP y segundo mayor productor de petróleo de África busca reactivar su industria mediante asociaciones con grandes petroleras internacionales.
Nuevas interrupciones en la recuperación del petróleo y gas de Libia también añadirían presión a los mercados energéticos mundiales, que ya afrontan la pérdida de suministro de crudo, combustibles refinados y GNL procedente de Oriente Medio. Para los compradores y proveedores vinculados al transporte que siguen de cerca la producción del norte de África, la cuestión clave a corto plazo es si las protestas se mantienen limitadas a interrupciones de acceso en Trípoli o se extienden a las operaciones de producción y exportación.
Por Charles Kennedy para Oilprice.com