Corea despliega robots patrulla con IA para resguardar palacios históricos y tumbas reales
Puntos clave
- •El Centro de Palacios y Tumbas Reales inició pruebas de campo de robots patrulla autónomos en el Palacio Deoksu y las Tumbas Reales de Seooreung.
- •El programa sigue a un ensayo de dos meses en el Palacio Changdeok a principios de este año y está previsto que continúe hasta noviembre.
- •Un robot de cuatro ruedas patrullará el Palacio Deoksu, mientras que un robot bípedo se encargará del terreno irregular y las pendientes pronunciadas de Seooreung.
- •Los robots están equipados con LiDAR, cámaras ópticas y térmicas para detectar incendios, intrusos y emergencias médicas, y para alertar a un centro de control centralizado.
- •Las autoridades podrían ampliar el piloto hasta el próximo año si las pruebas muestran que los robots pueden mejorar la protección de los sitios históricos de Corea.

Korea está recurriendo a la inteligencia artificial y la robótica para proteger su patrimonio cultural centenario, mediante el despliegue de robots patrulla autónomos en palacios de madera y extensos mausoleos reales expuestos a amenazas físicas y riesgos ambientales.
El Centro de Palacios y Tumbas Reales, un organismo de la Administración del Patrimonio Real, anunció el viernes que iniciará pruebas de campo de robots patrulla autónomos con IA en importantes sitios históricos. Sobre la base de un breve ensayo de dos meses en el Palacio Changdeok a principios de este año, la iniciativa ampliada se desarrollará en el Palacio Deoksu y las Tumbas Reales de Seooreung hasta noviembre. El alcance va más allá del orgullo nacional: el Palacio Changdeok es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1997, y Seooreung forma parte de las Tumbas Reales de la Dinastía Joseon, inscritas en la lista de la UNESCO en 2009, lo que sitúa estos sitios bajo resguardo patrimonial internacional además de nacional.
El programa piloto de cuatro meses pondrá a prueba cómo distintos diseños robóticos manejan el terreno delicado y variado de los recintos reales de Corea. Los sistemas de seguridad tradicionales suelen tener dificultades para cubrir amplios espacios al aire libre; en cambio, las máquinas autónomas recorrerán rutas predeterminadas utilizando sensores de light detection and ranging (LiDAR) e inteligencia artificial basada en visión para supervisar las condiciones del lugar y asistir a las fuerzas de guardia humanas. La elección de la plataforma es importante: los robots de seguridad autónomos ya han sido probados en aeropuertos, centros comerciales y campus corporativos de todo el mundo, pero los sitios históricos —con superficies frágiles, vegetación densa y terreno irregular— siguen siendo un ámbito mucho menos probado para esta tecnología.
La iniciativa refleja una urgencia creciente en toda Corea por reforzar estructuras históricas vulnerables frente a daños irreversibles. Proteger palacios de madera y monumentos de piedra ha sido desde hace tiempo un desafío complejo para los gestores del patrimonio. En 2008, el país sufrió un trágico desastre cultural cuando un incendiario prendió fuego a Sungnyemun, la emblemática puerta sur de madera de Seúl, reduciendo a cenizas este tesoro nacional de 600 años; una restauración minuciosa tardó más de cinco años en completarse antes de que la puerta reabriera en 2013. Más recientemente, actos de vandalismo de alto perfil —incluidos grafitis con pintura en aerosol contra los históricos muros de contención de piedra del Palacio Gyeongbok— demostraron con qué rapidez pueden ser deteriorados amplios hitos culturales pese a la vigilancia convencional por cámaras.
Para adaptarse a las distintas topografías del terreno, las autoridades están desplegando modelos robóticos diferenciados. Un robot de conducción de cuatro ruedas patrullará los patios pavimentados y relativamente planos del Palacio Deoksu, en el centro de Seúl. Mientras tanto, un robot bípedo caminante recorrerá los senderos irregulares, los caminos sin pavimentar y las pendientes pronunciadas de Seooreung, un extenso complejo forestal que alberga tumbas reales en Goyang, al noroeste de la capital.
Equipados con cámaras ópticas y térmicas, los robots están programados para detectar emergencias en tiempo real, como incendios, intrusos no autorizados o crisis médicas en las que los visitantes colapsen. Conectadas directamente a un centro de control de seguridad centralizado, las unidades pueden emitir advertencias automáticas, transmitir anuncios de seguridad y alertar de inmediato a los equipos de respuesta humanos.
Preservar palacios de estructura de madera y extensos terrenos de enterramiento real plantea desafíos logísticos únicos, donde los pasajes estrechos, la vegetación densa y los delicados artefactos históricos limitan la instalación de hardware fijo de vigilancia. Al desplegar sistemas autónomos adaptativos, los responsables del patrimonio dijeron que buscan evaluar si las plataformas caminantes o con ruedas ofrecen una mejor protección para los activos culturales vulnerables.
Si la prueba resulta exitosa, las autoridades planean extender el programa hasta el próximo año, sentando las bases de un marco más amplio de seguridad y conservación impulsado por la tecnología en los monumentos históricos más apreciados de Corea.
Este artículo fue publicado con la asistencia de inteligencia artificial generativa y editado por The Korea Times.