JPYC obtiene 6.000 millones de yenes en una ampliación de la Serie B para expandir la infraestructura de stablecoin de yen en Japón
Puntos clave
- •JPYC Inc. cerró una ampliación de la Serie B por 6.000 millones de yenes para escalar su stablecoin vinculado al yen hacia aplicaciones convencionales de pago y liquidación más allá de los casos de uso nativos de criptomonedas.
- •AZ-COM Maruwa Holdings invirtió 1.000 millones de yenes y tiene la intención de implementar JPYC en aproximadamente 2.300 empresas afiliadas de transporte y logística para pagos de envío, compensación de contratistas y salarios.
- •El operador de tiendas de conveniencia Lawson ha comenzado las pruebas de stablecoins en puntos de venta y planea agregar USDC y USDT a su programa piloto en agosto.
- •Japón revisó su Ley de Servicios de Pago en junio de 2023 para establecer definiciones legales y regulaciones para stablecoins denominadas en yen, convirtiéndose en una de las primeras grandes economías con legislación integral sobre stablecoins.
- •Los principales grupos bancarios japoneses, incluidos MUFG, SMBC y Mizuho, están preparando sus propios lanzamientos de stablecoins para el año fiscal 2026, intensificando la competencia en el espacio de monedas digitales reguladas.

JPYC Inc. ha cerrado una ronda de financiación de ampliación de la Serie B por 6.000 millones de yenes (aproximadamente 38 millones de dólares) con el objetivo de escalar su infraestructura de stablecoin respaldada por yen en el ecosistema comercial de Japón. La ronda marca un cambio estratégico para el emisor, pasando de aplicaciones nativas de criptomonedas hacia casos de uso de pago y liquidación convencionales. Japón fue una de las primeras grandes economías en promulgar legislación integral sobre stablecoins, tras haber revisado su Ley de Servicios de Pago en junio de 2023 para definir y regular legalmente las stablecoins denominadas en yen, lo que posiciona a emisores como JPYC para comercializar bajo directrices regulatorias claras.
AZ-COM Maruwa lidera la inversión estratégica
El conglomerado de transporte y logística AZ-COM Maruwa Holdings comprometió 1.000 millones de yenes como socio estratégico en la ronda de ampliación. La empresa planea integrar JPYC en su infraestructura de pago para costos de envío, compensación de contratistas y salarios de empleados. Con una red de aproximadamente 2.300 empresas afiliadas, operadores independientes y profesionales del transporte en todo Japón, se espera que la asociación cree importantes canales de distribución para el stablecoin, ofreciendo ciclos de liquidación más rápidos que la infraestructura bancaria tradicional. El sector logístico de Japón ha enfrentado persistentes escaseces de mano de obra y presiones de costos estructurales, lo que ha aumentado la demanda de eficiencias en pagos y liquidaciones a lo largo de cadenas de suministro fragmentadas.
Metaplanet Ventures aportó previamente 400 millones de yenes durante la ronda inicial de la Serie B, que se cerró en marzo. Esa inversión anterior conectó a JPYC con empresas que desarrollan servicios financieros y préstamos basados en blockchain.
JPYC Inc. tiene la intención de canalizar el nuevo capital hacia la expansión de su infraestructura Web3 y sus ofertas de servicios financieros en los mercados japoneses, acelerando el despliegue comercial de su yen digital regulado por el gobierno.
Los programas piloto en el sector minorista ganan impulso
Desde el lanzamiento de su stablecoin de yen autorizado en octubre de 2025, JPYC ha ampliado progresivamente su circulación. El token está disponible a través de aplicaciones de billetera Web3 y plataformas integradas de pago con tarjeta de crédito. A lo largo de 2026, la empresa ha lanzado múltiples implementaciones de pago físico que abarcan tiendas minoristas, restaurantes e instalaciones médicas.
La cadena de tiendas de conveniencia Lawson ha comenzado a probar transacciones con stablecoins a través de sus sistemas de caja registradora existentes. Tras un período de evaluación de JPYC, Lawson planea incorporar USDC y USDT en una fase piloto posterior programada para agosto. Estas pruebas evalúan la integración de billeteras, la velocidad de procesamiento de transacciones, los mecanismos de liquidación y la compatibilidad operativa diaria. Como contexto, los principales operadores de tiendas de conveniencia de Japón procesan colectivamente decenas de millones de transacciones diarias, lo que convierte la integración a nivel de POS en un indicador significativo para la viabilidad real del stablecoin.
Ubicaciones seleccionadas del restaurante Chibo también han adoptado el stablecoin como opción de pago para los clientes. Consultorios dentales en Tokio y la prefectura de Chiba están implementando la misma plataforma tecnológica de pago de HashPort. En conjunto, estas iniciativas están generando datos prácticos sobre viabilidad comercial, comportamiento de adopción de los consumidores y eficiencia transaccional.
Vientos a favor regulatorios y panorama competitivo
Japón ha reforzado el apoyo institucional a las stablecoins reguladas y a los sistemas de pago basados en blockchain. El marco de política económica de 2026 del gobierno vincula explícitamente la infraestructura de moneda digital con la optimización logística, los servicios financieros y la gestión de datos empresariales, creando un entorno favorable para la expansión nacional de JPYC. El Banco de Japón ha estado llevando a cabo por separado programas piloto para una moneda digital de banco central, añadiendo una dimensión del sector público al panorama más amplio de monedas digitales del país.
El stablecoin mantiene una paridad de uno a uno con el yen japonés, respaldado por reservas de efectivo y valores del gobierno japonés. JPYC opera actualmente en cuatro redes blockchain — Avalanche, Ethereum, Polygon y Kaia — con integraciones adicionales en evaluación. Operar en múltiples cadenas permite al emisor servir a usuarios con diferentes prioridades en cuanto a comisiones de transacción, velocidad de procesamiento y acceso al ecosistema de desarrolladores.
Las instituciones competidoras están avanzando en sus propias monedas digitales denominadas en yen. SBI Group lanzó JPYSC en junio utilizando un modelo de banca fiduciaria. Mientras tanto, los principales grupos bancarios MUFG, SMBC y Mizuho están preparando despliegues operativos de stablecoins dirigidos al año fiscal 2026, lo que indica que la claridad regulatoria temprana de Japón ha atraído a un amplio campo de participantes institucionales.