Las reservas extranjeras de Japón caen un récord de 79,600 millones de dólares tras la mayor intervención a favor del yen de su historia
Puntos clave
- •Las reservas extranjeras de Japón cayeron un récord de 79,600 millones de dólares, un 6,18%, hasta 1.208 billones de dólares en agosto, la mayor disminución de su historia.
- •Las autoridades japonesas gastaron aproximadamente 15.4 billones de yenes (98,660 millones de dólares) en intervención de compra de yenes entre el 30 de julio y el 26 de agosto, la mayor cantidad desplegada jamás en un solo mes.
- •El yen se debilitó hasta casi 164 por dólar antes de la intervención, su nivel más bajo en unas cuatro décadas, y se recuperó hasta aproximadamente 155–156 a principios de septiembre.
- •Japón y Estados Unidos realizaron su primera intervención cambiaria coordinada desde 2011, con el apoyo de una facilidad de liquidez en dólares de la Reserva Federal creada durante la pandemia.
- •La debilidad del yen se ha debido en parte a la amplia brecha de tasas de interés entre el Banco de Japón y la Reserva Federal, que ha incentivado los flujos de capital hacia activos en dólares.

Las reservas extranjeras de Japón registraron en agosto la mayor caída de su historia, después de que las autoridades intervinieran en el mercado de divisas a una escala sin precedentes para sostener el yen frente al dólar estadounidense. Las cifras publicadas por el Ministerio de Finanzas de Japón muestran que las reservas extranjeras cayeron 79,600 millones de dólares, un 6,18%, hasta 1.208 billones de dólares en agosto, desde 1.287 billones en julio.
La enorme caída se produjo después de que las autoridades japonesas vendieran dólares y compraran yenes mientras la moneda se depreciaba a mínimos históricos no vistos en casi cuatro décadas. La persistente debilidad del yen se ha debido en parte a la amplia brecha de tasas de interés entre Japón y Estados Unidos, ya que el Banco de Japón ha mantenido sus tasas de política muy por debajo de las de la Reserva Federal, lo que ha incentivado los flujos de capital hacia activos en dólares.
BREAKING: 🇯🇵 Japan's foreign exchange reserves fell by a record $79.6B in August, reaching their lowest level since October 2022. Reserves declined -6.2% to $1.208 TRILLION. The historic drop came after Japan spent ¥15.4 trillion ($98.7B) on its largest ever yen-buying… pic.twitter.com/x1jFPbYcue — Bull Theory (@BullTheoryio) September 7, 2026
Caída de las reservas tras una intervención masiva
La disminución de las reservas extranjeras de Japón se debió principalmente a la caída de los valores extranjeros, que representan aproximadamente el 70% del total de las tenencias del país. Japón mantiene una parte sustancial de sus reservas en valores del gobierno de Estados Unidos, acumulados a lo largo de años de operaciones cambiarias.
Cuando las autoridades japonesas compran dólares para evitar que el yen se aprecie frente a la moneda estadounidense, la posición de activos externos del país aumenta. Por el contrario, vender dólares y comprar yenes reduce esas reservas. Japón ha recurrido repetidamente a esta herramienta en los últimos años, realizando intervenciones de compra de yenes en 2022 y nuevamente en 2024, cuando la moneda estuvo bajo una presión similar, aunque nunca antes a la escala vista en agosto.
Según el Ministerio de Finanzas de Japón, el país gastó aproximadamente 15.4 billones de yenes, o 98,660 millones de dólares, en intervención cambiaria entre el 30 de julio y el 26 de agosto: la mayor cantidad que Japón ha desplegado jamás en un solo mes. La operación tuvo como objetivo frenar la caída del yen y aliviar la presión de su rápida depreciación.
El yen se recupera tras la acción de Tokio
Antes de la intervención, el yen se había debilitado hasta casi 164 por dólar estadounidense, su nivel más bajo en unos 40 años. Tras la intervención, la moneda se fortaleció hasta alrededor de 155,20 por dólar el 3 de agosto.
Sin embargo, el rebote perdió algo de impulso luego, con el yen retrocediendo hacia 160 antes de recuperarse hasta aproximadamente 155–156 a principios de septiembre.
Estos movimientos de precios ilustran el dilema al que se enfrenta Japón: la intervención puede ofrecer un alivio temporal, pero sostener un yen más fuerte requiere cantidades muy grandes de divisas. Un yen más débil, si bien favorece a los exportadores japoneses, encarece los alimentos y la energía importados para hogares y empresas, una de las razones por las que los responsables de política se han vuelto más sensibles a las caídas bruscas de la moneda.
Acción cambiaria coordinada entre Japón y Estados Unidos
Un aspecto notable del episodio fue la participación de Estados Unidos. Parte de la compra de yenes fue realizada conjuntamente por Japón y EE.UU., lo que marca su primera intervención cambiaria coordinada desde 2011. La medida fue una sorpresa, ya que las perspectivas de acciones coordinadas de este tipo se consideraban bajas.
Tanto Japón como Estados Unidos han mencionado el mecanismo de liquidez en dólares de la Reserva Federal, establecido durante la pandemia de coronavirus. Esta facilidad permitiría a Japón obtener liquidez en dólares sin tener que vender de inmediato bonos del Tesoro de EE.UU., ampliando las opciones de Tokio en caso de que sea necesaria otra intervención.
Sin embargo, los últimos datos de reservas muestran la rapidez con la que los activos externos de Japón pueden agotarse en defensa del yen. Dada la situación actual de la moneda, las próximas publicaciones del informe del Ministerio de Finanzas serán seguidas de cerca, tanto como indicador de posibles nuevas intervenciones como señal de cuánta munición le queda todavía a Tokio.