El FMI revela de dónde provino el nuevo Bitcoin de El Salvador
Puntos clave
- •El FMI dijo que la documentación verifica que el Bitcoin acumulado desde la primera revisión del EFF, concluida el 27 de junio de 2025, refleja donaciones privadas y no utilizó recursos públicos.
- •El acuerdo a nivel técnico del 3 de septiembre sigue siendo condicional a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI y a la finalización de las acciones previas acordadas.
- •El FMI afirmó que no se espera una mayor acumulación de Bitcoin más allá de las donaciones documentadas, lo que indica que el crecimiento futuro de la reserva debería mantenerse dentro del marco de donaciones.
- •La participación pública en la cartera electrónica Chivo ha sido revertida sustancialmente, con la propiedad mayoritaria y el control operativo trasladados a un operador privado, mientras el gobierno conserva una participación minoritaria y funciones de custodia.
- •El rastreador de la Oficina de Bitcoin de El Salvador mostró tenencias de 7,764.37 BTC por un valor aproximado de $629.68 millones, pero el rastreador no puede revelar la fuente de financiamiento de adiciones específicas.

FMI: Las adiciones recientes de Bitcoin fueron donaciones privadas
La reserva de Bitcoin de El Salvador ha sido considerada durante mucho tiempo como evidencia de una estrategia de compra gubernamental. El Fondo Monetario Internacional ha dado ahora un relato más específico sobre las adiciones recientes del país: provinieron de donaciones privadas y no de gasto público.
En su declaración del acuerdo a nivel técnico del 3 de septiembre, el Fondo dijo que se había proporcionado documentación que verifica que "la acumulación de Bitcoin desde la primera revisión refleja donaciones privadas y … no se utilizaron recursos públicos".
El acuerdo aún requiere la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI y la finalización de las acciones previas acordadas. Los acuerdos a nivel técnico son preliminares: hasta que el Directorio los apruebe y se completen las acciones previas, los términos descritos siguen siendo condicionales. Aun así, la declaración del personal cambia la forma de interpretar el crecimiento reciente de la reserva: un saldo mayor de BTC no significa necesariamente que el Estado salvadoreño gastó más dinero público en Bitcoin.
Por qué junio de 2025 cambia la historia
La primera revisión del FMI del Acuerdo de Facilidad Ampliada de 40 meses de El Salvador concluyó el 27 de junio de 2025. La EFF es el mecanismo de préstamo del FMI para países que necesitan reformas económicas estructurales en un horizonte de varios años, y los términos del programa de El Salvador han estado estrechamente ligados a la reducción de la participación del Estado en Bitcoin. La nueva divulgación cubre la acumulación a partir de esa fecha; no explica la fuente de financiamiento de cada Bitcoin adquirido desde que el país adoptó el Bitcoin como moneda de curso legal en 2021.
Esa aclaración se basa en un informe anterior sobre la restricción del FMI a las compras públicas de Bitcoin. La declaración más reciente va más allá al afirmar que donaciones privadas documentadas explicaron las adiciones desde la primera revisión.
Esa fecha es central en la historia. El FMI no está reescribiendo toda la historia del Bitcoin en El Salvador ni publicando una auditoría completa de su reserva. Está confirmando que las adiciones documentadas después de la primera revisión llegaron mediante donaciones privadas y no mediante nuevas compras del sector público.
Para los lectores que siguen la reserva del país, esto separa dos preguntas que suelen tratarse como una sola: cuánto Bitcoin informa tener El Salvador y cómo entraron las últimas monedas bajo su control.
Lo que confirma el FMI: La documentación mostró que la acumulación desde la primera revisión reflejó donaciones privadas y no utilizó recursos públicos.
Lo que sigue sin revelarse: La declaración no nombra a los donantes, no divulga los montos de las donaciones, no identifica las carteras receptoras ni describe los términos de las donaciones.
El marco de donaciones limita la siguiente fase
El FMI también dijo que "no se espera una mayor acumulación de Bitcoin más allá de las donaciones documentadas". La redacción no describe un regreso abierto a compras de Bitcoin financiadas con impuestos. En cambio, señala que se espera que cualquier expansión adicional de la reserva se mantenga dentro del marco de donaciones documentadas.
Esto no hace que el Bitcoin sea irrelevante para las finanzas públicas de El Salvador. El país sigue enfrentando riesgos de custodia, divulgación, gobernanza y valor de mercado por los activos que controla: el valor de la reserva fluctúa con el precio de mercado del Bitcoin, como lo ilustran las cifras del rastreador en este artículo. Sin embargo, reduce la pregunta fiscal inmediata de si el gobierno está desplegando dinero nuevo en BTC a cómo gestiona el Bitcoin que ya posee.
La restricción a la nueva acumulación se enmarca en un esfuerzo más amplio por reducir el papel directo del Estado en el programa original de Bitcoin. El Fondo dijo que la participación pública en la cartera electrónica Chivo había sido revertida sustancialmente, mientras que la propiedad mayoritaria y el control operativo pasaron a un operador privado. El gobierno conserva una participación minoritaria y responsabilidades de custodia sobre los activos de los clientes.
Un rastreador muestra el saldo, no la fuente de financiamiento
Al momento de la consulta, el rastreador de la Oficina de Bitcoin de El Salvador mostraba tenencias reportadas de 7,764.37 BTC, por un valor aproximado de $629.68 millones al precio de mercado mostrado. El saldo había aumentado 7 BTC en siete días y 30 BTC en 30 días.
El rastreador puede mostrar saldos reportados, movimientos de carteras y cambios en el valor de mercado de la reserva, pero no puede mostrar si una adición específica provino de una compra pública, una transferencia interna o una donación privada. Por eso importa la divulgación del FMI: añade contexto que el saldo visible por sí solo no puede proporcionar.
La política de Bitcoin de El Salvador ahora tiene una prueba diferente
El Salvador sigue siendo el caso excepcional de un gobierno públicamente asociado con una reserva de Bitcoin, pero la última redacción del FMI hace que el número del titular sea menos importante que el proceso detrás de él.
La reserva puede seguir creciendo. La pregunta más reveladora es si las adiciones futuras se mantienen dentro del marco de donaciones documentadas y si el gobierno proporciona suficiente transparencia para que el público distinga esas donaciones de otra actividad de carteras. La próxima decisión del Directorio Ejecutivo del FMI sobre el acuerdo a nivel técnico, y cualquier divulgación que acompañe a futuras donaciones, son los puntos de control concretos para responder a esa pregunta.