NoticiasMacroEl OIEA retirará material nuclear de un sitio secreto en Siria tras un acuerdo negociado por EE. UU. con Israel

El OIEA retirará material nuclear de un sitio secreto en Siria tras un acuerdo negociado por EE. UU. con Israel

Autor: CryptoBriefing·

Puntos clave

  • El OIEA se prepara para retirar físicamente material nuclear de Al Kibar, un sitio sirio encubierto destruido por un ataque aéreo israelí en septiembre de 2007.
  • Las agencias de inteligencia occidentales evaluaron que la instalación destruida era un reactor nuclear clandestino construido con asistencia norcoreana, una conclusión que el OIEA compartió en 2011.
  • La caída del gobierno de Assad en diciembre de 2024 allanó el camino para un acuerdo en junio de 2025 que otorgó al OIEA acceso a cuatro sitios críticos, incluido Al Kibar.
  • Los muestreos ambientales realizados entre 2024 y 2025 confirmaron la presencia de partículas de uranio natural antropogénico vinculadas al reactor de Al Kibar.
  • Estados Unidos negoció el acuerdo entre el OIEA e Israel, lo que refleja la participación histórica de Washington en los esfuerzos regionales de no proliferación.
El OIEA retirará material nuclear de un sitio secreto en Siria tras un acuerdo negociado por EE. UU. con Israel

El Organismo Internacional de Energía Atómica se prepara para retirar material nuclear de un sitio encubierto en Siria, tras un acuerdo negociado por Estados Unidos entre el organismo e Israel. El sitio es Al Kibar, una zona en el este de Siria que ha sido el centro de la preocupación internacional en materia de no proliferación durante casi dos décadas.

Un reactor, un ataque aéreo y años de negación

Al Kibar atrajo por primera vez la atención mundial en septiembre de 2007, cuando aviones israelíes destruyeron lo que las agencias de inteligencia occidentales evaluaron como un reactor nuclear clandestino. Se creía que la instalación había sido construida con asistencia norcoreana, lo que la convierte en uno de los casos más documentados de cooperación nuclear de Pyongyang con un Estado de Medio Oriente.

Cuando los inspectores visitaron por primera vez el sitio bombardeado en junio de 2008, encontraron partículas de uranio consistentes con el procesamiento de combustible nuclear. Ese hallazgo contradijo directamente la insistencia de Damasco de que la instalación no tenía nada que ver con un programa de armas. En 2011, el organismo concluyó que el edificio destruido muy probablemente era un reactor nuclear, lo que llevó a una remisión al Consejo de Seguridad de la ONU. Siria, Estado parte del Tratado de No Proliferación Nuclear desde 1969, estaba obligada bajo su acuerdo de salvaguardias a declarar todo el material y las instalaciones nucleares.

El cambio de régimen abre la puerta

La caída del gobierno de Assad en diciembre de 2024 cambió el panorama político. Ese cambio culminó en una reunión de junio de 2025 entre el director general del OIEA, Rafael Grossi, y el presidente transitorio de Siria, Ahmed al-Sharaa. Ambos alcanzaron un acuerdo que otorgaba al organismo acceso a cuatro sitios críticos, incluido Al Kibar, para investigar las actividades nucleares pasadas de Siria. La participación de Estados Unidos en la negociación del acuerdo refleja el rol históricamente asumido por Washington en los esfuerzos regionales de no proliferación, un área de enfoque continuo dado el programa nuclear de Irán y los riesgos más amplios de proliferación en todo Medio Oriente.

Los muestreos ambientales realizados entre 2024 y 2025 encontraron cantidades significativas de partículas de uranio natural antropogénico en lugares vinculados al reactor de Al Kibar, reforzando lo que las agencias de inteligencia habían sospechado durante mucho tiempo sobre el alcance de las ambiciones nucleares de Siria.

Lo que sigue para el expediente nuclear de Siria

El OIEA ha señalado que se planean nuevos trabajos de verificación en Al Kibar tan pronto como las condiciones lo permitan, con el objetivo más amplio de resolver el expediente de salvaguardias a nivel de la Junta de Gobernadores, según lo expresado en junio de 2026. La retirada física del material nuclear representa un paso concreto más allá de la supervisión, garantizando que cualquier material restante en el sitio no pueda ser accedido ni reutilizado. El cierre de ese expediente requeriría que Siria proporcionara una rendición de cuentas completa de sus actividades nucleares pasadas, algo que ningún gobierno sirio ha hecho jamás.