NoticiasMacroInforme de 53 páginas de los demócratas de la Cámara de Representantes alega participación de Trump en los abusos de Epstein y pide un fiscal especial

Informe de 53 páginas de los demócratas de la Cámara de Representantes alega participación de Trump en los abusos de Epstein y pide un fiscal especial

Autor: Alternet·

Puntos clave

  • •Los miembros demócratas del Comité Judicial de la Cámara emitieron un informe de 53 páginas en el que afirman que Donald Trump participó en el abuso sexual de mujeres jóvenes por parte de Jeffrey Epstein a mediados y finales de la década de 1990, y formalizaron el llamado a nombrar un fiscal especial.
  • •Las conclusiones centrales del informe se basan en los testimonios de 11 mujeres, cinco de las cuales acusan directamente a Trump de violación o agresión sexual en compañía de Epstein o en su presencia física.
  • •Una nueva acusación de Beatrice Keul, ex concursante de belleza suiza, afirma que Epstein organizó una reunión en la que Trump la violó en un certamen de noviembre de 1993 en el Plaza Hotel de Nueva York.
  • •Según el informe, gran parte de las pruebas de respaldo permanece oculta tras censuras en poder del Departamento de Justicia, y el comité argumenta que los relatos combinados superan el umbral del FBI para abrir una investigación completa.
  • •El informe recibió mínima atención de los principales medios nacionales, y datos de Snapstream muestran que las tres mayores cadenas de cable mencionaron dos veces la acusación de violación mientras que 'cheesecake' recibió 368 menciones en el mismo período.
Informe de 53 páginas de los demócratas de la Cámara de Representantes alega participación de Trump en los abusos de Epstein y pide un fiscal especial

Los demócratas del Comité Judicial de la Cámara de Representantes publicaron el lunes un informe de 53 páginas que presenta lo que describen como nuevas pruebas de la participación de Donald Trump en la red de delitos sexuales de Jeffrey Epstein, junto con acusaciones de que el Departamento de Justicia ha trabajado para mantener ocultos al público los registros subyacentes. El informe también formaliza el llamado del comité al nombramiento de un fiscal especial. Sus afirmaciones son presentadas por los demócratas del comité y no han sido establecidas por un tribunal. El documento está disponible en el sitio web de los demócratas del comité: 2026-10.hjc-dems-staff-report-epstein-and-trump.pdf.

La publicación del informe atrajo poca atención de los principales medios nacionales. Escribiendo en Mediaite, Ana Marie Cox señaló con indignación que "el New York Times y el Washington Post, y todas las principales cadenas de cable, han cubierto el CheesecakeGate con más profundidad". Una búsqueda del servicio de monitoreo mediático Snapstream mostró que las tres principales cadenas de noticias de cable mencionaron en conjunto solo dos veces la acusación de violación contra Trump, mientras que la palabra "cheesecake" recibió 368 menciones en el mismo período (Mediaite).

Lo que dice el informe

"Un conjunto creciente de pruebas demuestra que Donald Trump fue un participante activo en el abuso sexual de mujeres jóvenes por parte de Jeffrey Epstein a mediados y finales de la década de 1990", afirma el informe. "El Departamento de Justicia (DOJ) y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) están haciendo todo lo posible para mantener al pueblo estadounidense en la oscuridad al respecto".

Gran parte de las pruebas, escribió el comité, permanece oculta tras censuras en las bóvedas del DOJ. Según el informe, esas pruebas demuestran que Trump mintió sobre haber expulsado a Epstein de su club Mar-a-Lago y "sugiere fuertemente que Epstein presentó a Trump a su esposa Melania". Añade que Trump "ha mentido docenas de veces sobre la naturaleza y el alcance de su relación con Epstein, un comportamiento incriminatorio para alguien que supuestamente no tiene nada que ocultar".

Las conclusiones centrales del informe se basan en los testimonios de 11 mujeres. "Sobre todo, las pruebas reales que hemos visto", escribió el comité, "indican que Trump abusó, agredió e incluso violó a numerosas mujeres junto con, y en coordinación con, el traficante sexual más infame de la historia".

Los testimonios, señala el informe, están unidos por el tiempo, el lugar y distintas similitudes fácticas en la forma en que Trump y Epstein persiguieron, manipularon y abusaron de las mujeres. Con una excepción, los presuntos episodios ocurrieron entre 1992 y 1997 en la ciudad de Nueva York y Palm Beach, en una época en que Trump y Epstein eran "amigos cercanos" y participaban en lo que el informe describe como una subcultura oscura organizada en torno al modelaje de mujeres jóvenes.

Los testigos, escribió el comité, describen de manera constante certámenes de modelaje y fiestas donde mujeres y niñas jóvenes eran forzadas a situaciones depredadoras y regularmente eran aprovechadas, abusadas y violadas. Ofrecen relatos similares de lo que el informe llama la relación competitiva y siniestra entre Epstein y Trump, y de cómo se canalizó hacia su búsqueda compartida de mujeres jóvenes.

En conjunto, concluye el informe, los relatos de estas 11 mujeres y las pruebas documentales que los respaldan y corroboran "cumplen y superan indiscutiblemente" el estándar del FBI para abrir una investigación completa: que "puedan haber ocurrido actividades que constituyan un delito federal".

Una nueva acusación de una ex concursante

Julie K. Brown, la reportera del Miami Herald que más ha investigado a Epstein, dijo tras la publicación que gran parte del material del informe proviene de registros públicos y documentos disponibles tras la aprobación a fines del año pasado de la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein (Miami Herald).

Lo nuevo, dijo Brown, es una acusación de Beatrice Keul, una ex concursante de belleza de Suiza. Keul dijo al comité que Jeffrey Epstein organizó una reunión entre ella y Trump durante uno de sus certámenes, y que Trump la violó en 1993 en Nueva York.

El informe relata su testimonio en detalle: Más tarde ese día, un representante de Donald Trump invitó a Keul a subir a la planta superior del Plaza Hotel para reunirse con Trump. Creyendo que la reunión era una oportunidad para impulsar su carrera y su educación, Keul acompañó al representante. Este la llevó a la suite, donde, al entrar, Trump supuestamente la agarró por detrás y la violó por la fuerza, desgarrándole el vestido y causando sangrado y moretones en varias partes del cuerpo. Keul describió la violación como "brutal".

Tras la agresión, según el relato de Keul presentado en el informe, Trump la sentó al borde de la cama, repitió sus promesas de gestionar una visa y la admisión a la Universidad de Nueva York, y la hizo prometer que guardaría silencio, diciendo: "[E]l espectáculo debe continuar".

Cinco acusaciones directas

Keul es una de las cinco mujeres que acusan directamente al presidente de "violarlas o agredirlas sexualmente en compañía de Epstein o en su presencia física directa", según el informe:

  • Beatrice Keul, cuyo testimonio se expone de manera completa por primera vez en el informe, alega de manera creíble que Trump la violó violentamente en un certamen de noviembre de 1993 en el Plaza Hotel de la ciudad de Nueva York, y que Epstein, Trump y otros usaron el certamen como un "terreno de caza" para presa de mujeres y niñas jóvenes vulnerables;
  • Stacey Williams, quien ofreció un relato detallado y corroborado de que Trump la agredió sexualmente a principios de la década de 1990 mientras estaba a solas con él y Epstein en una oficina de la Trump Tower;
  • Jill Harth, quien también ha detallado públicamente que Trump la acosó agresivamente y agredió sexualmente con violencia a ella y a otra mujer en 1994 en una fiesta en Mar-a-Lago donde Epstein y Trump eran los únicos hombres presentes;
  • Katie Johnson, quien relató al FBI en detalle su violación repetida a manos de Trump y Epstein en 1994 en la ciudad de Nueva York, cuando era menor de edad; y
  • Una Jane Doe, quien relató al FBI de manera gráfica cómo Trump la agredió cuando era menor de edad a mediados de la década de 1980 en Nueva York, empujando por la fuerza su cabeza hacia su pene expuesto.

El contexto político

La columna de Alternet que destacó el informe argumentó que su calendario no fue una "October Surprise" dirigida a las elecciones de medio mandato de la semana siguiente, y que no cambiaría el resultado electoral. Eso, sugirió el autor, es precisamente por lo que la prensa de Washington lo ha ignorado en gran medida: la espeluznante sustancia del documento —pruebas de delitos sexuales violentos contra mujeres y niñas por parte del presidente— ha sido considerada insuficientemente relevante porque no se espera que afecte la elección.

La columna caracterizó en cambio el informe como una especie de adelanto de lo que puede esperarse de una Cámara controlada por los demócratas en los dos años previos a la próxima elección presidencial. Si sigue un juicio político sigue siendo una pregunta abierta, escribió el autor, pero no hay inconveniente en someter a Trump a una "exposición interminable y desgastante": cuanto más débil se vuelva políticamente, más grietas aparecerán en su coalición. "Si crees que ahora es impopular, espera hasta que Robert Garcia, el demócrata de mayor rango del Judicial, entre en acción", advirtió la columna.

El autor también se alejó de la política electoral, escribiendo que las mujeres son personas reales, los crímenes contra ellas son reales y deberían ver justicia. Más ampliamente, argumentó la columna, una república no puede sobrevivir si se permite que élites que actúan con impunidad frente a la ley y la moralidad sigan adelante sin temor a rendir cuentas. Trump, a sus 80 años, probablemente nunca verá una celda de prisión, admitió el autor, "pero no está solo": muchas élites lo habilitaron en el camino porque creían que sacarían algo de ello. "Debe haber un precio para la impunidad, y alguien debe pagarlo", concluyó la columna. "Este informe no va a afectar la elección. No va a traer justicia. Y ciertamente no va a restaurar el orden y la ley. Pero espero que sea el primero de muchos pasos hacia ese fin".

Un intercambio viral sobre la fe y la Primera Enmienda

La misma columna de Alternet también relató un momento separado que circuló ampliamente en línea: una confrontación con Abdul El-Sayed, el candidato demócrata al Senado por Míchigan. En un evento reciente, un hombre conocido como Tommy presionó a El-Sayed para que repudiara la Hermandad Musulmana de Egipto. La acusación implícita, señaló la columna, era que El-Sayed estaba confabulado con la organización terrorista porque es musulmán y de linaje egipcio, y que si no la repudiaba, era uno de ellos.

En el video del intercambio, El-Sayed convirtió la pregunta en un recordatorio del significado de la Primera Enmienda, posicionándose a sí mismo, un musulmán, como el defensor de la libertad religiosa, mientras su interrogador, un cristiano autoidentificado, parecía preferir codificar su propia fe en la ley. La conclusión, sugirió la columna: ¿quién es el verdadero radical?

El video se volvió viral y provocó una avalancha de comentarios en línea. Entre los análisis que la columna destacó estuvo el del reverendo Dan Schultz, un pastor de Wisconsin y colaborador de la Editorial Board, cuyo comentario de 14 puntos se reproduce allí con su permiso (Bluesky).

El-Sayed, argumentó ese comentario, estaba preparado para la pregunta, pero también explotó fallas significativas en la estrategia del GOP. La premisa del intento de pregunta trampa tenía sus raíces en el nacionalismo cristiano y, más precisamente, en el "normalismo cristiano": la suposición de que los votantes "normales" son cristianos, de que los cristianos normales rechazan el Islam como antitético a su fe, y de que los valores cristianos conservadores deben incorporarse a la gobernanza.

La pregunta también pareció diseñada para aprovechar los temores sobre la población árabe de Míchigan, que crece rápidamente, y el resentimiento fuera de las ciudades hacia el área metropolitana de Detroit. La columna sugirió que al interrogador le importaba menos inclinar la sala que provocar un desliz que pudiera compartirse en redes sociales, una razón por la que este tipo de trucos se montan en pueblos como Caro y no en Dearborn.

Lo que Tommy quizás no sabía, observó la columna, es que muchos de los árabes de Míchigan son en realidad cristianos, quizás hasta la mitad, lo que dificulta presentarlos como ajenos por esa razón. El público, que parecía consistir en su mayoría de simpatizantes de El-Sayed, mostró poca inclinación a excluir por religión, raza o geografía, y vitoreó con fuerza la repetida referencia de El-Sayed a la libertad de religión "o sin religión".

La columna argumentó que la base conservadora se ha convencido de que la mayoría de los votantes comparte sus sesgos y preferencias. Eso pudo funcionar en el Míchigan de la década de 1980, y en 2024 los votantes quizás habrían pasado por alto el nacionalismo con la esperanza de una mejor economía. Pero en 2026, con los republicanos habiendo fracasado de manera lamentable en la economía y en la gobernanza en general, sostuvo la columna, es fácil que los votantes vean que todo lo que el partido tiene para ofrecer es el nacionalismo cristiano blanco.

Esa dinámica, escribió el autor, le da a alguien como El-Sayed la oportunidad de hablar y reaccionar con confianza. Sabe que su interrogador llega con un farol y una mano débil; las únicas personas a quienes les importa que rechace la Hermandad Musulmana no votarán por él de todos modos, así que no tiene que esquivar ni sortear. Puede atacar y, según la evaluación de la columna, lo hace con brillantez.

El planteamiento de la Constitución por parte de El-Sayed recibió un elogio particular: no lo presentó principalmente como un contrapeso secular al chovinismo cristiano, sino como un sistema operativo neutral al que los estadounidenses se adhieren como las reglas del juego. El peso de su contragolpe, argumentó la columna, no residía en etiquetar de fanático a su interrogador, sino en la observación de que el interrogador no está dispuesto a jugar con el mismo conjunto de reglas que exige que El-Sayed respete.

La columna cerró con una lección electoral más amplia: los republicanos, en Míchigan y a nivel nacional, han malentendido fundamentalmente al electorado, un error de cálculo que puede costarles durante mucho tiempo. Para decirlo con concisión, escribió el autor, si vas a montar el truco de "dividir y conquistar", tienes que convencer a los incautos de que sacarán algo de ello. El GOP no puede hacerlo, lo que deja la apertura para que alguien como El-Sayed desenmascare el engaño por lo que es.