Oro y tasas: una nueva realidad
Puntos clave
- •Thomson cita la era de la crisis del petróleo de la OPEP de 1973, cuando el oro subió de aproximadamente $35 a más de $800 hacia enero de 1980 mientras la inflación y las tasas de Estados Unidos alcanzaban dos dígitos, como evidencia de que el alza de las tasas y del petróleo no tiene por qué pesar sobre el oro.
- •Considera que las acciones estadounidenses están extremadamente sobrevaloradas con base en el ratio CAPE/Shiller, que cotiza muy por encima de su promedio histórico de alrededor de 17, y espera que la deuda federal de 40 billones de dólares llegue a 50 billones y potencialmente a 100 billones de dólares.
- •Su análisis técnico proyecta tasas de Estados Unidos subiendo hacia el 6%, un oro con objetivo de $4,800–$5,000 y un posible movimiento hasta al menos $8,000, y un nuevo rango de $50–$120 para la plata seguido de un posible salto a $190–$200.
- •Según datos del World Gold Council, los bancos centrales han sido compradores netos de oro durante más de diez años consecutivos, con compras anuales récord entre 2022 y 2024.
- •En cuanto a las acciones mineras, prevé un «despegue tipo cohete» del índice junior CDNX que lo llevaría muy por encima de 2,000 y probablemente de 3,000, mientras que un patrón en forma de bandera en el GDX apunta a la zona de $112–$116.

Oro y tasas: una nueva realidad
Por Stewart Thomson | GoldSeek, 19 de agosto de 2026 — Artículo original
En 1973, la crisis de suministro de petróleo de la OPEP hizo que el oro se disparara al mismo tiempo que las tasas de interés de Estados Unidos subían con fuerza. Ese episodio inauguró una década en la que el oro pasó de su precio pos-Bretton Woods de unos $35 por onza a más de $800 en enero de 1980, mientras la inflación y las tasas de interés estadounidenses alcanzaban dos dígitos. Stewart Thomson, corredor de bolsa jubilado de Merrill Lynch, sostiene que este episodio histórico desmiente lo que él llama una narrativa falsa promovida hoy por voceros del gobierno: la afirmación de que el vertiginoso aumento del petróleo y el alza de las tasas serían supuestamente muy negativos para el oro. Se trata de un desafío directo al análisis macroeconómico convencional, en el que rendimientos reales más altos suelen considerarse un viento en contra para un metal que no paga intereses.
Un mercado accionario sobrevalorado mantiene viva la narrativa
Señalando el ratio CAPE/Shiller de precios/ganancias ajustado por inflación —un indicador de valoración popularizado por el premio Nobel Robert Shiller que divide el precio del índice entre diez años de ganancias ajustadas por inflación—, Thomson sostiene que el mercado bursátil de Estados Unidos está escandalosamente sobrevalorado. El CAPE ha pasado los últimos años muy por encima de su promedio histórico de aproximadamente 17, en un territorio históricamente asociado con grandes picos de mercado como 1929, 2000 y 2021. La narrativa tasas-petróleo-oro, a su juicio, sobrevive solo con soporte vital mientras las acciones eviten el desplome.
Los inversionistas que persiguen las acciones de inteligencia artificial (IA), escribe, deberían en cambio mostrar paciencia. A su juicio, solo es cuestión de tiempo antes de que llegue una caída importante que se pueda comprar, y la mayoría de los compradores actuales probablemente estarán fuertemente en pérdidas para cuando ese desplome alcance su punto máximo.
En el frente fiscal, Thomson proyecta que la deuda de 40 billones de dólares del gobierno de Estados Unidos casi con seguridad alcanzará los 50 billones —y que una emisión monetaria descontrolada podría llevarla finalmente a los 100 billones— antes de que el castillo de naipes fiduciario se derrumbe. Esto ocurre en un contexto en el que el servicio de la deuda ya se ha convertido en uno de los mayores rubros del presupuesto federal.
Las tasas rompen al alza hacia un objetivo del 6%
Las tasas vuelven a moverse, y no porque la economía centrada en la deuda esté fuerte, escribe Thomson. En su evaluación, las tasas que actualmente se ofrecen a los inversionistas de bonos gubernamentales son simplemente demasiado bajas para compensar los riesgos crecientes que asumen.
Desde el punto de vista técnico, considera que las tasas romperán al alza tanto desde un triángulo alcista como desde un patrón de cabeza y hombros invertido (H&S) —esta última, una formación que los analistas técnicos interpretan como precursora de un giro al alza—, con un objetivo técnico del 6% para el siguiente movimiento. Cada punto porcentual de aumento en las tasas de los bonos del gobierno de Estados Unidos, argumenta, presiona aún más la falsa narrativa tasas-petróleo-oro, porque provoca que los costos de intereses del gobierno, técnicamente en quiebra, se disparen.
Al describir su gráfico de largo plazo de las tasas de Estados Unidos como su «gráfico de la muerte del gobierno de Estados Unidos», Thomson sostiene que solo es cuestión de tiempo antes de que la falsa narrativa implosione y el oro, las tasas y el petróleo suban juntos, reflejando, en sus palabras, la realidad del ciclo de estanflación de 40 años de Estados Unidos.
Oro: objetivo de $4,800–$5,000, con $8,000 más allá
El avance más amplio del oro ha coincidido con una demanda récord del sector oficial: el World Gold Council ha reportado más de una década de compras netas consecutivas por parte de bancos centrales, incluido un tonelaje anual récord entre 2022 y 2024. En ese contexto, en el gráfico de corto plazo del oro, Thomson dice que todos los escenarios actuales favorecen a los alcistas. Es posible que no haya ningún retroceso, pero si ocurre, espera que se detenga en la zona de $4,200–$4,100 y forme el hombro derecho del patrón de cabeza y hombros invertido, cuyo objetivo es la zona de resistencia de $4,800–$5,000.
El desplazamiento en forma de bandera en el gráfico diario apunta a la misma zona de $4,800–$5,000, señala. En el gráfico semanal se aprecia un desplazamiento en forma de bandera mucho más grande, lo que sugiere que la zona de $4,800–$5,000 podría funcionar solo como una «parada en boxes» rumbo a al menos $8,000.
El nuevo rango de la plata: $50–$120
En cuanto a la plata, Thomson identifica un nuevo rango de negociación de $50–$120 —un territorio que se sitúa por encima del antiguo techo récord del metal, cercano a los $50, establecido durante el acaparamiento de los hermanos Hunt en 1980 y revisitado en 2011— y, desde ahí, un salto a $190–$200 como el siguiente paso para lo que él llama este espectacular metal.
Un «Mónaco orientado al oro»
Thomson critica al gobierno de Estados Unidos por desperdiciar el poco tiempo valioso que le queda fingiendo contar y auditar su oro cuando, a su juicio, debería en cambio estar comprando agresivamente más. Argumenta que casi siempre existe una enorme oportunidad para los imperios en fase tardía de volverse físicamente más pequeños y financieramente más grandes, abandonando su estilo de vida deudor y convirtiéndose en ahorradores enfocados en el oro.
En pocas palabras, escribe, Estados Unidos podría convertirse en una versión gigante orientada al oro de Mónaco —el principado mediterráneo sinónimo desde hace tiempo de baja tributación y banca privada discreta—. Con una moneda de oro o respaldada en oro, sin impuestos corporativos ni sobre la renta, y con total secreto bancario, millones de empresas correrían a trasladar su residencia allí. Gracias al poderío militar de Estados Unidos y al poder del dólar, argumenta Thomson, los gobiernos del mundo tendrían que adoptar también este enfoque, lo que generaría un aumento dramático de la libertad real para la mayoría de los ciudadanos del mundo.
Mientras el gobierno de Estados Unidos no da este paso, dice que los ciudadanos pueden hacerlo por su cuenta: en lugar de quedar abandonados a pudrirse en dinero fiduciario, las ganancias de las acciones mineras deben convertirse en el dinero supremo: el oro.
Mineras: «despegue tipo cohete» del CDNX y GDX en $112–$116
El índice CDNX —el compuesto del S&P/TSX Venture Exchange, donde cotizan muchas de las empresas junior de recursos de Canadá— es, a juicio de Thomson, un poderoso indicador adelantado de lo que podría deparar el futuro para todas las mineras: junior, intermedias y grandes. Destaca una bandera alcista con un mástil vertical —un patrón de continuación en el que el precio se desplaza lateralmente tras un fuerte avance vertical—, algo que califica de increíblemente positivo para la acción futura del precio. La inversión en acciones de mineras junior, advierte, no es para todos, especialmente con volúmenes grandes, pero mientras continúe el despliegue de esta descomunal era alcista del oro, espera que estas mineras superen el desempeño de todo lo demás.
En el gráfico de largo plazo del CDNX, Thomson ve inminente un evento de «despegue tipo cohete», especialmente por la acción de bandera alcista que se produce en el gráfico diario. Debido a que el patrón de precios de cabeza y hombros invertido es tan grande, espera que el rally alcista lleve al CDNX muy por encima de 2,000, y probablemente por encima de 3,000.
En el gráfico diario del GDX —el ETF VanEck Gold Miners, uno de los referentes más seguidos para las acciones de minería de oro— está en juego un desplazamiento en forma de bandera similar al del oro, que apunta a un movimiento hacia los máximos de la zona de $112–$116.
Thomson cierra diciendo a los inversionistas de oro, plata y acciones mineras que están viviendo uno de los momentos más emocionantes de la historia de los mercados, con la muerte del dinero fiduciario, de la deuda y, potencialmente, del propio gobierno sobre la mesa. Para los lectores que siguen el debate sin tomar partido, los datos observables incluyen la dirección de los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo, las cifras trimestrales de demanda de oro de los bancos centrales publicadas por el World Gold Council, y la trayectoria de la deuda federal y sus costos de intereses.
Sobre el autor
Stewart Thomson es un corredor de bolsa jubilado de Merrill Lynch. Escribe los Graceland Updates a diario entre las 4 a. m. y las 7 a. m., y los envía alrededor de las 8 a. m.–9 a. m. El boletín emplea un formato numerado por puntos pensado para aportar claridad y ahorrar tiempo de lectura. Más información disponible en gracelandjuniors.com.
Riesgos y avisos legales
Stewart Thomson ya no es asesor de inversiones. La información proporcionada por Stewart y Graceland Updates tiene fines meramente informativos, y se insta a los lectores a consultar a varios asesores de inversiones debidamente licenciados, experimentados y calificados antes de tomar cualquier medida. Thomson señala que el riesgo mínimo en cualquier inversión es la pérdida del 100% del dinero, que los inversionistas podrían estar tomando posiciones apalancadas sin saberlo y exponiéndose a riesgos ilimitados —particularmente en productos derivados— y que existe un iceberg de derivados OTC de aproximadamente 700 billones de dólares del cual solo una mínima parte ha sido reconocida oficialmente como pérdida.