El avance del oro hasta cerca de $4,600 por onza podría extenderse si EE. UU. presiona a la baja los costos de endeudamiento a largo plazo, según el Consejo Mundial del Oro
Puntos clave
- •El oro subió a un máximo de tres meses el viernes y se cotizaba cerca de $4,600 por onza esta semana.
- •El Consejo Mundial del Oro señaló que una mayor intervención de EE. UU. para limitar los costos de endeudamiento a largo plazo podría extender el avance del oro.
- •Los rendimientos más bajos a largo plazo reducen el costo de oportunidad de mantener oro porque el metal no paga intereses.
- •Los bancos centrales han sido compradores netos de oro cada año desde 2010, lo que añade una fuente de demanda del sector oficial.
- •Cualquier cambio de política de EE. UU. se asemejaría a las herramientas utilizadas por el Banco de Japón y a un programa de la Reserva Federal que limitó los rendimientos del Tesoro entre 1942 y 1951.

El repunte del oro hasta cerca de $4,600 por onza esta semana podría tener más recorrido si los responsables de la política económica de EE. UU. intervienen cada vez más para contener los costos de endeudamiento a largo plazo, según el Consejo Mundial del Oro.
El oro alcanzó un máximo de tres meses el viernes, prolongando el avance del metal precioso en medio de una creciente atención a la política del mercado de deuda de EE. UU.
El Consejo Mundial del Oro, la organización de desarrollo de mercado de la industria del oro con sede en Londres, ha destacado durante mucho tiempo la relación entre la política de tasas de interés de EE. UU. y la demanda del metal. Cuando las acciones del sector oficial reducen los rendimientos a largo plazo —generalmente mediante compras a gran escala de bonos gubernamentales de largo plazo o intervenciones comparables en el mercado del Tesoro—, el costo de oportunidad de mantener oro, que no paga intereses, tiende a disminuir. Los inversionistas suelen seguir esa disyuntiva a través de los rendimientos reales, es decir, ajustados por inflación, de los bonos del Tesoro de largo plazo, que se observan ampliamente como referencia del atractivo relativo del oro.
Los inversionistas consideran ampliamente que el oro es una reserva de valor y una cobertura contra la devaluación de las monedas y la incertidumbre financiera. Los períodos de intervención agresiva en el mercado de bonos, como los programas de flexibilización cuantitativa aplicados por los principales bancos centrales tras la crisis financiera de 2008, han coincidido históricamente con un mayor interés de los inversionistas en el metal. La base de demanda del metal también se ha ampliado en los últimos años: los datos del Consejo Mundial del Oro muestran que los bancos centrales han sido compradores netos consistentes de oro desde 2010, lo que añade una capa de demanda del sector oficial a los flujos de inversionistas.
Un giro de las autoridades de EE. UU. hacia una gestión más activa de los costos de endeudamiento a largo plazo haría eco de herramientas utilizadas en otros lugares, en particular el prolongado marco de control de la curva de rendimientos del Banco de Japón, bajo el cual el banco central fijaba niveles objetivo para los rendimientos de los bonos gubernamentales de largo plazo. La historia de la Reserva Federal de EE. UU. incluye un esfuerzo sostenido de ese tipo: entre 1942 y 1951 limitó los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo para contener el costo de financiar el endeudamiento de la Segunda Guerra Mundial, por lo que cualquier reactivación moderna se apoyaría en un precedente bien documentado, aunque antiguo.
El debate de política se desarrolla en un contexto fiscal de EE. UU. en el que los pagos de intereses de la deuda federal han crecido hasta figurar entre los mayores gastos presupuestarios individuales del gobierno, un panorama que ha mantenido los costos de endeudamiento a largo plazo en el foco de atención de funcionarios e inversionistas. Las señales concretas para los lectores que siguen esta historia se encuentran en el extremo largo de la curva del Tesoro: los patrones de emisión de valores de largo plazo, cualquier compra oficial de bonos de largo vencimiento y la prima por plazo que exigen los inversionistas para mantenerlos.
Cobertura: The Northern Miner, "Gold price gets U.S. bond policy boost" (northernminer.com).