La confianza del consumidor de Francia se mantiene en 86 en agosto, por debajo del promedio a largo plazo
Puntos clave
- •El indicador principal de confianza del consumidor de Francia se mantuvo estable en 86 en agosto, muy por debajo de su promedio a largo plazo de 100.
- •El indicador de hogares que consideran que es un buen momento para ahorrar subió dos puntos hasta un máximo histórico, mientras que la disposición a realizar compras importantes cayó dos puntos y se situó por debajo de su promedio a largo plazo.
- •El temor al desempleo futuro aumentó tres puntos y se mantiene por encima de la norma histórica, lo que refleja una ansiedad creciente sobre el mercado laboral.
- •La inflación esperada para los próximos doce meses saltó diecinueve puntos, revirtiendo por completo la caída de julio, y las percepciones sobre la inflación pasada subieron ocho puntos.
- •Las evaluaciones del nivel de vida pasado y futuro en Francia disminuyeron y se mantienen muy por debajo de sus promedios a largo plazo.

El dato anterior fue de 86
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La confianza del consumidor en Francia se mantuvo sin cambios en agosto, con el indicador principal en 86. Esto deja la confianza muy por debajo de su promedio a largo plazo de 100, y la última lectura sugiere que los hogares siguen lidiando con una combinación de cautela en el gasto, débil confianza en el mercado laboral y renovadas preocupaciones por la inflación.
Los hogares continuaron privilegiando el ahorro por encima del gasto, lo que refleja preocupaciones persistentes sobre las perspectivas económicas y de empleo. El indicador que mide si los hogares consideran que es un buen momento para ahorrar subió dos puntos, tras un aumento de tres puntos en julio, hasta un nuevo máximo histórico.
Los hogares franceses siguen acumulando ahorro precautorio, aunque hay señales de estabilidad en sus finanzas personales. Al mismo tiempo, se mostraron ligeramente menos dispuestos a gastar. La proporción de consumidores que cree que es un buen momento para realizar compras importantes disminuyó, y el indicador correspondiente cayó dos puntos, manteniéndose por debajo de su promedio a largo plazo.
Esta brecha entre las intenciones de ahorro y de gasto subraya la actitud cautelosa que sigue dominando entre los consumidores franceses. Su evaluación de las condiciones financieras personales cambió poco.
El saldo que registra la opinión de los hogares sobre su situación financiera pasada bajó un punto, mientras que las expectativas sobre sus finanzas futuras mejoraron un punto. Ambas medidas se mantienen por debajo de sus promedios históricos, lo que sugiere que los hogares aún no están convencidos de que su situación financiera esté mejorando de manera significativa.
Los hogares franceses también se mantuvieron pesimistas sobre las perspectivas económicas más amplias del país. El indicador que mide las expectativas sobre el nivel de vida futuro en Francia cayó dos puntos, mientras que la opinión sobre el nivel de vida pasado retrocedió un punto. Ambas lecturas se mantienen muy por debajo de sus promedios a largo plazo.
Las preocupaciones por el desempleo también aumentaron. El saldo que mide el temor al desempleo futuro subió tres puntos y se mantiene por encima de su norma histórica, lo que apunta a una ansiedad creciente sobre las condiciones del mercado laboral.
Las preocupaciones por la inflación regresaron en agosto tras aliviarse el mes anterior. La proporción de hogares que espera una aceleración de los precios en los próximos 12 meses se disparó, con el indicador correspondiente saltando 19 puntos. Ese movimiento revirtió por completo la caída de julio y alejó notablemente las expectativas de inflación de su promedio a largo plazo.
Los consumidores también reportaron una percepción más intensa de la inflación reciente. El saldo que mide las opiniones sobre el alza de precios del último año subió ocho puntos y se mantuvo muy por encima de su norma histórica.
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