NoticiasMacroLa Fed sube las tasas de interés bajo el presidente Kevin Warsh, designado por Trump, al advertir que la inflación está 'demasiado alta' desde hace 'demasiado tiempo'

La Fed sube las tasas de interés bajo el presidente Kevin Warsh, designado por Trump, al advertir que la inflación está 'demasiado alta' desde hace 'demasiado tiempo'

Autor: Alternet·

Puntos clave

  • •La Reserva Federal subió las tasas de interés esta semana por votación unánime de 12-0, y el presidente Kevin Warsh, designado personalmente por el presidente Trump, advirtió que la inflación ha estado elevada por demasiado tiempo y no descartó nuevos aumentos.
  • •Los consumidores podrían enfrentar mayores costos de financiamiento en tarjetas de crédito, préstamos para autos e hipotecas, y los analistas del sector esperan que el precio de la gasolina suba aún más debido a una prolongada interrupción de un oleoducto dañado.
  • •Una columna de Alternet atribuyó el repunte inflacionario a los aranceles de Trump, la conmoción energética de su guerra en Irán y los recortes de impuestos y el gasto que generaron preocupaciones por el déficit.
  • •Los demócratas miran estados del Senado tradicionalmenteamente republicanos como Kansas, Carolina del Sur y Mississippi, un desarrollo que la columna vio como señal de cuánto ha cambiado el entorno político.
  • •El presidente de la UE propuso convertir a Canadá en el primer 'miembro asociado' del bloque, con el primer ministro Mark Carney acogiendo vínculos más estrechos, lo que podría afectar a estados dependientes del comercio como Michigan, Ohio y Maine si Trump replica con aranceles adicionales.
La Fed sube las tasas de interés bajo el presidente Kevin Warsh, designado por Trump, al advertir que la inflación está 'demasiado alta' desde hace 'demasiado tiempo'

La Reserva Federal subió las tasas de interés esta semana, con el nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh —el banquero central que el presidente Donald Trump eligió personalmente para dirigir la institución— advirtiendo que la inflación ha estado "demasiado alta" desde hace "demasiado tiempo" y sin descartar un nuevo aumento de tasas en el futuro. Los aumentos de tasas son la principal herramienta del banco central para frenar la inflación, al elevar el costo del crédito en toda la economía. La decisión fue aprobada por votación unánime de los 12 gobernadores de la junta, según The New York Times.

En una conferencia de prensa tras la decisión, Warsh evitó culpar a Trump, esquivó las preguntas de los reporteros y resaltó los aspectos positivos de la economía. Una columna de Alternet argumentó que el episodio expuso una irónica paradoja política: el hombre que Trump instaló para bajar las tasas terminó subiéndolas.

Para los consumidores, la medida podría significar mayores costos de financiamiento en tarjetas de crédito y préstamos para autos, como detalló The Washington Post, en un momento en que muchos estadounidenses cargan mucho gasto en sus tarjetas mientras luchan por llegar a fin de mes. Las tasas hipotecarias, ya elevadas, podrían enfrentar mayor presión alcista. Los precios de la gasolina están a punto de dispararse aún más, según analistas del sector, quienes vinculan el alza esperada con una prolongada interrupción de un oleoducto dañado. Todo esto ocurre apenas semanas antes de las elecciones legislativas.

Según la columna, hay varias razones claras de por qué la inflación se está disparando y obliga a la Fed a actuar, y las políticas de Trump son centrales: sus aranceles y su guerra en Irán, que ha provocado una conmoción energética. Sus recortes de impuestos para los ricos y su gasto también han generado preocupaciones sobre el déficit y la presión inflacionaria. La columna luego sumó todo lo demás, desde lo que calificó de brutales deportaciones masivas y su defensa de los centros de datos hasta su obsesión con el Kennedy Center y el salón de baile, concluyendo: "Este es un desastre que Trump ha creado".

Luego estuvo el "Trumpalooza" en Dallas la semana pasada, la convención republicana de cara a las legislativas, en la que Trump le suplicó a los votantes que "pretendan" que él está en la boleta. La columna argumentó que no había un entorno así para el partido en el poder desde hacía años, y que es difícil pensar en un presidente que tan insistentemente obligara a su partido a convertirlo en el eje de unas elecciones legislativas, incluso según la propia columna la mayoría de los estadounidenses lo ve como un fracaso absoluto.

El mapa del Senado sigue expandiéndose, con los demócratas mirando incluso hacia Kansas, Carolina del Sur y Mississippi. Esos estados podrían no volverse competitivos —Carolina del Sur y Mississippi siguen calificados como firmemente republicanos por la mayoría de los analistas—, pero la columna sostuvo que el solo hecho de que los demócratas miren estados tan profundamente rojos indica cuánto ha cambiado el entorno político.

La columna predijo que Trump seguirá esforzándose por ejercer más control sobre la elección, como señaló el martes. Tras la derrota ante la Corte Suprema en el tema de las boletas de voto por correo, argumentó, podría volverse más desesperado. Esta semana, ante el cuestionamiento de los senadores, el director del FBI, Kash Patel, no descartó enviar agentes del FBI a los centros de votación, a pesar de que la ley federal restringe severamente la presencia de agentes federales armados en los lugares de votación. En opinión de la columna, las restricciones legales no han detenido a esta administración en el pasado, y los desafíos a las reglas de votación o a los votos ya emitidos siguen siendo una preocupación vigente.

Aun así, el columnista escribió que, tras ver el arduo trabajo de los defensores leg y el empujón de los tribunales, se siente mejor a 47 días de la elección de lo que esperaba. Una cosa que no contaba era que Trump se convirtiera en la mejor arma de los propios demócratas. Competir contra Trump siempre fue parte del manual, junto con campaña sobre temas concretos y promesas de reformas reales —pero, dice el artículo, Trump ha ensuciado las perspectivas republicanas casi todos los días mientras el entorno se deteriora para el Partido Republicano, golpeando repetidamente a los republicanos cuando ya están en el suelo y facilitando que los demócratas mantengan el foco en su mensaje.

Trump también ha ayudado a empujar a Canadá más hacia los brazos de la Unión Europea, según la columna. El presidente de la UE ha propuesto convertir a Canadá en el primer "miembro asociado" del bloque, y el primer ministro canadiense Mark Carney ha acogido con agrado la perspectiva de vínculos mucho más estrechos. Eso podría tener implicaciones económicas para estados como Michigan, Ohio y Maine, que dependen fuertemente del comercio con Canadá —y donde los candidatos republicanos están en apuros—, sobre todo si Trump responde con aranceles adicionales, como ha amenazado con hacer.

Esta semana, Trump arremetió contra la Reserva Federal, como lo hizo contra la Corte Suprema a inicios de la semana, pero a las horas ya estaba enfocado de nuevo en el Kennedy Center y en poner su nombre en él. Surgieron nuevos temores de que podría demoler la institución si no lo logra, alimentados en parte por una foto a bordo del Air Force One que aparentemente lo muestra mirando un letrero que dice "Kennedy Center DEMOLISHED" (Kennedy Center DEMOLIDO).

Lleve o no a cabo una acción así contra el monumento a un presidente respetado y asesinado, la columna argumentó que la obsesión de Trump con el presidente Kennedy —un deseo, a su juicio, de darse valor apegándose al nombre de otro presidente— le señala a los votantes que ha "perdido el rumbo", girando, como dice el artículo, en su narcisismo. Y a semanas de una elección legislativa, concluyó la columna, todo esto solo ayuda a los demócratas a construir más impulso.