El dólar estadounidense se debilita frente al yen y el euro mientras los datos de empleo de julio nublan las expectativas sobre las tasas de la Reserva Federal
Puntos clave
- •El dólar estadounidense cayó frente a las principales divisas, incluidos el yen y el euro, tras las pérdidas inesperadas de empleo reportadas en julio.
- •La tasa de desempleo disminuyó a pesar de las pérdidas de empleo, en gran parte porque la participación en la fuerza laboral se redujo a un mínimo de varios años y no por una contratación sólida.
- •Los datos de empleo más débiles han fortalecido las expectativas de los inversores sobre posibles recortes de tasas por parte de la Reserva Federal desde el rango objetivo actual de aproximadamente 5,25 % a 5,50 %.
- •Tanto el yen como el euro ganaron terreno frente al dólar a medida que los inversores reevaluaron las trayectorias relativas de política monetaria del Banco de Japón y el Banco Central Europeo en comparación con la Fed.
- •Los inversores ahora se centran en los próximos datos de inflación y la próxima reunión del FOMC para obtener mayor claridad sobre la trayectoria de las tasas de interés de la Reserva Federal.

El dólar estadounidense se depreció frente a las principales divisas el viernes, incluidos el yen japonés y el euro, después de que las pérdidas inesperadas de empleo en julio intensificaran las preocupaciones sobre el mercado laboral estadounidense y generaran incertidumbre sobre la trayectoria de las tasas de interés de la Reserva Federal.
El informe de empleo de julio mostró pérdidas inesperadas de puestos de trabajo, lo que tomó por sorpresa a los mercados y provocó una oleada de ventas del dólar. La tasa de desempleo disminuyó, pero la participación en la fuerza laboral cayó a un mínimo de varios años, lo que sugiere que la caída del desempleo se debió en parte a que los trabajadores abandonaron la fuerza laboral y no a una contratación robusta. El informe se suma a un patrón de indicadores de mercado laboral en enfriamiento en los últimos meses, incluida la moderación del crecimiento salarial y un aumento gradual de las solicitudes continuas de seguro de desempleo, factores que en conjunto han desplazado la atención de los inversores hacia el lado del empleo en el mandato dual de la Fed.
Los débiles datos de empleo se sumaron al debate entre los inversores sobre si la Reserva Federal ajustará su postura de política monetaria. El banco central ha mantenido su tasa de fondos federales de referencia en un rango objetivo de aproximadamente 5,25 %–5,50 % tras un agresivo ciclo de endurecimiento que comenzó en 2022. Las cifras de empleo más débiles de lo esperado suelen fortalecer el argumento a favor de recortes de tasas, ya que los responsables de la política buscan evitar un deterioro significativo en las condiciones laborales. Los mercados han estado fijando los precios del momento y la magnitud de las posibles reducciones de tasas, y cada publicación importante de datos —especialmente los informes de empleo e inflación— suma o resta expectativas de recortes en las próximas reuniones del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal.
La caída del dólar frente al yen fue notable, ya que la moneda japonesa ha sido sensible a los cambios en las expectativas de tasas de Estados Unidos. El Banco de Japón puso fin a su política de tasas de interés negativas a principios de 2024, iniciando una normalización gradual de la política monetaria tras años de configuraciones ultralaxas, lo que ha hecho que el yen sea cada vez más sensible a los cambios en el diferencial de tasas de interés entre Estados Unidos y Japón. Una menor probabilidad de que las tasas de interés estadounidenses se mantengan altas de forma sostenida tiende a reducir la ventaja de rendimiento de los activos denominados en dólares, disminuyendo el atractivo del billete verde en relación con el yen. De manera similar, el euro ganó terreno frente al dólar a medida que los inversores recalibraron su perspectiva sobre la trayectoria relativa de la política monetaria de Estados Unidos en comparación con la del Banco Central Europeo, que a su vez comenzó recortes moderados de tasas a mediados de 2024.
El Índice del Dólar Estadounidense, que mide la moneda frente a una canasta de las principales divisas, ha sido un barómetro clave del sentimiento del mercado en torno a las expectativas de política de la Fed. El movimiento del viernes reflejó una reevaluación más amplia de las perspectivas económicas tras el decepcionante informe laboral, y los inversores ahora miran hacia los próximos datos de inflación y la próxima reunión del FOMC para obtener mayor claridad sobre el camino de la Fed.
Fuente: Economic Times Markets