Deutsche Bank considera que la corrección del oro está en gran medida completa y mantiene su objetivo de US$4,600 para fin de año
Puntos clave
- •Deutsche Bank mantiene su previsión para el oro en US$4,600 por onza para el cuarto trimestre de 2026, considerando el reciente retroceso como una pausa temporal y no como el inicio de una caída sostenida.
- •El modelo de valor razonable del banco estima el oro en aproximadamente US$4,700 por onza hacia fin de año, un nivel que sigue por encima de su previsión oficial incluso después de eliminar los ajustes por la fuerte compra de bancos centrales y por las tasas de interés reales.
- •Los analistas identificaron el rally actual, que comenzó en agosto de 2024, como apenas el quinto episodio de comportamiento explosivo de precios del oro registrado en datos de mercado que abarcan desde 1975.
- •Un enfoque de valoración relativo a commodities sugiere un precio de equilibrio de largo plazo cercano a US$2,600 por onza, lo que resalta lo elevado que luce el precio actual frente a los marcos tradicionales.
- •El análisis de Deutsche Bank indica que tanto la trayectoria alcista del rally como su corrección posterior han sido más suaves que en episodios explosivos anteriores, lo que sugiere que el oro pudo haber encontrado ya un piso cerca de US$3,900 por onza.

Deutsche Bank reafirmó su visión alcista sobre el oro y sostiene que el reciente retroceso del metal probablemente ya ha seguido su curso, mientras que las estimaciones de valor razonable siguen por encima de su propio objetivo de precio para fines de 2026. Esta evaluación sitúa a Deutsche Bank entre varias grandes instituciones financieras que han elevado de forma material sus previsiones para el oro en el último año, ya que el rally sostenido del metal ha impulsado una amplia revisión de las proyecciones de precios de largo plazo en Wall Street.
En una nota a clientes, los analistas de Deutsche Bank describieron el actual período de rápida apreciación del precio del oro —que datan de agosto de 2024— como todavía vigente y como apenas el quinto episodio de comportamiento explosivo de precios identificado en los datos de mercado que se remontan a 1975. El banco llegó a ese conteo mediante un método estadístico diseñado para distinguir episodios genuinos de movimiento explosivo de precios del ruido de corta duración, filtrando observaciones aisladas de un solo mes y agrupando las que están vinculadas temporalmente.
Ese marco llevó a los analistas a plantear una pregunta directa: si el oro sigue en una fase explosiva, ¿no deberían los precios haber caído más de lo que lo han hecho? El banco abordó la cuestión desde tres ángulos distintos.
Tres enfoques analíticos
Primero, Deutsche Bank evaluó el precio del oro en relación con los mercados de materias primas en general, ajustando la relación por las tendencias de crecimiento de largo plazo e indexando el resultado a un punto de referencia de 1986. Ese enfoque implica un nivel de equilibrio de largo plazo mucho más bajo para el oro, cercano a US$2,600/oz, una cifra que contrasta marcadamente con los precios spot actuales y muestra cuán extendidas pueden parecer las valoraciones una vez que se elimina el impulso del rally. La magnitud de esa brecha destaca hasta qué punto factores más allá de la demanda tradicional de materias primas —en particular la ola sostenida de acumulación de oro por parte del sector oficial desde 2022— han llevado al oro a niveles que los marcos históricos basados en la relación con commodities tienen dificultades para explicar.
En segundo lugar, el banco realizó una regresión de los precios del oro contra su prueba estadística propia para comportamiento explosivo de precios, conocida como la estadística BSADF. Ese análisis indicó que tanto la extensión alcista del rally como su corrección posterior han sido más moderadas en este episodio que en anteriores. Los analistas concluyeron que el oro puede haber encontrado ya un piso alrededor de US$3,900/oz, en lugar de prolongar su caída hacia un nivel implícito por la regresión de US$3,700/oz.
Tercero, y lo más importante para la perspectiva de corto plazo del banco, el oro ha reducido la brecha entre los precios spot y el modelo de valor razonable de Deutsche Bank. Tras revertir los ajustes realizados por la compra inusualmente fuerte del sector oficial y los efectos de convexidad de las tasas de interés reales, los analistas aún sitúan el valor razonable en aproximadamente US$4,700/oz para fin de año, un nivel que está por encima de su propia previsión de US$4,600/oz para el cuarto trimestre de 2026. La persistencia de un valor razonable elevado incluso después de eliminar la prima por demanda de bancos centrales sugiere que la tesis alcista de Deutsche Bank no depende solo de la continuidad de compras récord del sector oficial.
Se mantiene la previsión
Sobre esa base, Deutsche Bank dijo que mantiene su previsión vigente para el precio del oro de US$4,600/oz para el cuarto trimestre de 2026, describiendo el retroceso actual del metal como una pausa dentro de un rally estructural en curso y no como el inicio de una corrección más profunda. El objetivo coloca a Deutsche Bank dentro de un rango cada vez más amplio de previsiones institucionales, con UBS habiendo proyectado oro a US$5,200 para junio de 2027 y otros grandes bancos revisando al alza sus objetivos durante todo el rally.
La brecha entre el valor razonable implícito por el modelo y la previsión oficial del banco sugiere margen para que el oro siga avanzando incluso después de su histórica subida, aunque el informe también advierte sobre riesgos de valoración de más largo plazo. La relación ajustada de precio relativo que implica un nivel de equilibrio mucho más bajo, cercano a US$2,600/oz, podría volver al debate del mercado si el rally actual pierde impulso.
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