La brecha de rendimiento entre China y EE. UU. se acerca a un máximo histórico ante la profundización de la venta de bonos del Tesoro estadounidense
Puntos clave
- •El rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años subió a 4,81%, mientras que el del bono chino a 10 años se ubica en 1,69%, generando una brecha de 312 puntos básicos.
- •La brecha de rendimientos se acerca al nivel récord del diferencial alcanzado por última vez en 2025.
- •Una brecha más amplia a favor de EE. UU. hace más atractiva la deuda en dólares para los inversionistas, aumentando la presión por salidas de capital desde China.
- •La divergencia limita el margen del Banco Popular de China para relajar aún más su política monetaria, ya que recortes de tasas ampliarían la brecha.
- •Los observadores del mercado siguen posibles respuestas chinas, como controles de capital transfronterizo más estrictos o intervención cambiaria, junto con los próximos datos de inflación de EE. UU. y las subastas del Tesoro.

La brecha entre los rendimientos de los bonos gubernamentales a 10 años de China y Estados Unidos se acerca a un máximo histórico, mientras una venta cada vez más intensa de bonos del Tesoro estadounidense eleva con fuerza el costo del endeudamiento estadounidense y aumenta el riesgo de salidas de capital desde China.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió a 4,81%, mientras que el rendimiento del bono chino a 10 años se ubica en 1,69%, ampliando la brecha entre ambos rendimientos soberanos de referencia a 312 puntos básicos.
Un diferencial de rendimientos más amplio a favor de los activos estadounidenses suele hacer que la deuda denominada en dólares resulte más atractiva para los inversionistas globales en comparación con los bonos chinos, lo que incrementa la presión para que el capital salga de China. El diferencial también incide en la dinámica cambiaria: rendimientos más altos en EE. UU. tienden a fortalecer al dólar frente a otras monedas, lo que puede presionar al yuan y limitar el margen del Banco Popular de China para relajar aún más su política monetaria, dado que recortes de tasas agresivos a nivel interno ampliarían aún más la brecha.
El contexto de esta divergencia son posturas de política monetaria marcadamente distintas. El bajo rendimiento chino a 10 años refleja la continua relajación monetaria y la débil demanda interna de la segunda economía mundial, mientras que la venta de bonos en EE. UU. refleja la exigencia de los inversionistas de una mayor compensación por mantener deuda gubernamental estadounidense de largo plazo, en medio de persistentes déficits fiscales y preocupaciones inflacionarias. La brecha se sitúa ahora cerca del nivel récord alcanzado en 2025, cuando el diferencial se amplió por última vez a extremos históricos.
Lo que sigue en el radar es si las autoridades chinas responden con medidas para contener la presión de salida de capitales, como controles más estrictos sobre los movimientos de fondos transfronterizos o intervención en el mercado cambiario para estabilizar al yuan, y si los próximos datos de inflación de EE. UU. y las subastas de Tesoro enfrían o avivan aún más la venta de bonos.
Fuente: CNBC-TV18