Fabricantes chinos entregaron el 97% de los envíos globales de robots humanoides en el primer semestre de 2026
Puntos clave
- •Las empresas chinas enviaron más de 18,500 robots humanoides en el primer semestre de 2026, más del 97% de las aproximadamente 19,100 unidades entregadas a nivel global y un aumento interanual del 272% frente a las 5,100 unidades.
- •AgiBot lideró el mercado con unas 8,400 unidades enviadas y una cuota global del 44%, y Unitree Robotics le siguió con aproximadamente 5,900 unidades; juntas representan cerca del 75% de los envíos mundiales.
- •Smart Analytics Global pronostica que los envíos globales de humanoides se acerquen a las 60,000 unidades en todo 2026 y alcancen las 500,000 unidades anuales para 2030.
- •El dominio de China se atribuye a cadenas de suministro profundas de componentes, una fuerte demanda interna de un sector manufacturero que enfrenta escasez de mano de obra, y el respaldo gubernamental que incluye subsidios, subvenciones y exenciones fiscales.
- •La mayoría de los humanoides enviados se destinan a programas piloto y demostraciones en lugar de despliegues autónomos en el mundo real, y tanto AgiBot como Unitree Robotics, según informes, se preparan para posibles IPO.

Los fabricantes chinos enviaron más de 18,500 robots humanoides en el primer semestre de 2026, lo que representa más del 97% de las aproximadamente 19,100 unidades entregadas en todo el mundo durante el período, según Smart Analytics Global (SAG). Las cifras marcan una aceleración pronunciada para la industria: los envíos globales del primer semestre de 2025 totalizaron apenas 5,100 unidades, lo que convierte el último resultado en un aumento interanual del 272%.
Dos empresas dominan el mercado
AgiBot, con sede en Shanghái, lideró a todos los fabricantes con aproximadamente 8,400 unidades enviadas, capturando una cuota del 44% del mercado global. Unitree Robotics, con sede en Hangzhou, ocupó el segundo lugar con unas 5,900 unidades, equivalentes al 31%.
En conjunto, las dos empresas representaron aproximadamente el 75% de todos los robots humanoides enviados a nivel mundial. El 25% restante se reparte entre una larga cola de empresas chinas más pequeñas y un puñado de competidores estadounidenses —Tesla, Figure AI y Agility Robotics— que en conjunto representan solo una fracción mínima del volumen global. Los actores occidentales siguen centrados en demostrar casos de uso más que en el volumen: los robots de Figure se han desplegado de forma experimental en la planta de BMW en Spartanburg, Carolina del Sur, mientras que el Digit de Agility ha sido probado en centros logísticos de Amazon.
SAG proyecta que los envíos de todo 2026 se acerquen a las 60,000 unidades a nivel mundial, y la firma espera que la cifra anual alcance las 500,000 unidades para 2030.
Por qué China, y por qué ahora
Tres factores convergentes sustentan la posición dominante de los fabricantes chinos: la profundidad de la cadena de suministro, la demanda interna y el respaldo gubernamental.
China ya domina la fabricación global de los componentes que integran los robots humanoides, desde motores eléctricos y sensores hasta baterías y actuadores de precisión. Construir un robot humanoide en Shenzhen o Shanghái implica que los proveedores están a un corto trayecto en automóvil, y no a un contenedor de carga marítima de distancia. Esta dinámica recuerda al mercado de drones de consumo, donde DJI, con sede en Shenzhen, convirtió ese mismo ecosistema de componentes en una cuota global dominante. El liderazgo de China en humanoides también extiende una ventaja existente en automatización: según la Federación Internacional de Robótica, el país ha representado más de la mitad de las instalaciones globales de robots industriales convencionales en los últimos años.
La demanda interna constituye el segundo pilar. El sector manufacturero de China enfrenta una escasez de mano de obra bien documentada, impulsada por el envejecimiento de la población y la caída de la tasa de natalidad; más de 300 millones de ciudadanos chinos tienen actualmente más de 60 años. Las fábricas, los almacenes y los centros logísticos conforman un enorme mercado potencial para robots capaces de realizar tareas físicas repetitivas.
Pekín ha identificado explícitamente la robótica humanoide como una tecnología estratégica, canalizando subsidios, subvenciones de investigación y políticas preferenciales hacia los desarrolladores nacionales. Los gobiernos provinciales y municipales han seguido su ejemplo, creando parques industriales de robótica y ofreciendo exenciones fiscales. En Estados Unidos y Europa, los aranceles y la política industrial han entrado en el debate sobre cómo reconstruir las cadenas de suministro nacionales de robótica.
Tanto AgiBot como Unitree Robotics, según informes, se están preparando para posibles ofertas públicas iniciales (IPO), un movimiento que daría a ambas empresas acceso a los mercados de capitales públicos y a la capacidad financiera para invertir de manera más agresiva en I+D y en capacidad de producción.
El dato del 97% viene con una advertencia
Dominar los envíos no es lo mismo que dominar la creación de valor. La gran mayoría de las unidades enviadas se destinan a programas piloto, laboratorios de investigación, demostraciones y despliegues en etapa temprana. Muy pocas operan de forma autónoma en entornos reales, realizando tareas que justifiquen su costo frente a alternativas más simples como brazos robóticos o plataformas con ruedas. Como referencia, las instalaciones anuales globales de robots industriales convencionales han superado el medio millón de unidades, según la Federación Internacional de Robótica, lo que significa que los humanoides todavía representan una fracción de la automatización desplegada incluso al ritmo actual.
El programa Optimus de Tesla se beneficia de una enorme demanda interna dentro de las propias fábricas de Tesla, pero aún no ha alcanzado volúmenes de envío que se registren de manera significativa frente a la producción china.
Si la proyección de SAG de 500,000 unidades anuales para 2030 resulta precisa, el mercado de robots humanoides habrá crecido casi 100 veces desde su línea base de 2025 en apenas cinco años. Los indicadores a corto plazo son concretos: si los envíos de todo 2026 se acercan al pronóstico de 60,000 unidades de SAG, si los despliegues piloto actuales se convierten en pedidos comerciales recurrentes, si la economía por unidad cierra la brecha con la automatización fija y si las reportadas salidas a bolsa de AgiBot y Unitree llegan a los mercados públicos.