Las acciones asiáticas caen mientras nuevos choques entre EE.UU. e Irán llevan el Brent por encima de los 91 dólares y avivan temores de subidas de tasas
Puntos clave
- •Los renovados enfrentamientos militares entre EE.UU. e Irán llevaron el crudo Brent por encima de los 91 dólares por barril, presionando a las acciones asiáticas.
- •El S&P 500 cerró 0,3% más abajo el lunes 31 de agosto, precediendo la debilidad de los mercados asiáticos.
- •El estrecho de Ormuz transporta aproximadamente un quinto del petróleo comercializado a nivel mundial, lo que convierte la interrupción del suministro en una preocupación clave para los operadores.
- •Japón, Corea del Sur e India figuran entre los mayores importadores de crudo del mundo, lo que deja a la región muy expuesta al alza de los costos energéticos.
- •Los precios más altos del petróleo complican el panorama inflacionario mientras los bancos centrales señalan que la política podría mantenerse restrictiva por más tiempo.

Las acciones asiáticas retrocedieron después de que nuevos enfrentamientos militares entre Estados Unidos e Irán impulsaron los precios del crudo Brent por encima de los 91 dólares por barril, intensificando la preocupación de que los mayores costos energéticos podrían mantener la inflación elevada y llevar a los bancos centrales, incluida la Reserva Federal de EE.UU., a considerar nuevas subidas de tasas de interés.
La debilidad regional en Asia siguió a una sesión negativa en Wall Street. El índice S&P 500 cerró 0,3% más abajo el lunes 31 de agosto, aunque las acciones de chips se contrapusieron a la caída generalizada.
La escalada de tensiones en torno al estrecho de Ormuz, un punto de paso crítico para los envíos mundiales de petróleo, ha mantenido a los operadores atentos al riesgo de interrupciones del suministro, con el crudo de referencia Brent cotizando por encima de la marca de los 91 dólares. Esta vía marítima transporta aproximadamente un quinto del petróleo comercializado globalmente, y las principales economías de Asia, incluidas Japón, Corea del Sur e India, figuran entre los mayores importadores de crudo del mundo, lo que deja a las acciones y monedas de la región particularmente expuestas a cualquier aumento sostenido de los costos energéticos.
Los precios más altos del petróleo también complican el panorama de inflación en un momento en que los bancos centrales han señalado que la política podría mantenerse restrictiva por más tiempo. Los mercados están atentos a los próximos datos económicos y a los comentarios de los bancos centrales para conocer si la presión de precios impulsada por la energía altera la trayectoria de las tasas, y una mayor escalada cerca del estrecho de Ormuz probablemente seguirá siendo una variable clave para el sentimiento de riesgo regional.
Fuente: CNBC-TV18