El cambio de mensaje de los líderes de IA refleja presión por la disrupción, dice un inversor
Puntos clave
- •Los líderes de IA, incluidos Dario Amodei y Sam Altman, han suavizado su lenguaje y ahora dicen que no se perderán empleos.
- •Anthropic presenta a los inversores un mercado total direccionable de $30 billones, equivalente a cerca del 20% de la economía global de servicios.
- •El artículo dice que la resistencia pública a los centros de datos ha crecido con fuerza en Estados Unidos, con 71% de los estadounidenses en contra.
- •Señala el conflicto en la junta de OpenAI sobre Sam Altman como una señal temprana de dudas sobre su liderazgo.
- •El texto argumenta que las presiones competitivas y financieras han relegado a un segundo plano las preocupaciones sobre seguridad y alineación.

Uno de los desarrollos más radicalizadores en la IA durante el último año ha sido el cambio coordinado en el mensaje de los líderes del sector.
Al principio, parecían hablar con franqueza sobre los efectos probables de la IA, incluida una gran disrupción de la fuerza laboral y de la economía en general. Pero, según el argumento, la gente no recibe con agrado la perspectiva de una disrupción generalizada o de pérdidas de empleo. Esa reacción se ha manifestado cada vez más en una oposición más amplia a los centros de datos. Ahora son ampliamente impopulares en ambos lados del espectro político en Estados Unidos, con un 71% de los estadounidenses diciendo que están en contra. Eso ya ha contribuido a un giro notable de política en Texas y Ohio, donde líderes republicanos en funciones cambiaron de postura y se movieron para bloquear esos proyectos.
Durante el último año, líderes de IA como Dario Amodei y Sam Altman han suavizado su lenguaje y ahora dicen que no se perderán empleos, usando el razonamiento de que la nueva tecnología históricamente ha creado más empleos con el tiempo. Al mismo tiempo, Anthropic está realizando una gira de presentación para su salida a bolsa y les dice a los inversores que su mercado total direccionable es de $30 billones, o el 20% de la economía global de servicios. La tensión entre esos mensajes importa porque la narrativa pública del sector ahora tiene que satisfacer a varios públicos a la vez: trabajadores, responsables de políticas y mercados de capitales.
Solo por valoración, alcanzar esa escala exigiría que la IA impulsara una disrupción importante, incluida la sustitución de partes sustanciales de la industria del software y de los servicios.
Una señal sobre Altman, sostiene el artículo, debió haber sido visible antes, cuando la junta de OpenAI se rebeló contra él por preocupaciones de que no había sido completamente transparente, y luego él organizó un golpe para recuperar el control.
El artículo remite a una publicación de blog de Richard Ngo, quien se unió a OpenAI en 2021, en la que describe la capacidad de Altman para engañar a la gente:
For those who don't know Sam, it might seem odd that I ever took his arguments seriously even given my tendency towards sycophancy. One underappreciated factor is that he has something similar to Steve Jobs' reality distortion field—but in his case I'd call it an earnestness field. His intonation and body language send very strong signals of sincerity; and he does enough things motivated by earnest nerdiness that it’s easy to rationalize away discrepancies. Modeling this dynamic is necessary to explain the very high ratio between people who polarize against him and concrete evidence of his misbehavior. When people realize that Sam is lying (even about things that don’t matter much) while embodying that level of earnestness, there's a strong visceral update away from trusting him, which is hard to convey to others.
El autor también compara la situación con comentarios y acciones recientes de Elon Musk, señalando que Musk dice que el dinero no importará para 2036 mientras también dedica tiempo a recortar programas de ayuda de EE. UU. a través de DOGE y a buscar paquetes de remuneración enormes.
El punto más amplio, según el artículo, es que todo el sector se ha vuelto autoservicial y que muchos participantes ahora están “hablando de su propio libro”, lo que dificulta saber hacia dónde se encamina la evolución. El argumento añade que las preocupaciones sobre seguridad y alineación han quedado en gran medida de lado por las presiones competitivas, con la lógica de que “someone else will do it if I don't”, lo que además encaja con los incentivos financieros.
El artículo cita a Upton Sinclair, quien dijo: “it is difficult to get a man to understand something, when his salary depends on his not understanding it.”
También dice que el mensaje está cambiando mientras los líderes del sector buscan narrativas que les ayuden a ganar, seguir recaudando dinero y mantener el poder.
Luego se citan directamente los comentarios más recientes de Altman:
"I thought when we got to GPT-4, which was back in 2023, that very quickly after that there was going to be much more disruption, software businesses up for grabs right away, than it turned out to be."
"I think I was wrong about a few things, but one in terms of the speed: the economy just has so much inertia."
"People keep doing the same things, buying from the same company, wanting to use their tools the same way. I think this is actually a positive in many ways, and it's going to make this big transition go smoother and slower. I'm grateful for it."
"But it means we've all been too ambitious on timelines. Even with this incredible technology, society and the economy will adapt more slowly."
El autor dice que esa evaluación es coherente con un tema de inversión a menudo asociado con la IA: beneficiarse de la falta de cambio en lugar del cambio. Esa idea se vincula con un comentario de Warren Buffett de la era puntocom:
"Our approach is very much profiting from lack of change rather than from change. With Wrigley chewing gum, it's the lack of change that appeals to me. I don't think it is going to be hurt by the Internet. That's the kind of business I like."
El artículo también dice que, de alguna manera, hoy hay más agentes de viajes trabajando que en 1995, mientras que los agentes inmobiliarios aún se quedan con entre 3% y 5% de las transacciones inmobiliarias pese al progreso tecnológico.
El autor dice que esta línea de pensamiento ayudó a impulsar inversiones en aerolíneas, que se describen como negocios que no serán interrumpidos por la IA. Para los inversores que consideran la IA, el artículo concluye que ahora hay muy pocos conocedores internos confiables, lo que hace aún más difícil navegar el área.