Estudio de caso: cómo el rastreo en blockchain ayudó al FBI a incautar más de 500.000 dólares a una red cripto vinculada a Hamas
Puntos clave
- •Las autoridades estadounidenses incautaron más de 560.000 dólares en criptomonedas vinculadas a la recaudación de fondos de Hamas entre marzo de 2025 y agosto de 2026.
- •Una billetera de gas recurrente que pagaba comisiones de transacción ayudó a los investigadores a conectar numerosas direcciones vinculadas a las Brigadas al-Qassam y mapear una red más amplia.
- •Hacia fines de 2025, Hamas había adoptado puentes blockchain y billeteras de donación de un solo uso para dificultar el rastreo de fondos, según una declaración jurada del FBI citada por Chainalysis.
- •En julio y agosto de 2026, el FBI incautó dominios y servidores usados por Hamas para solicitar donaciones en criptomonedas y comunicarse con simpatizantes.
- •El caso muestra que los registros públicos de blockchain, aunque seudónimos, permitieron a los investigadores ampliar una sola transferencia hasta convertirla en un mapa financiero mayor con el tiempo.

Lo que comenzó como un rastro relativamente simple —criptomoneda enviada a una dirección de donación vinculada a Hamas— terminó convirtiéndose en una amplia investigación que abarcó billeteras, exchanges, puentes blockchain, intermediarios financieros y la infraestructura en línea utilizada para solicitar donaciones.
Entre marzo de 2025 y agosto de 2026, las autoridades estadounidenses incautaron más de 560.000 dólares en criptomonedas vinculadas a campañas de recaudación de fondos de Hamas y desarticularon parte de la infraestructura digital de recaudación del grupo, según el Departamento de Justicia de EE. UU. y la firma de análisis blockchain Chainalysis. El caso ofrece un ejemplo detallado de cómo las investigaciones blockchain pueden evolucionar con el tiempo, con información de una incautación que ayuda a los investigadores a identificar partes previamente desconocidas de una red financiera. Es el último capítulo de un esfuerzo de aplicación de la ley más prolongado: el brazo militar de Hamas, las Brigadas al-Qassam, ha solicitado públicamente donaciones en criptomonedas desde al menos 2019, cuando las autoridades estadounidenses presentaron cargos contra los operadores de recaudación cripto del grupo, y el Tesoro de EE. UU. ha sancionado desde entonces a personas y billeteras vinculadas a esas campañas.
Primera incautación y el hallazgo de la 'billetera de gas'
La primera gran incautación de la investigación, en marzo de 2025, involucró unos 200.000 dólares en stablecoins donados a Hamas. Los investigadores rastrearon los fondos desde una dirección de donación hasta una billetera operativa y luego siguieron su movimiento por la red.
Uno de los hallazgos clave fue una "billetera de gas" recurrente utilizada para pagar las comisiones de transacción de numerosas direcciones que los investigadores vincularon al brazo militar de Hamas, las Brigadas al-Qassam. Esa conexión permitió a los investigadores ir más allá de direcciones de billetera individuales y comenzar a mapear una red más amplia de cuentas de criptomonedas relacionadas. La técnica es estándar en investigaciones blockchain: incluso cuando los propios fondos están dispersos, los pequeños pagos operativos necesarios para moverlos pueden revelar qué direcciones pertenecen al mismo operador.
Al seguir los fondos originales a través de billeteras y cuentas adicionales, los investigadores identificaron cuentas que se cree están conectadas a un corredor de criptomonedas over-the-counter en Líbano, así como otra cuenta con patrones consistentes con actividad de mulas de dinero.
Cambio de tácticas
La investigación también demostró cómo las redes de recaudación de fondos en criptomonedas pueden cambiar sus tácticas tras ser identificadas. Hacia fines de 2025, Hamas había comenzado a usar puentes blockchain para mover activos entre redes y había recurrido a billeteras de donación de un solo uso, según una declaración jurada del FBI citada por Chainalysis. Los cambios buscaban dificultar el seguimiento del movimiento de fondos. Los puentes, en particular, se han convertido en un foco común de atención de las autoridades porque pueden ocultar el vínculo entre los fondos en una blockchain y su destino en otra.
Aun así, los investigadores lograron identificar infraestructura recurrente. Seguían apareciendo billeteras de gas, de donación y de consolidación, mientras los fondos también se movían a través de exchanges de criptomonedas y servicios over-the-counter, lo que dio a los investigadores otra forma de conectar transacciones aparentemente no relacionadas. Cuando los fondos pasan por exchanges regulados, los investigadores también pueden recurrir a procesos legales como citaciones y órdenes de incautación para obtener registros de cuentas que las blockchains por sí solas no contienen.
De seguir el dinero a desarticular la infraestructura
La investigación eventualmente fue más allá del seguimiento del dinero. En julio y agosto de 2026, las autoridades estadounidenses atacaron sitios web, dominios y servidores supuestamente usados por Hamas para solicitar donaciones en criptomonedas y comunicarse con simpatizantes. El FBI incautó dominios y servidores asociados al sitio web principal de las Brigadas al-Qassam, según el Departamento de Justicia. Los investigadores también pudieron interceptar donaciones de criptomonedas y recopilar información sobre personas que intentaban contribuir fondos.
Lo que había comenzado como una investigación de transacciones individuales de criptomonedas se había convertido, por tanto, en un esfuerzo por desarticular la infraestructura que sostenía toda la operación de recaudación de fondos.
Construyendo el panorama más amplio
Lo más significativo de la investigación no fue el monto incautado, sino cómo se desarrolló el caso. La evidencia blockchain previa se convirtió en el punto de partida de indagaciones posteriores. Direcciones que inicialmente parecían aisladas pudieron conectarse mediante historiales de transacciones, infraestructura de financiamiento compartida y los servicios usados para mover los activos.
Incluso cuando las direcciones y técnicas cambiaban, el registro histórico de transacciones seguía disponible. Esto permitió a los investigadores volver a actividad anterior, identificar nuevas conexiones y construir un panorama de la red cada vez más amplio.
El caso ilustra una característica fundamental de las blockchains públicas: las transacciones pueden ser seudónimas, pero no invisibles. Para los investigadores, el registro permanente puede convertir una sola transferencia de criptomonedas en la primera pieza de un mapa financiero mucho mayor.
Fuente: BitcoinKE