Conflicto entre EE. UU. e Irán: se reanuda el ciclo de alto el fuego mientras Trump destaca un acuerdo sobre Hormuz
Puntos clave
- •El acuerdo inicial de alto el fuego entre EE. UU. e Irán se derrumbó tras tres semanas sin avances significativos, lo que obligó a ambas partes a volver a negociar un nuevo acuerdo.
- •Trump indicó que existía un arreglo sobre el estrecho de Ormuz y que las conversaciones nucleares comenzarían de forma inminente, aunque Associated Press informó que no se ha finalizado ningún acuerdo formal.
- •Los tránsitos diarios por el estrecho de Ormuz promedian actualmente solo entre 10 y 15, frente a más de 70 en tiempos de paz, pese a que los tránsitos de buques metaneros de LNG se reanudaron el 29 de julio.
- •Ambos países siguen divididos en cuestiones nucleares clave, incluido el enriquecimiento, los límites de reservas y las necesidades nucleares civiles, los mismos desacuerdos que persisten desde hace más de una década, desde el Plan de Acción Integral Conjunto de 2015.
- •Irán sigue utilizando su control sobre el estrecho de Ormuz como principal ventaja estratégica, lo que deja a Teherán pocos incentivos para apartarse de su patrón de concesiones graduales orientadas a obtener alivio de sanciones.

Hace seis semanas, Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo de alto el fuego —descrito por ambas partes como un memorando de entendimiento— destinado a sentar las bases para negociaciones nucleares. Tras tres semanas sin avances, ese arreglo se vino abajo. Ahora, ambas partes vuelven a la mesa de negociación tratando de forjar un nuevo alto el fuego que, una vez más, abra la puerta a conversaciones nucleares.
Los mercados han reaccionado a los últimos titulares con un optimismo moderado. Los precios del petróleo y los rendimientos de los bonos han bajado, mientras que las acciones estadounidenses han avanzado ligeramente. La sensibilidad del mercado refleja el papel desproporcionado del estrecho de Ormuz en el suministro energético mundial: alrededor de una quinta parte del consumo diario de petróleo del mundo pasa de forma habitual por esa vía, lo que convierte cualquier interrupción en un factor directo para la fijación del precio del crudo y las expectativas de inflación. La pregunta central, sin embargo, es si estos acontecimientos representan un progreso real o un nuevo falso inicio.
Trump promociona un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz
El presidente Trump señaló avances en dos frentes y afirmó: "There's a deal on Hormuz and there will be a deal on denuclearisation." Añadió que las conversaciones nucleares con Irán comenzarían "tomorrow afternoon".
Según Associated Press, la propuesta de Trump para "reopening" el estrecho de Ormuz iría acompañada de la retirada por parte de Estados Unidos de su bloqueo naval sobre Irán. El escenario se parece mucho a la posición en la que se encontraban ambas partes hace dos meses, con los mismos problemas de fondo y las mismas concesiones necesarias reapareciendo.
La fuente de AP señaló que todavía no se ha alcanzado ningún acuerdo formal, aunque los esfuerzos de mediación siguen en curso.
La actividad en el estrecho de Ormuz sigue contenida
Cualquier "reopening" del estrecho difícilmente devolverá el tráfico a niveles anteriores a la guerra. Los datos de seguimiento marítimo muestran cierta mejora en la actividad, pero los volúmenes generales siguen muy por debajo de los niveles históricos. El 29 de julio se reanudaron los tránsitos de buques metaneros de LNG tras una pausa de dos semanas. Aun así, en los últimos días el número de buques que cruzan el estrecho ha promediado apenas 10-15 al día, una fracción de los más de 70 tránsitos diarios habituales en tiempos de paz. Para los mercados de LNG, el estrecho es igualmente crucial, ya que transporta casi todas las exportaciones de Qatar, que representan aproximadamente el 20% del suministro mundial de gas natural licuado.
Si se alcanza un acuerdo, se espera que las negociaciones sigan el mismo marco que antes. En la ronda inicial, las conversaciones se estancaron en la Stage 4/5, y se anticipa una trayectoria similar si el proceso actual se desarrolla de la misma manera.
Las conversaciones nucleares siguen enfrentando obstáculos persistentes
Incluso con un alto el fuego y la reanudación del diálogo, el fin del conflicto más amplio está lejos de estar garantizado. Ambas partes mantienen líneas rojas firmes en torno a cuestiones nucleares y relacionadas con el uranio. Irán ya había indicado anteriormente que las conversaciones nucleares deben incluir el enriquecimiento, los límites de reservas y sus necesidades nucleares civiles (ForexLive). Se trata de cuestiones en las que ambos países no han logrado encontrar puntos en común durante más de una década, desde las negociaciones que dieron lugar al Plan de Acción Integral Conjunto de 2015, del que Estados Unidos se retiró en 2018 bajo la primera administración Trump.
Estados Unidos parte de la premisa de que suficiente presión puede obligar a Irán a ceder. Los últimos cinco meses han demostrado lo contrario, y la perspectiva de un acuerdo nuclear integral sigue siendo remota.
La estrategia de Irán, tal como se ha observado durante este período, ha sido prolongar las negociaciones mediante promesas graduales y no comprometedores, buscando a cambio un mayor alivio de sanciones y la descongelación de activos. La cuestión pendiente es si Trump aceptará ese resultado o si las hostilidades podrían reanudarse tras un prolongado paréntesis diplomático.
La principal palanca de Irán sigue siendo su control sobre el estrecho de Ormuz. Mientras esa ventaja estratégica se mantenga, Teherán tiene pocos incentivos para alterar su enfoque, y es probable que persista el patrón cíclico de alto el fuego, estancamiento y renegociación. Para quienes siguen lo que viene, los indicadores concretos a observar son el número diario de tránsitos de buques por el estrecho, cualquier formalización de un documento escrito con los términos del alto el fuego y si los obstáculos de negociación de la Stage 4/5 se abordan de manera sustantiva en lugar de posponerse una vez más.