Trump avanza con nuevos aranceles a 60 países por señalamientos de trabajo forzoso
Puntos clave
- •Los nuevos aranceles se aplicarían a 60 países y oscilarían entre 10% y 12.5%.
- •Los gravámenes están programados para entrar en vigor a las 12:01 a.m. del viernes, reemplazando un arancel global de 10% que está por vencer.
- •Canadá y la Unión Europea están entre las entidades afectadas porque la administración afirma que no han aplicado adecuadamente las restricciones a las importaciones vinculadas al trabajo forzoso.
- •El intento previo de Trump de imponer aranceles recíprocos globales bajo la IEEPA fue rechazado por tribunales federales y la Corte Suprema.
- •Economistas han advertido que los aranceles pueden elevar los costos para importadores, empresas y consumidores, al tiempo que contribuyen a un menor crecimiento y a la inflación.

El presidente Donald Trump avanza con otro plan para imponer aranceles amplios a las importaciones de países de todo el mundo, esta vez vinculando la política con la aplicación de normas contra el trabajo forzoso en lugar del argumento de poderes de emergencia que fracasó en los tribunales.
Según The New York Times, los nuevos gravámenes se aplican a 60 países que, según la administración, permiten que productos fabricados con trabajo forzoso ingresen a sus mercados. “The tariffs will range from 10 percent to 12.5 percent and take effect at 12:01 a.m. on Friday, replacing a global 10 percent duty set to lapse at the same time,” dijo el informe.
The Times señaló que Estados Unidos “has prohibited the importation of goods made with slave labor for nearly a century, though it still allows prison labor under conditions that labor organizations consider coercive. In 2021, the United States passed a law banning imports from a region of China where it had found forced labor to be rampant.”
Sin embargo, algunos expertos consideran que el argumento del trabajo forzoso es un pretexto para el más reciente impulso arancelario de la administración. Peter Harrell, investigador visitante de Georgetown Law School, dijo que la medida “just brings home that [the U.S. Trade Representative] is using this forced labor investigation as a pretext to impose tariffs that Trump wants to impose for his own economic theories and preferences.”
Canadá y la Unión Europea figuran entre las entidades afectadas. Ambos ya tienen prohibiciones vigentes o programadas para entrar en vigor, pero la administración Trump los ha acusado de no aplicar esas medidas de manera adecuada. La inclusión de socios comerciales cercanos de Estados Unidos subraya que la política no se limita a países acusados directamente de producir bienes con trabajo forzoso, sino que también apunta a gobiernos que, según la administración, no hacen lo suficiente para impedir que esos bienes ingresen a sus propios mercados.
Trump intentó anteriormente imponer “aranceles recíprocos” globales bajo la International Emergency Economic Powers Act, o IEEPA. Una serie de tribunales federales, y finalmente la Corte Suprema, anularon esa política al determinar que la IEEPA no otorga al presidente autoridad unilateral para imponer aranceles.
Desde esa derrota, Trump ha buscado otras vías para establecer impuestos similares a las importaciones. Economistas han advertido que sus políticas arancelarias están contribuyendo a un crecimiento más lento y a un empeoramiento de la inflación, porque los aranceles son pagados por los importadores y pueden elevar los costos para empresas y consumidores, dependiendo de cómo las compañías absorban o trasladen el gasto adicional.