NoticiasMacroAnálisis del New Republic: el cerebro 'deteriorado' de Trump revela un cálculo inquietante del Partido Republicano

Análisis del New Republic: el cerebro 'deteriorado' de Trump revela un cálculo inquietante del Partido Republicano

Autor: Alternet·

Puntos clave

  • •El editor de The New Republic, Michael Tomasky, sostuvo el lunes que el presidente Trump podría desear en secreto que los republicanos pierdan las elecciones de medio término del 3 de noviembre, señalando sus comentarios en un mitin en Perry, Georgia como evidencia.
  • •En el mitin, Trump afirmó que Estados Unidos estaba ganando cientos de miles de millones de dólares con la guerra con Irán, al tiempo que reconoció que los estadounidenses pagaban precios más altos en las gasolineras.
  • •Tomasky cuestionó la afirmación de Trump, citando un reporte del Wall Street Journal que indicaba que las exportaciones de petróleo del Golfo Pérsico habían superado los niveles previos a la guerra, y un informe de OilPrice.com que señalaba que los pedidos asiáticos de crudo estadounidense cayeron aproximadamente a la mitad desde septiembre.
  • •Tomasky expuso tres razones por las que Trump podría celebrar una derrota republicana: le importa menos cuando su nombre no está en la boleta, prospera en el conflicto que traería el control demócrata mediante investigaciones y citaciones, y obtendría una apertura para revivir acusaciones de fraude electoral o impugnar la certificación de los resultados.
  • •Tomasky destacó una demanda del Departamento de Justicia que busca impedir que Alaska certifique su carrera al Senado si el republicano en funciones Dan Sullivan pierde ante la demócrata Mary Peltola; la administración argumenta que un segundo candidato republicano con el mismo apellido podría confundir a los votantes.
Análisis del New Republic: el cerebro 'deteriorado' de Trump revela un cálculo inquietante del Partido Republicano

El presidente Donald Trump podría tener un incentivo político perverso para que los republicanos sufran una derrota arrasadora en las elecciones de medio término de noviembre —un resultado que podría transformar su presidencia—, según un nuevo análisis que sostiene que su afán de confrontación podría pesar más que el poder congresional de su partido. Dado que el control del Congreso determina qué partido define las agendas de las cámaras y preside los comités que supervisan el poder ejecutivo, un cambio de poder el 3 de noviembre moldearía directamente qué legislación puede avanzar durante el resto del mandato de Trump.

En un artículo publicado el lunes en The New Republic, el editor Michael Tomasky sostiene que los comentarios de Trump en un mitin del sábado en Perry, Georgia, son una señal "evidente" de que una parte de él quiere que el Partido Republicano pierda. Tomasky describió la "mente envejecida, chirriante y mohosa" del presidente, y argumentó que sus comentarios sobre el aumento de los precios de la gasolina y sus afirmaciones sobre la guerra con Irán fueron especialmente dañinos a pocos días de las elecciones del 3 de noviembre. Históricamente, las elecciones de medio término han tendido a ir en contra del partido que ocupa la Casa Blanca, un patrón que se ha repetido a lo largo de la historia política moderna de Estados Unidos.

En el mitin, Trump presumió que Estados Unidos estaba ganando cientos de miles de millones de dólares con la guerra con Irán.

"Mi gente dice: 'Por favor, no mencione eso, señor, la gente está pagando un poco más…' Ya me imagino los titulares falsos: 'El presidente Trump habla de todo el dinero que están ganando mientras la gente sufre en las gasolineras.' Pero yo dije: 'No me importa nada, lo voy a decir: estamos ganando un dineral,'" declaró el presidente.

Tomasky cuestionó esa afirmación, al igual que todos los reportajes sobre el tema. Citó al Wall Street Journal, que reportó que las exportaciones de petróleo del Golfo Pérsico habían superado los niveles previos a la guerra. También señaló que las exportaciones de petróleo estadounidense a Asia han caído en picada mientras los costos del transporte marítimo en tanqueros se han disparado, citando un informe de OilPrice.com que indica que los pedidos asiáticos de crudo estadounidense cayeron a la mitad desde septiembre.

Tomasky expuso tres razones por las que Trump podría acoger en silencio una derrota republicana. Primero, argumentó, a Trump le importa menos la victoria republicana cuando su propio nombre no está en la boleta. Una derrota, sugirió el columnista, también permitiría a Trump insistir que el partido no puede triunfar sin él —producto de lo que Tomasky llamó su "inseguridad brobdingnágica".

Segundo, escribió Tomasky, parte del deseo del presidente de ver a los demócratas recuperar el poder en el Congreso proviene de su necesidad de prosperar en el conflicto. Las investigaciones, citaciones y batallas políticas que seguirían le darían a Trump otra oportunidad para presentarse como víctima de un ataque.

La tercera razón, argumentó Tomasky, es la más inquietante. Advirtió que una derrota arrasadora del Partido Republicano podría darle a Trump un pretexto para revivir las acusaciones de fraude electoral, y especuló que la administración podría incluso intentar interferir en las elecciones impugnando la certificación de los resultados. Para subrayar su punto, Tomasky citó una demanda del Departamento de Justicia que busca impedir que Alaska certifique su carrera al Senado si el republicano en funciones Dan Sullivan pierde ante la demócrata Mary Peltola. La administración ha argumentado que un segundo candidato republicano con el mismo apellido podría confundir a los votantes.

Aun así, Tomasky interpretó los comentarios del presidente en el mitin como una prueba de que Trump está más interesado en provocar a sus simpatizantes y atacar a sus opositores que en ayudar a su partido a ganar. Muchos candidatos republicanos ya han decidido que es mejor mantenerse alejados de Trump, a quien ven como una carga. Por el contrario, muchos de los que opten por respaldar al impopular presidente podrían terminar pagando el precio el 3 de noviembre. Con la votación a pocos días, los resultados —y los procesos de certificación que normalmente siguen como un paso administrativo de rutina— indicarán cuánta parte del escenario que describe Tomasky, si es que alguna, llega a materializarse.