Trump firma órdenes ejecutivas que amplían las restricciones a la ciudadanía por nacimiento y prohíben el turismo de nacimiento
Puntos clave
- •El presidente Trump firmó órdenes ejecutivas el 3 de agosto que amplían las categorías de personas no elegibles para la ciudadanía por nacimiento y prohíben explícitamente la práctica del turismo de nacimiento.
- •La ciudadanía por nacimiento está establecida por la Decimocuarta Enmienda, ratificada en 1868, y fue ratificada por la Corte Suprema en la decisión de 1898 United States v. Wong Kim Ark.
- •Según la legislación vigente, solo los hijos de diplomáticos extranjeros y los hijos de fuerzas enemigas en ocupación hostil están excluidos de la ciudadanía por nacimiento automática.
- •Expertos legales han señalado de manera generalizada que los cambios a la ciudadanía por nacimiento más allá de las excepciones establecidas normalmente requerirían una enmienda constitucional o la reversión de un precedente judicial de larga data.
- •La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el intento anterior del presidente Trump de restringir la ciudadanía por nacimiento aproximadamente un mes antes de que se firmaran estas nuevas órdenes.

WASHINGTON — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el jueves órdenes ejecutivas dirigidas a la ciudadanía por nacimiento, aproximadamente un mes después de que la Corte Suprema de Estados Unidos rechazara el intento anterior del presidente republicano de restringir esta práctica.
Las nuevas órdenes amplían las definiciones de personas no elegibles para la ciudadanía por nacimiento y prohíben explícitamente la práctica comúnmente conocida como «turismo de nacimiento», en la que mujeres embarazadas viajan a Estados Unidos para dar a luz de modo que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense.
La ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos tiene su base en la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, ratificada en 1868, que establece que «todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción son ciudadanos de Estados Unidos». La enmienda se adoptó originalmente para garantizar la ciudadanía de las personas anteriormente esclavizadas tras la Guerra Civil y durante mucho tiempo se ha interpretado que otorga la ciudadanía automática a la mayoría de las personas nacidas en suelo estadounidense. La Corte Suprema ratificó este principio en el caso de 1898 United States v. Wong Kim Ark, en el que resolvió que un niño nacido en Estados Unidos de padres inmigrantes chinos era ciudadano estadounidense bajo la Decimocuarta Enmienda.
Según la legislación vigente, los principales grupos ya excluidos de la ciudadanía por nacimiento automática son los hijos de diplomáticos extranjeros, que no están «sujetos a la jurisdicción» de Estados Unidos, y los hijos de fuerzas enemigas en ocupación hostil. Expertos legales han señalado de manera generalizada que los cambios a la ciudadanía por nacimiento más allá de estas excepciones establecidas normalmente requerirían una enmienda constitucional o la reversión de un precedente judicial de larga data.
El presidente Trump había intentado anteriormente limitar la ciudadanía por nacimiento mediante una acción ejecutiva al principio de su presidencia, una medida que enfrentó desafíos legales por parte de múltiples estados y organizaciones de derechos civiles. El rechazo de la Corte Suprema del mes pasado representó un revés significativo para ese esfuerzo.
La ceremonia de firma tuvo lugar en el Despacho Oval de la Casa Blanca. El presidente Trump habló durante el acto de firma de la orden ejecutiva el 3 de agosto, según una fotografía de pool distribuida por EPA-Yonhap.
Las últimas órdenes ejecutivas señalan el esfuerzo continuo de la administración por reconfigurar la política migratoria y de ciudadanía de Estados Unidos mediante acciones ejecutivas unilaterales, a pesar de las decisiones previas del poder judicial sobre el tema. Las órdenes se producen en medio de un conjunto más amplio de medidas migratorias de la administración, incluidas restricciones a la admisión de asilados y refugiados, lo que convierte a la ciudadanía por nacimiento en un frente más de una iniciativa política más amplia que ha generado tanto apoyo como oposición legal.