Grupos de derechos civiles sudafricanos exigen pausar la expansión de centros de datos por preocupaciones de agua y electricidad
Puntos clave
- •Grupos de la sociedad civil sudafricana exigen detener la construcción de nuevos centros de datos hasta que se investigue el uso de los escasos recursos de agua, tierra y electricidad.
- •La Comisión Sudafricana de Derechos Humanos recibió más de 250 presentaciones tras solicitar aportes públicos en mayo.
- •El presidente Cyril Ramaphosa afirmó que Sudáfrica alberga el 70% de la capacidad de centros de datos de África, lo cual el gobierno considera una oportunidad en la economía digital global.
- •Una instalación hiperescala de Equinix planificada en Ciudad del Cabo ha generado críticas por su demanda estimada de 160 megavatios de electricidad y su uso de agua en una ciudad con estrés hídrico.
- •Representantes del sector sostienen que los centros de datos sudafricanos no contribuyen a la escasez eléctrica y usan tecnologías que mantienen el consumo de agua por debajo del promedio mundial.

Organizaciones de derechos civiles sudafricanas exigen detener la construcción de nuevos centros de datos en el país hasta que se investigue adecuadamente el consumo de los escasos recursos de agua, tierra y electricidad.
Sudáfrica se ha posicionado como el principal centro de datos de África, con empresas tecnológicas estadounidenses como Amazon, Microsoft y Equinix construyendo cada vez más infraestructura digital allí. Sin embargo, los grupos de la sociedad civil han dado la alarma por la falta de transparencia en torno a estos proyectos.
El organismo de vigilancia de derechos humanos del país, la Comisión Sudafricana de Derechos Humanos, dijo a The Associated Press que ha recibido más de 250 presentaciones de grupos interesados tras solicitar aportes públicos en mayo.
Según el presidente Cyril Ramaphosa, Sudáfrica alberga el 70% de la capacidad de centros de datos de África, y el gobierno ve en ello una oportunidad en la economía digital global, invitando a más empresas tecnológicas a construir infraestructura digital en el país. Ese posicionamiento llega mientras la demanda mundial de capacidad de centros de datos crece impulsada por el auge de la computación en la nube y la inteligencia artificial, lo que lleva a las empresas tecnológicas a buscar nuevas ubicaciones para su infraestructura digital.
Como en otras partes del mundo, como Estados Unidos, donde la construcción de centros de datos se ha expandido rápidamente, los impactos ambientales y sociales a largo plazo de estas instalaciones enfrentan un escrutinio creciente. Comunidades y reguladores en países como Irlanda, los Países Bajos y Chile también han cuestionado la presión que los centros de datos ejercen sobre las redes eléctricas locales y los suministros de agua, lo que convierte el debate sudafricano en parte de un replanteamiento global más amplio sobre la huella de recursos de la infraestructura digital.
La comisión señaló que Sudáfrica ha experimentado un "crecimiento significativo" en el establecimiento de centros de datos, infraestructura de nube y sistemas digitales relacionados.
"Un tema clave que emerge del proceso es precisamente la disponibilidad, consistencia y transparencia de la información sobre asuntos como la demanda de electricidad y agua, el uso del suelo, los requerimientos de infraestructura, los impactos ambientales y los impactos en las comunidades circundantes", declaró la doctora Eileen Carter, quien lidera el proceso preliminar de la comisión.
Entre las aprobaciones municipales recientes que han generado críticas figura una instalación hiperescala de Equinix planificada para Ciudad del Cabo, una ciudad que en 2018 evitó por poco el llamado "Día Cero", cuando se pronosticaba que sus grifos se secarían por la grave escasez de agua. Los centros de datos suelen consumir grandes volúmenes de agua para refrigeración, razón por la cual el uso del agua se ha convertido en un punto central de disputa en regiones con estrés hídrico.
La reciente experiencia de Sudáfrica con cortes de electricidad generalizados, conocidos como "loadshedding", también ha avivado la preocupación por los 160 megavatios estimados de electricidad necesarios para operar la instalación. Como referencia, 160 megavatios equivalen aproximadamente a la escala de demanda de decenas de miles de hogares, aunque la cifra exacta varía según los patrones de consumo.
El país parece haber superado su crisis eléctrica, con la empresa estatal de electricidad Eskom reportando un excedente durante la temporada invernal de máxima demanda, pero los grupos de la sociedad civil se muestran recelosos de que ese excedente se asigne a los centros de datos.
Algunos expertos sostienen que el llamado a una pausa temporal en nuevas aprobaciones no debe interpretarse como un rechazo a la inversión extranjera, sino como un mecanismo para establecer reglas claras, especialmente en materia de transparencia.
"Los inversores serios no se desaniman por reglas claras. Ellos valoran la incertidumbre, y un auge sin regulación es el entorno más incierto de todos", declaró Pitso Tsibolane, profesor titular de Sistemas de Información de la Universidad de Ciudad del Cabo.
Señaló que uno de los mayores problemas es que no se exige a los operadores divulgar, en términos vinculantes, cuánta agua, electricidad y tierra usarán, por lo que cada propuesta se evalúa sin las cifras subyacentes.
Los operadores del sector han advertido contra la comparación de los centros de datos sudafricanos con las instalaciones de gran escala de Estados Unidos, donde los requerimientos de agua, tierra y energía son mucho mayores. Señalan que Eskom tiene actualmente un excedente de energía y que la mayoría de los centros de datos recurren cada vez más a energías renovables.
"Debe quedar claro que el crecimiento de la demanda de energía debido a los centros de datos no está contribuyendo a la escasez de electricidad en Sudáfrica y que esta creciente demanda no es una causa del aumento de las tarifas eléctricas", declaró Sasha Booth-Beharilal, presidenta de la Asociación de Proveedores de Servicios de Internet, que representa a empresas tecnológicas que operan en el sector y gestionan centros de datos en el país.
"Los centros de datos locales aplican nuevas tecnologías para minimizar su uso de agua, que es sustancialmente inferior al promedio mundial", añadió.
El proceso preliminar de la Comisión de Derechos Humanos está en curso, y sus resultados, junto con la manera en que se manejen las aprobaciones municipales como la de la instalación de Equinix, probablemente definan las condiciones bajo las cuales procederá la inversión tecnológica extranjera en la infraestructura digital sudafricana.
Esta nota fue publicada originalmente en Fortune.com.