El CISO de la Fundación Solana advierte que la IA está haciendo que las estafas cripto sean más convincentes
Puntos clave
- •Michael Coates, anteriormente CISO de Twitter y líder de seguridad en Mozilla, se incorporó a la Fundación Solana a principios de este año como su nuevo director de seguridad de la información.
- •Coates informa que la mayoría de los hacks recientes de criptomonedas se deben a la ingeniería social y al robo de credenciales, y no a vulnerabilidades en los contratos inteligentes.
- •Las herramientas de IA permiten a los atacantes crear mensajes realistas, voces sintéticas e identidades falsas convincentes a gran escala, lo que Coates prevé que empeorará significativamente las estafas de ingeniería social.
- •Coates aboga por marcos de seguridad por capas de defensa en profundidad y sostiene que los sistemas cripto deberían hacer de las decisiones seguras la opción predeterminada, para que los usuarios no necesiten conocimientos especializados para protegerse.
- •La Fundación Solana ha identificado la computación cuántica como un riesgo futuro y ya ha publicado su propia estrategia de preparación poscuántica tras la finalización de los estándares del NIST en 2024.

Michael Coates, recién nombrado director de seguridad de la información de la Fundación Solana, advierte que la inteligencia artificial está haciendo que las estafas con criptomonedas sean significativamente más difíciles de detectar. La amenaza, enfatiza, proviene de la ingeniería social y no de vulnerabilidades en el código blockchain. Su llegada a una fundación blockchain importante refleja una tendencia más amplia de organizaciones cripto que reclutan líderes de seguridad experimentados de empresas tecnológicas tradicionales, a medida que la industria busca profesionalizar sus defensas frente a la creciente adopción institucional.
Coates se desempeñó anteriormente como CISO de Twitter y lideró los esfuerzos de seguridad en Mozilla durante la guerra de los navegadores. Se incorporó a la Fundación Solana a principios de este año. Sus responsabilidades van más allá de proteger a la propia fundación: también colabora con proyectos de todo el ecosistema de Solana y dialoga con reguladores sobre estándares de ciberseguridad.
La IA está transformando el funcionamiento de las estafas
En una entrevista con CoinDesk, Coates señaló que muchos de los hacks cripto recientes no se originaron en errores de contratos inteligentes. En cambio, resultaron de credenciales comprometidas e identidades falsificadas. Este patrón es consistente con los informes de toda la industria: las firmas de análisis blockchain han identificado repetidamente la suplantación de identidad (phishing) y la ingeniería social como las principales causas de pérdida de fondos en el sector de las criptomonedas.
"En muchos casos, se trata de un problema de seguridad operativa o de un problema de Web2 que condujo al compromiso de una clave", señaló.
Espera que esta tendencia empeore a medida que las herramientas de IA se vuelvan más sofisticadas. Los atacantes ahora pueden producir mensajes realistas, voces sintéticas e identidades falsas convincentes a gran escala.
"La ingeniería social va a empeorar mucho debido al poder de la IA y los deepfakes", dijo Coates. Advirtió que las llamadas telefónicas totalmente suplantadas, que replican las voces de personas conocidas por las víctimas potenciales, podrían volverse algo común.
En el ámbito de las criptomonedas, los errores suelen ser irreversibles. Si alguien firma una transacción maliciosa o revela una frase semilla, no hay ningún banco al que acudir ni ningún mecanismo para revertir la transferencia. Esto hace que las estafas convincentes sean especialmente costosas. Coates afirmó que los atacantes seguirán buscando cualquier error humano, ya que los fondos robados generalmente no pueden recuperarse.
Sistemas diseñados para anticipar el fallo
Coates no cree que las estafas puedan eliminarse por completo. Incluso los usuarios más cautos, dijo, eventualmente caerán en un engaño bien elaborado.
"No se puede evitar completamente que alguien sea víctima", afirmó. "Eventualmente, te van a engañar porque los estafadores son así de buenos."
Por esta razón, sostiene que las organizaciones necesitan marcos de seguridad por capas: un enfoque de defensa en profundidad que es estándar desde hace tiempo en la ciberseguridad tradicional, pero que aún está madurando en muchas aplicaciones cripto. Si una capa defensiva falla, otra debería seguir protegiendo al usuario o a sus fondos. Este principio se aplica tanto a los individuos como a los equipos de proyectos cripto. Un proveedor, inversor o colega falso, que utilice audio o mensajes generados por IA, podría engañar a un empleado para que apruebe una transacción fraudulenta o ceda el acceso al sistema.
Coates indicó que el éxito a largo plazo de la industria depende de hacer de la seguridad la opción predeterminada. Los usuarios no deberían necesitar conocimientos especializados para protegerse.
"Necesitamos encontrarnos con los usuarios donde están, y我们需要 tomar la decisión segura predeterminada por el usuario", dijo.
La computación cuántica en el horizonte
Coates también identificó la computación cuántica como un riesgo futuro para las redes de criptomonedas, incluida Solana. La línea de tiempo exacta para cuándo las computadoras cuánticas podrían romper los estándares de cifrado actuales sigue siendo incierta, aunque el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE. UU. (NIST) publicó sus primeros estándares de cifrado poscuántico finalizados en 2024, brindando a la industria tecnológica en general un marco de referencia para la migración.
"El desafío con la preparación cuántica es que no sabemos cuándo llegará el día Q", dijo Coates. Señaló que la solución ya se conoce: adoptar algoritmos poscuánticos de forma proactiva.
La Fundación Solana ya ha publicado su propia estrategia de preparación cuántica. Coates dijo que, ya sea que la amenaza provenga de estafas impulsadas por IA o de la computación cuántica, se aplica el mismo principio fundamental: los sistemas deben proteger a los usuarios automáticamente, en lugar de exigirles un comportamiento impecable en todo momento.