Strategy responde mientras MSCI reabre el debate sobre las tesorerías de activos digitales
Puntos clave
- •La consulta de MSCI de agosto de 2026 revisaría empresas con activos operativos por debajo del 50% del total de activos y podría excluirlas si no cumplen al menos cuatro medidas financieras adicionales.
- •Strategy se opuso formalmente a la propuesta, al argumentar que apunta de manera injusta a las firmas de tesorería de activos digitales y que la clasificación de activos de MSCI no es clara.
- •La exclusión de un índice podría afectar de forma material los flujos de inversión pasiva y la propiedad institucional; analistas habían estimado previamente ventas pasivas por miles de millones de dólares para Strategy.
- •MSCI había considerado antes una regla centrada en compañías con activos digitales equivalentes al menos al 50% del total de activos, pero luego pasó a una revisión más amplia de compañías no operativas.
- •El debate presiona a las compañías de tesorería para demostrar actividad operativa y flujos de caja recurrentes, en un entorno de mercado más débil para las firmas de tesorería de Bitcoin desde el pico de 2025.

La propuesta más reciente de MSCI ha reavivado un desafío estratégico para las empresas de tesorería de activos digitales, con Strategy y otras firmas enfrentando un escrutinio renovado sobre si sus negocios califican como empresas operativas.
La consulta de agosto de 2026 del proveedor de índices revisaría compañías cuyos activos operativos estén por debajo del 50% del total de activos. Las empresas que no superen esa prueba inicial enfrentarían cinco medidas financieras adicionales. Si se activan al menos cuatro de esas medidas, la compañía podría quedar inhabilitada para integrar los MSCI’s Global Investable Market Indexes.
Strategy cuestiona el enfoque de MSCI
Strategy se opuso formalmente a la propuesta, argumentando que la metodología apunta de manera injusta a compañías con estrategias de tesorería de activos digitales. La empresa sostiene que la distinción de MSCI entre activos operativos y no operativos sigue siendo poco clara.
La disputa importa porque la elegibilidad en índices puede afectar la propiedad institucional, los flujos de inversión pasiva y el acceso de una empresa a los mercados de capitales. Analistas habían estimado previamente que sacar a Strategy de los índices de MSCI podría provocar ventas pasivas por miles de millones de dólares.
El marco propuesto también genera incertidumbre para empresas cuyos balances se han modificado rápidamente por adquisiciones de activos digitales, actividad de financiamiento o movimientos del mercado. Para las firmas construidas alrededor de la asignación de tesorería más que de ingresos tradicionales por productos, la cuestión no es solo cuántos activos digitales poseen, sino cómo define MSCI el negocio operativo que hay detrás.
Reglas más amplias podrían remodelar a las firmas de tesorería
MSCI originalmente consideró excluir a las compañías que mantuvieran activos digitales por un valor equivalente al menos al 50% del total de activos. Sin embargo, en enero rechazó esa propuesta y en su lugar anunció una revisión más amplia de las compañías no operativas.
El nuevo enfoque podría, por lo tanto, extenderse más allá de las criptomonedas. MSCI ha dicho que quiere distinguir a las entidades orientadas a la inversión de las compañías que mantienen activos no operativos como parte de estrategias de negocio más amplias.
Eso plantea un desafío estratégico para las firmas de tesorería de activos digitales. Es posible que necesiten demostrar actividad operativa, flujos de caja recurrentes y funciones empresariales reales en lugar de depender principalmente de la acumulación de activos.
El debate ocurre en un contexto en el que el modelo de compañías de tesorería enfrenta un entorno de mercado más difícil. Las empresas de tesorería de Bitcoin han sufrido caídas significativas en su valor de mercado desde el pico de 2025, lo que aumenta la presión sobre los equipos directivos para demostrar que sus estructuras pueden generar valor sostenible para los accionistas.
Para Strategy, la cuestión inmediata no es solo la pertenencia a un índice. El desafío más amplio es convencer a los inversionistas y a los proveedores de índices de que un balance con fuerte exposición a Bitcoin representa una estrategia corporativa operativa y no un vehículo de inversión.