Macquarie advierte que un posible acuerdo entre EE. UU. e Irán podría aumentar el riesgo de superávit petrolero
Puntos clave
- •Macquarie advirtió que un acuerdo entre EE. UU. e Irán podría aumentar la oferta mundial de petróleo al permitir más exportaciones de crudo iraní.
- •La firma redujo sus previsiones para el Brent a $77 por barril para 2026 y $64 por barril para 2027.
- •Los mercados actualmente sugieren una menor probabilidad de que el crudo alcance un nuevo máximo histórico para el 30 de septiembre.
- •OPEC y la International Energy Agency podrían influir en las expectativas de oferta mediante datos, comentarios o señales de política.
- •Las condiciones geopolíticas en Medio Oriente siguen siendo un factor importante para determinar si los riesgos de sobreoferta aumentan o disminuyen.

Analistas de Macquarie advirtieron que un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán podría aumentar el riesgo de sobreoferta en el mercado petrolero al permitir que más crudo iraní llegue a compradores globales.
La firma dijo que un desarrollo de este tipo podría afectar el equilibrio entre oferta y demanda del petróleo Brent, el referente global, que recientemente ha cotizado en el rango bajo de los $80 por barril. Las exportaciones petroleras de Irán han estado limitadas por sanciones de EE. UU., por lo que cualquier flexibilización formal de las restricciones sería observada de cerca por su efecto sobre la oferta marítima disponible. Un acuerdo también podría aliviar las preocupaciones de suministro vinculadas al estrecho de Ormuz, una importante ruta de tránsito para el crudo de Medio Oriente, e incrementar los flujos petroleros desde la región, contribuyendo a un escenario de superávit.
Macquarie revisó a la baja su perspectiva de precios para el Brent, con una previsión de $77 por barril en 2026 y $64 por barril en 2027. El ajuste refleja expectativas de que podría estar disponible oferta regional adicional si las negociaciones entre EE. UU. e Irán derivan en un acuerdo formal.
El análisis indica que los mercados parecen estar en línea con una menor probabilidad de que el crudo alcance un nuevo máximo histórico para el 30 de septiembre, según los precios actuales. La posibilidad de una mayor disponibilidad de petróleo también ha impulsado una recalibración de las previsiones de precios mientras los participantes evalúan el posible impacto de un aumento en la producción iraní.
Se espera que los participantes del mercado monitoreen de cerca los avances en las negociaciones entre EE. UU. e Irán, incluido si algún acuerdo modifica la aplicación de sanciones, los permisos de exportación o las condiciones de transporte marítimo. OPEC y la International Energy Agency también podrían aportar datos, comentarios o señales de política que afecten las evaluaciones sobre la dinámica de la oferta global, incluido si otros productores ajustan su producción en respuesta a cambios en las expectativas de suministro.
La estabilidad geopolítica en Medio Oriente sigue siendo un factor clave para la perspectiva. Las condiciones en la región podrían reducir o intensificar el riesgo de superávit identificado por Macquarie, mientras que los próximos meses podrían determinar si el crudo puede desafiar o acercarse a nuevos máximos históricos.