Irán habría dicho que el acuerdo del estrecho de Ormuz con Omán se retrasará mientras continúen las amenazas de EE. UU.
Puntos clave
- •Irán y Omán estarían discutiendo un posible arreglo de reapertura para el tráfico por el estrecho de Ormuz, pero el anuncio podría retrasarse.
- •La ruta propuesta colocaría a los buques de entrada en un carril norte en aguas iraníes y a los buques de salida en un carril sur en aguas omaníes, bajo coordinación iraní.
- •El plan incluye un período de prueba de 60 días sin peajes y la retirada de minas del carril central durante los próximos 30 días.
- •El estrecho de Ormuz es una ruta crítica para el transporte mundial de petróleo, por lo que cualquier cambio en el movimiento de buques es seguido de cerca por los mercados energéticos.
- •Irán ha dicho que el tráfico marítimo no volverá a los niveles previos a la guerra, y un entendimiento previo de alto el fuego colapsó en menos de tres semanas.

Irán sigue marcando una línea dura, aunque el acuerdo con Omán aún podría avanzar, incluso si hay retrasos en el camino. Los informes iniciales señalaban el miércoles como la fecha objetivo para anunciar la "reapertura", con conversaciones nucleares y de uranio previstas después.
Sin embargo, a partir del último titular, el anuncio podría posponerse.
Bajo el acuerdo con Omán, Irán obtendría formalmente un mayor control sobre el tráfico a lo largo del estrecho de Ormuz que el que tenía antes de que comenzara el conflicto. En la práctica, el tráfico de entrada utilizaría un carril norte en aguas iraníes, mientras que el tráfico de salida usaría un carril sur en aguas omaníes, coordinado con Irán. Dado que el estrecho es una ruta crítica para el transporte mundial de petróleo, incluso los cambios de procedimiento sobre cómo se desplazan los buques por él son observados de cerca por los mercados energéticos y por los gobiernos que dependen de flujos estables desde el Golfo.
El arreglo propuesto incluiría un período de prueba de 60 días durante el cual no se cobrarían peajes. Durante los siguientes 30 días, Irán también despejaría minas del carril central como parte de los esfuerzos para avanzar hacia un acuerdo más permanente. Al menos, eso es lo que se ha prometido.
Como recordatorio, el acuerdo de alto el fuego y el memorando de entendimiento anteriores debían durar 60 días, pero se derrumbaron en menos de tres semanas.
Eso deja abierta la posibilidad de que el arreglo más reciente corra la misma suerte, con un optimismo que en el mejor de los casos sigue siendo frágil. También sigue sin estar claro qué implicaría exactamente esta "reapertura". Irán ya ha dejado claro que el tráfico marítimo no volverá en absoluto a los niveles previos a la guerra.
La esperanza es que, con el uso de oleoductos para sortear el estrecho y con las flotas fantasma aún sacando discretamente barriles de petróleo, cualquier nueva "reapertura" ayude a aliviar la presión sobre el mercado del petróleo. Sin embargo, esperar que las condiciones vuelvan a ser las que eran antes de que comenzara el conflicto sigue siendo, por ahora, una ilusión.