La tokenización institucional de RWA se encamina a un despliegue comercial a gran escala en 2026
Puntos clave
- •BlackRock lanzó su fondo tokenizado BUIDL en Ethereum en marzo de 2024, Franklin Templeton opera desde 2021 un fondo monetario de deuda del gobierno de EE. UU. en cadena, y la plataforma Kinexys de JPMorgan procesa miles de millones de dólares en pagos basados en blockchain y repos intradía.
- •Los productos tokenizados de deuda del Tesoro de EE. UU. superaron la marca de los mil millones de dólares en 2024, mientras los fondos de mercado monetario tokenizados atraían efectivo institucional.
- •El avance regulatorio incluye la Ley DLT de Suiza vigente desde 2021, el reglamento de Mercados de Criptoactivos de la UE plenamente efectivo a finales de 2024, la Digital Securities Sandbox del Reino Unido y el Proyecto Guardian de Singapur lanzado en 2022.
- •Los principales impulsores de la adopción son la propiedad fraccionada que mejora la liquidez, la liquidación casi instantánea que reemplaza procesos convencionales de varios días y los contratos inteligentes que automatizan verificaciones de cumplimiento y transferencias condicionales.
- •Boston Consulting Group estima 16 billones de dólares en activos tokenizados para 2030 y Standard Chartered proyecta 30,1 billones para 2034, aunque las proyecciones difieren en escala y plazo.

La industria financiera está experimentando una transformación significativa a medida que las instituciones profundizan su adopción de la tecnología blockchain para modernizar la propiedad, la negociación y la liquidación de activos. En el centro de esta evolución se encuentra la tokenización institucional de activos del mundo real (RWA), el proceso de convertir los derechos de propiedad de activos financieros y físicos tradicionales en tokens digitales basados en blockchain.
A diferencia de las primeras aplicaciones de blockchain centradas en startups y criptomonedas, el actual mercado de tokenización de RWA está impulsado por entidades financieras consolidadas. Bancos, gestores de activos, firmas de inversión, custodios y proveedores de infraestructura financiera lideran el cambio, atraídos por los beneficios de los activos programables, liquidaciones más rápidas, mayor liquidez y menores costos operativos. El cambio ya es visible en producción: BlackRock lanzó su primer fondo tokenizado, BUIDL, en Ethereum en marzo de 2024; Franklin Templeton opera desde 2021 un fondo monetario de deuda del gobierno de EE. UU. en cadena; y la plataforma Kinexys de JPMorgan, anteriormente conocida como Onyx, procesa miles de millones de dólares en pagos basados en blockchain y acuerdos de recompra intradía.
A medida que se acerca 2026, la tokenización institucional de RWA está superando la etapa de proyectos piloto experimentales para avanzar hacia despliegues comerciales a gran escala. Las instituciones financieras invierten en infraestructura blockchain esencial, soluciones de custodia de activos digitales, automatización de contratos inteligentes y plataformas diseñadas para el cumplimiento regulatorio, posicionándose para la próxima generación de mercados de capitales.
En qué consiste la tokenización institucional de RWA
La tokenización institucional de RWA representa la propiedad de activos financieros o físicos tradicionales como tokens digitales en una blockchain. Se diferencia de la tokenización orientada al consumidor minorista en que cumple estrictos requisitos empresariales, que incluyen estándares de cumplimiento, escalabilidad, seguridad, gobernanza e interoperabilidad.
Una amplia gama de activos puede tokenizarse: bienes raíces comerciales, valores gubernamentales, bonos del tesoro y bonos corporativos, junto con capital privado, crédito privado y materias primas. Otros candidatos incluyen inversiones en infraestructura, créditos de carbono, propiedad intelectual, obras de arte y activos de energías renovables.
Cada token funciona como una representación digital de la propiedad, lo que permite procesos de liquidación automatizados, reglas de cumplimiento programables y registros de transacciones transparentes. La tecnología blockchain sustenta estas capacidades, garantizando datos inmutables y verificables.
Qué está acelerando la adopción institucional
Los inversionistas institucionales ven cada vez más la blockchain como una infraestructura central de los mercados financieros y no simplemente como otra categoría de inversión, y esta perspectiva está impulsando la rápida adopción de la tokenización de RWA. Varios factores contribuyen a esta aceleración.
Un impulsor principal es la mejora de la liquidez. Muchos activos tradicionales permanecen ilíquidos durante años, pero la tokenización permite dividirlos en unidades de propiedad más pequeñas y fraccionadas. Esto hace que los activos sean accesibles para un espectro más amplio de inversionistas y mejora las oportunidades de negociación en el mercado secundario.
Otro factor clave es la liquidación más rápida. La liquidación convencional de activos puede tardar varios días debido a múltiples intermediarios y pasos manuales. La tecnología blockchain agiliza significativamente estos procesos, permitiendo una liquidación casi instantánea y reduciendo tanto el tiempo como la complejidad que contribuyen a los riesgos y costos operativos.
La capacidad de crear activos programables también es crucial para las instituciones. Los contratos inteligentes permiten verificaciones automatizadas de cumplimiento y transferencias condicionales, incorporando reglas directamente en la representación digital del activo. Este nivel de automatización reduce la intervención manual y el potencial de errores.
Los hitos regulatorios también han dado a las instituciones una base más clara. La Ley de Tecnología de Registro Distribuido de Suiza, vigente desde 2021, estableció una base legal para los valores tokenizados, y el reglamento de Mercados de Criptoactivos de la Unión Europea entró plenamente en vigor a finales de 2024. El Reino Unido abrió una Digital Securities Sandbox para poner a prueba infraestructura de mercado tokenizada, y el banco central de Singapur convocó el Proyecto Guardian en 2022, reuniendo a bancos y gestores de activos para pilotar mercados tokenizados.
Las instituciones también están integrando rieles de blockchain en las redes de pago existentes para la distribución de activos, agilizando el movimiento de los activos tokenizados a través de los sistemas financieros y aprovechando la infraestructura existente para respaldar nuevas capacidades digitales.
El giro hacia la tokenización va más allá de la especulación con criptomonedas y se centra en la formación de capital institucional, destacando el papel de la blockchain para resolver necesidades complejas de capital en diversos sectores.
Inversiones en infraestructura y perspectivas
El paso hacia despliegues comerciales a gran escala para 2026 requiere una inversión sustancial en la infraestructura subyacente. Las instituciones financieras están construyendo soluciones robustas de custodia de activos digitales para gestionar de forma segura los activos tokenizados y desarrollando herramientas de automatización de contratos inteligentes para codificar y ejecutar acuerdos financieros complejos.
Las plataformas de tokenización conformes con la regulación son otro foco principal. Estas plataformas garantizan que los activos tokenizados se ajusten a las regulaciones financieras existentes mientras aprovechan las ventajas de la blockchain. Operadores consolidados de infraestructura de mercado están probando los mismos rieles: la Depository Trust & Clearing Corporation ha realizado pilotos de tokenización con importantes participantes del mercado, y Swift ha completado pruebas que conectan activos tokenizados con sistemas de pago existentes.
Las principales instituciones financieras están trasladando operaciones centrales a redes blockchain, lo que señala una tendencia de adopción más amplia y una confianza creciente en la blockchain como tecnología fundamental. El crecimiento es medible: los productos tokenizados de deuda del Tesoro de EE. UU. superaron la marca de los mil millones de dólares en 2024, mientras los fondos de mercado monetario tokenizados atraían efectivo institucional. Las proyecciones ampliamente citadas —la estimación de Boston Consulting Group de 16 billones de dólares en activos tokenizados para 2030 y el pronóstico de Standard Chartered de 30,1 billones para 2034— apuntan a expectativas de una expansión sustancial, aunque los pronósticos difieren en escala y plazo.
La integración de la infraestructura de tokenización en las finanzas institucionales se está acelerando a nivel mundial, y la amplia adopción de la infraestructura de tokenización en cadena sugiere un futuro en el que los activos digitales sean un componente estándar de los mercados financieros. Entre las preguntas abiertas figuran la rapidez con la que maduren los estándares de interoperabilidad, las reglas de custodia digital y el reconocimiento legal transfronterizo, áreas en las que los reguladores y los grupos de la industria siguen trabajando activamente.
Estos desarrollos subrayan el compromiso de la industria de aprovechar la blockchain para lograr eficiencia y transparencia. El impulso institucional hacia la tokenización de RWA está transformando de manera fundamental el funcionamiento de los mercados de capitales, con foco en crear ecosistemas financieros más eficientes, transparentes y accesibles. Esta evolución promete avances significativos en la gestión de activos y la negociación en los próximos años.
Las inversiones continuas y los cambios estratégicos de los principales actores financieros indican que la tokenización de RWA está llamada a convertirse en una práctica estándar. La transformación busca fortalecer los aspectos fundamentales de las finanzas globales, entregando beneficios en diversas clases de activos. Más detalles sobre estas tendencias están disponibles en un reciente análisis de la industria.