La tormenta tropical Karina se convierte en huracán en el Pacífico y podría convertirse en gran huracán esta semana
Puntos clave
- •Karina se fortaleció hasta convertirse en un huracán de categoría 1 con vientos máximos sostenidos de 80 mph sobre el Pacífico el domingo.
- •La tormenta se ubicaba a unas 820 millas al suroeste de Baja California y se prevé que se mantenga alejada de tierra, aunque podría convertirse en un gran huracán esta semana.
- •Los oleajes de Karina podrían producir condiciones peligrosas de rompientes y corrientes de resaca a lo largo del suroeste de México y la península de Baja California.
- •La tormenta tropical Lowell se ubicaba a 1.150 millas al sureste de Hawái y no representaba amenaza para tierra firme.
- •La NOAA pronosticó una temporada de huracanes en el Atlántico por debajo del promedio debido a El Niño, con una previsión de ocho a 14 tormentas con nombre.

MIAMI — La tormenta tropical Karina se fortaleció hasta convertirse en huracán sobre el océano Pacífico el domingo y podría desarrollarse hasta convertirse en un gran huracán esta semana, informaron los meteorólogos, aunque el centro del ciclón permanecía mar adentro y no representaba amenaza para tierra firme.
Karina presentaba vientos máximos sostenidos de 80 millas por hora (130 kilómetros por hora), lo que la convierte en un huracán de categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, que clasifica las tormentas de la categoría 1 a la 5 según la velocidad del viento, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami. Un gran huracán se define como de categoría 3 o superior.
La tormenta se ubicaba a unas 820 millas al suroeste del extremo sur de la península de Baja California, en México, y se desplazaba hacia el noroeste a 15 millas por hora en una trayectoria pronosticada que la llevaría más adentro del Pacífico.
Aunque se esperaba que Karina se mantuviera bastante alejada de tierra firme, los oleajes generados por la tormenta probablemente producirían condiciones peligrosas de rompientes y corrientes de resaca en partes del suroeste de México y de la península de Baja California, indicó el centro de huracanes. Las corrientes de resaca pueden representar un peligro para los nadadores a cientos de millas del centro de una tormenta, razón por la cual los meteorólogos emiten avisos incluso para sistemas que nunca tocan tierra.
En otra parte del Pacífico, la tormenta tropical Lowell se ubicaba a 1.150 millas al sureste de Hawái y tampoco representaba amenaza para tierra firme.
De cara a la temporada en el Atlántico, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) pronosticó una temporada de huracanes por debajo del promedio debido a El Niño. El Niño, un calentamiento periódico del Pacífico tropical central y oriental, tiende a aumentar la cizalladura del viento sobre el Atlántico, lo que puede suprimir la formación de huracanes allí, mientras que en el Pacífico oriental las condiciones suelen ser más favorables para el desarrollo de tormentas durante esos años. La agencia previó entre ocho y 14 tormentas con nombre, de las cuales entre tres y seis alcanzarían fuerza de huracán y entre una y tres se intensificarían hasta convertirse en grandes huracanes.