La Cámara de Representantes aprueba la Stop Insider Trading Act dirigida a las compras de acciones por congresistas
Puntos clave
- •La Stop Insider Trading Act fue aprobada por la Cámara con una votación de 232–198 y fue recibida por el Senado para su consideración el jueves.
- •El proyecto prohibiría a los miembros del Congreso y a sus familiares directos comprar acciones que cotizan en bolsa.
- •Las infracciones conllevarían una multa de $2,000 o 10% del valor de la transacción, lo que sea mayor, además de la pérdida de cualquier ganancia.
- •La senadora Elizabeth Warren criticó el proyecto por permitir que los legisladores conserven y vendan acciones adquiridas antes de la prohibición.
- •La propuesta no se aplica al presidente, al vicepresidente ni a sus familias.

La Cámara de Representantes de EE. UU. aprobó oficialmente la Stop Insider Trading Act, una medida legislativa diseñada específicamente para impedir que los miembros del Congreso y sus familiares directos compren acciones que cotizan en bolsa. El proyecto superó con éxito la votación en la Cámara el miércoles, avanzando con 232–198 votos. La propuesta pasa ahora al Senado para una deliberación adicional, lo que significa que la votación de la Cámara es un paso procedimental importante, pero no la decisión final sobre si las restricciones se convertirán en ley.
Patrocinada por el representante republicano Bryan Steil, la legislación busca impedir que los legisladores obtengan ganancias a partir de posible información privilegiada obtenida mediante sus funciones oficiales y establecer sanciones estrictas por cualquier infracción. Al hablar en el pleno de la Cámara, Steil presentó la medida como un hito significativo para la actual sesión del Congreso, enfocado específicamente en el tema de la negociación de acciones por parte de congresistas. Subrayó que el objetivo práctico del proyecto es reducir de manera fundamental la posibilidad de que los legisladores se beneficien de información no pública. Según el registro oficial de Congress.gov, la Cámara aprobó el proyecto de Steil, designado como HB 7008. Al detallar cómo se castigarían las infracciones, Steil destacó una estructura integral de sanciones. Los infractores enfrentarían una multa de $2,000 o 10% del valor de la transacción, lo que sea mayor, junto con la devolución completa de cualquier ganancia obtenida. Reiteró que los legisladores que no cumplan con los requisitos de la legislación perderán por completo sus beneficios financieros.
A pesar de que el proyecto fue aprobado por la Cámara, surgieron rápidamente críticas de legisladores demócratas, quienes sostienen que la legislación no va lo suficientemente lejos para eliminar preocupaciones fundamentales sobre conflictos de interés. La senadora Elizabeth Warren declaró el jueves que la legislación contiene lagunas importantes porque aún permite que los legisladores posean y vendan acciones adquiridas antes de la prohibición. La principal preocupación de Warren es que permitir la propiedad continua y la posterior venta de estos activos —en lugar de implementar una prohibición total de mantener esas acciones— podría no abordar de manera suficiente el riesgo subyacente que genera incentivos en torno a la información privilegiada.
Steil respondió a parte de esta crítica al describir un mecanismo específico de cumplimiento diseñado para los miembros que ya poseen acciones. Señaló que el proyecto exigiría a los legisladores presentar un aviso obligatorio con siete días de anticipación antes de vender cualquier activo que posean actualmente. Steil argumentó que este requisito de aviso previo actuaría como un fuerte elemento disuasorio frente a operaciones que podrían estar impulsadas por información privada y no pública. Aún está por verse exactamente cómo tratará el Senado estas posiciones contrapuestas. En la práctica, la pregunta central probablemente será si el Senado considera que el aviso de siete días y las sanciones establecidas constituyen una disuasión adecuada, o si los senadores impulsarán un modelo mucho más estricto que extienda las restricciones más allá de la simple prohibición de nuevas compras para abarcar normas más amplias sobre propiedad.
Tras su aprobación en la Cámara, la Stop Insider Trading Act fue recibida oficialmente en el Senado para su consideración el jueves. El resultado final en la cámara alta podría depender en gran medida de si un número suficiente de senadores respalda el alcance relativamente limitado del proyecto, que está dirigido directamente a los miembros del Congreso en lugar de aplicarse a otros altos funcionarios federales. Tal como está redactada, la medida de Steil se limita estrictamente a restringir las actividades de inversión de los miembros del Congreso y sus familiares directos. En particular, no cubre al presidente, al vicepresidente ni a sus respectivas familias. Esta distinción específica es clave para entender cómo encaja la propuesta en un debate mucho más amplio sobre la ética de los funcionarios públicos, y si esas restricciones financieras deberían aplicarse de manera uniforme tanto a los máximos cargos ejecutivos como legislativos.
Esta limitación contrasta marcadamente con una propuesta separada y distinta del Senado asociada con la Digital Asset Market Clarity Act. Ese proyecto específico de estructura del mercado cripto incluye restricciones que alcanzan a los funcionarios públicos de manera mucho más amplia, con lenguaje específico que prohibiría explícitamente a ciertos funcionarios emitir o patrocinar tokens digitales hasta el año 2029. Aunque ese proyecto de estructura del mercado cripto es completamente independiente de la medida sobre negociación de acciones, ilustra de manera efectiva cómo las restricciones relacionadas con la ética y los mercados se están considerando y debatiendo actualmente en diversos paquetes legislativos.
Además, la acción de la Cámara sobre el uso de información privilegiada en acciones llega poco después de que Steil patrocinara otro esfuerzo legislativo relacionado, enfocado específicamente en los mercados de predicción. Steil respaldó previamente la Stop Lawmakers from Predicting Act, que fue presentada en junio. Esta propuesta paralela busca impedir que ciertos funcionarios públicos, así como sus cónyuges e hijos dependientes, apuesten sobre cuestiones de política pública y resultados políticos.
Esa propuesta sobre mercados de predicción atrajo inicialmente una atención pública significativa en medio de varios incidentes reales de alto perfil destacados en coberturas anteriores. La fuente apunta específicamente a un presunto episodio que involucró a un soldado de Estados Unidos que, según reportes, colocó más de $400,000 en apuestas sobre la suerte política del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en la plataforma blockchain Polymarket. Además, hubo informes de que un operador de teleprompter del expresidente Donald Trump presuntamente ganó más de $100,000 al apostar en contratos de eventos de Kalshi directamente vinculados con palabras y frases específicas utilizadas en discursos políticos.
Aunque estos ejemplos específicos no involucran a miembros del Congreso negociando acciones tradicionales, reflejan la misma preocupación temática subyacente: legisladores, empleados gubernamentales y actores políticos internos enfrentan un escrutinio especial cuando las apuestas financieras pueden parecer vinculadas a una ventaja informativa o influencia política. En ese contexto más amplio, la propuesta sobre mercados de predicción refleja de cerca el esquema de sanciones del proyecto sobre acciones, incluida la implementación de una tarifa de $2,000 o 10% del valor de las apuestas prohibidas realizadas en las plataformas correspondientes.
Los inversionistas y desarrolladores que operan dentro de los mercados de criptomonedas y activos digitales podrían ver estos esfuerzos legislativos paralelos como parte de un patrón regulatorio mucho más amplio. Los legisladores están evaluando cada vez más si las restricciones financieras y las salvaguardas éticas deberían alcanzar a actores políticos que utilizan rieles financieros que operan completamente fuera de las bolsas de valores tradicionales, incluso cuando el mecanismo subyacente se clasifica como apuesta o especulación sobre resultados de eventos, en lugar de compra de acciones tradicionales. A medida que la Stop Insider Trading Act continúa avanzando en el Senado, la principal incertidumbre sigue siendo si los senadores finalmente aceptarán el enfoque actual del proyecto —prohibir nuevas compras de acciones mientras se establecen requisitos de aviso para participaciones existentes— o si intentarán impulsar normas mucho más estrictas que vayan significativamente más lejos en las restricciones sobre propiedad y negociación.