Crisis de deuda en Francia: inversionistas de bonos ya precioan mayores probabilidades de un default soberano, señala analista
Puntos clave
- •El credit default swap soberano a cinco años de Francia subió a 81 puntos base el viernes en la madrugada, y el costo de asegurar contra un default francés es ahora el más alto entre los principales países de la UE y el Reino Unido.
- •El rendimiento de los bonos a 10 años del país saltó a 4.989%, su nivel más alto desde 2002, mientras el spread sobre los bund alemanes se amplió a 152 puntos base, el mayor desde la crisis de deuda de la eurozona en 2011.
- •Se estima que el déficit presupuestario de Francia es de alrededor del 5.4% del PIB, muy por encima del techo del 3% de la UE, y se proyecta que su relación deuda/PIB suba al 122% el próximo año desde el 119% de este año.
- •Thierry Wizman, de Macquarie, considera que un default total es un evento de baja probabilidad, pero ve una presidencia liderada por Reunión Nacional bajo Marine Le Pen como un resultado de alta probabilidad, cercano al 50%, que podría afectar adversamente el presupuesto de 2028 y las percepciones de riesgo crediticio.
- •Scope Ratings rebajó a Francia de AA- a A+ el mes pasado, citando objetivos de déficit incumplidos y advirtiendo que la fragmentación política más allá de la elección de 2027 complicará la consolidación fiscal necesaria para estabilizar la deuda pública.

El mercado de bonos ha comenzado a descontar la posibilidad de que Francia, la segunda economía de la eurozona y hogar de uno de los mayores mercados de bonos gubernamentales del bloque, incumpla su deuda, mientras los inversionistas pierden confianza en que un país que enfrenta la perspectiva de un presidente de ultraderecha o de ultraiquierda controle su pila de deuda, que crece rápidamente.
Esa es la evaluación de Thierry Wizman, estratega global de divisas y tasas de Macarie Group, quien dijo en una nota el jueves que el costo de asegurar contra un default francés es ahora el más alto entre los principales países de la UE y el Reino Unido.
Las señales se agudizaron el viernes en la madrugada, cuando el credit default swap soberano a cinco años de Francia subió a 81 puntos base. Los credit default swaps funcionan como un seguro contra el impago de un prestatario, por lo que un alza en su precio indica un riesgo percibido de default creciente: 81 puntos base equivalen a unos 81,000 dólares al año para asegurar 10 millones de dólares en deuda del gobierno francés. Al mismo tiempo, los rendimientos de los bonos a 10 años del país saltaron a 4.989%, su nivel más alto desde 2002, y la prima sobre los rendimientos alemanes equivalentes se amplió a 152 puntos base, la mayor desde la crisis de deuda de la eurozona en 2011, cuando los temores sobre pagos soberanos sacudieron al bloque. Los bonos del gobierno francés, conocidos como OAT, se miden contra los bund alemanes, considerados durante mucho tiempo el referente de la eurozona; la brecha entre ambos muestra cuánta compensación adicional exigen los inversionistas por mantener deuda francesa en lugar de la alemana.
"La señal de los precios de los CDS de Francia es que la ampliación del spread OAT/Bund se debe a un mayor riesgo de default soberano en Francia", advirtió Wizman.
Estos indicadores luego retrocedieron desde sus máximos, pero los fundamentales de Francia siguen siendo preocupantes: el crecimiento del PIB es débil, el déficit presupuestario se estima en alrededor del 5.4% del PIB, muy por encima del techo del 3% de la Unión Europea para sus miembros, y los costos del servicio de la deuda aumentan a medida que los rendimientos suben. Se espera que la relación deuda/PIB pase al 122% el próximo año desde el 119% de este año, y el último plan fiscal del gobierno no logró frenar el repunte de los rendimientos de los bonos, con inversionistas que cuestionan su credibilidad.
Un veredicto de "culpable" para la política francesa
Wizman argumentó que los movimientos del mercado también constituyen un juicio político. "Pero nuestra intuición es leer también la ampliación repentina del spread de rendimiento OAT/Bund como un veredicto de 'culpable' sobre la dirección reciente de la política presidencial de Francia", escribió. "El problema en particular es la polarización política, que surgido, como en toda Europa, principalmente por el tema de la inmigración, más que por temas fiscales. Pero en Francia, ni la Izquierda populista ni la Derecha populista son halcones fiscales".
El candidato presidencial de ultraiquierda Jean-Luc Mélenchon, por ejemplo, hace campaña con un plan para que el banco central simplemente cancele sus tenencias de deuda francesa. La líder de ultraderecha Marine Le Pen, que encabeza las encuestas en la carrera presidencial, ha propuesto recortes de impuestos y ha prometido reducir la edad de jubilación en Francia a tan solo 60 años, a pesar de un sistema de pensiones ya generoso que consume una porción cada vez mayor del presupuesto.
Se espera una segunda vuelta entre los dos candidatos el próximo año, y el partido Reunión Nacional (RN) de Le Pen es visto como el probable ganador.
"Por lo tanto, un default total puede ser un evento de baja probabilidad, pero una presidencia liderada por el RN, con una influencia adversa sobre el presupuesto de 2028 y las percepciones de riesgo crediticio, es un evento de alta probabilidad, cercano al 50%", añadió Wizman.
También señaló que las campañas presidenciales apenas han comenzado, lo que significa que la retórica sobre la deuda de Francia, un posible default y la política presupuestaria está llamada a intensificarse, dañando aún más la percepción de la solvencia crediticia del gobierno.
Cómo se compara Francia con sus pares
Francia no es el único país con alta deuda y presión del mercado de bonos. La relación deuda/PIB de Estados Unidos ahora se sitúa en 100%, y la de Japón está muy por encima del 200%. Pero el crecimiento del PIB de Estados Unidos es mucho más robusto, y Japón se beneficia de un gran conjunto de demanda interna incorporada por su deuda, un colchón estructural que deja sus costos de financiamiento menos expuestos al sentimiento de los inversionistas globales. En contraste, se proyecta que la economía de Francia crezca apenas 0.5% este año, y el gobierno planea emitir más de 380,000 millones de dólares en deuda de mediano y largo plazo el próximo año.
Ales Koutny, jefe de tasas internacionales de Vanguard, dijo al Financial Times que la demanda de deuda en los mercados que se convierten en el centro de problemas geopolíticos "puede desaparecer en tiempos de crisis", y describió a Francia como un "crédito en degradación a largo plazo".
La rebaja de calificación suma presión
El riesgo político también fue señalado por Scope Ratings, que el mes pasado recortó la calificación crediticia de Francia de AA- a A+, dejándola a la par de Fitch y S&P Global Ratings, grados que miden la capacidad y disposición percibidas de un gobierno para pagar sus deudas. La calificadora citó las dificultades del gobierno para cumplir sus propios objetivos de déficit y dijo que el fuerte repunte de los rendimientos de los bonos este año aumentará aún más los costos de financiamiento, haciendo cualquier solución de deuda más dolorosa.
"Scope espera que la fragmentación política se mantenga elevada más allá de la elección presidencial de 2027, complicando la consolidación fiscal sustancial requerida para estabilizar la deuda pública y aumentando el riesgo de que las medidas se diluyan, se retrasen o se implementen solo parcialmente en los próximos años", advirtió. "Esto debilita la confianza de Scope en la capacidad de Francia para detener, y mucho menos revertir, el deterioro de sus finanzas públicas a mediano plazo".
Esta historia fue publicada originalmente en Fortune.com.